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David Bowie (1947-2016): Sus 5 mejores discos de estudio ordenados de peor a mejor

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«La música es uno de los grandes regalos que Dios hizo al hombre»

«Un artista ha de ser siempre fiel a los dictados de su corazón»

«Hubo un tiempo en el que los cantantes de rock nos creíamos dioses y pensábamos que íbamos a cambiar el mundo»

DAVID BOWIE

David Bowie lanzó 26 álbumes de estudio durante su carrera de cinco décadas, 7 álbumes oficiales en vivo y múltiples compilaciones. A todo ello, se suman sets en vivo, de archivo, box sets y álbumes desechados como The Gouster y Toy. Pura máquina creativa. Además, fue un tremendo artista camaleónico, un transgresor, un referente para el mundo de la moda y la cultura pero sobre todo fue un hombre de música, como lo demuestra el hecho de que, apenas un par de días antes de morir, editara su último disco: BlackStar. Sus canciones perdurarán para siempre más allá de lo tangible.

No cabe duda de que la auténtica genialidad de David Bowie fue su imagen transgresora y el hecho de escribir canciones profundas que siguen poniendo los pelos de punta. Clasificar sus mejores discos es, por tanto, un reto que escapa a toda lógica. Su legado es tan inmenso que resulta un jeroglífico establecer su Top Five.

Generalmente, cuando valoramos el trabajo de un artista, solemos estar influenciados por sus éxitos más comerciales o por aquello que más nos referencian los medios o las campañas promocionales. Valorar el talento es algo muy complejo y personal como ya he dicho en anteriores valoraciones.

Muchas veces olvidamos que, dentro de un catalogo discográfico, hay discos que nos pasan desapercibidos y, sin embargo, son geniales, contienen detalles que los hacen ser diferentes al resto: originalidad, giros, creatividad, innovación, atrevimiento, coyuntura personal del artista, etc. Tenemos tendencia a dejarnos llevar por lo general o más pegadizo.

En el caso de David Bowie, tal como ocurre con otros grandes nombres de la música, hay discos que la mayoría valora como los 5 mejores. Aun así, existen puntos de vista distintos. Si bien es cierto que en esos grandes trabajos hay temas que son un lujo, muchas veces el resto no es el esperado (va de gustos una vez más). Con Bowie es sorprendente el contraste de opiniones que existen cuando se trata de referenciar su Top 5. Esta volatilidad es normal pues cada uno valora aquello que más le penetra según su personalidad o la tendencia que marca el mercado.

David Bowie tiene discos menos renombrados que son magníficos, que demuestran que estamos ante un artista en constante evolución, que ama experimentar, sumergirse en mundos dispares, gusten o no a la gran mayoría o a los medios. Y eso no tiene precio. Su capacidad mimética es asombrosa. Esto es algo que descubres cuando escuchas su discografía completa y no te dejas atrapar por la opinión generalizada. Por mi parte, trataré de valorar ese Top 5 partiendo de mis propios criterios (diferencialidad, creatividad, repercusión comercial, calidad compositiva) teniendo, sin embargo, el gran disgusto de dejar en la cuneta plásticos brillantes y asombrosos como Heathen (2002), Reality (2003) y The Next Day (2013). Veamos pues ese compleja selección dorada.

Posición número 5: The Man Who Sold The World (1977)

Temas estrella: The Wild of a Circle, All the Madmen, Black Country Rock, After All, She Shook Me Cold, The Man who Sold the World

Es uno de los discos más incomprendidos de la carrera de Bowie, no obstante, es un disco tremendo. Marcó un cambio radical, evolucionó hacia el hard rock mezclándose con el blues y con letras oscuras. La locura, la religión, la alienación, la violencia, la confusión de identidad, el poder, la posesión sexual, la tecnología y la guerra, se dan cita bajo la pluma y voz del llamado Duque Blanco, personaje que adoptó Bowie como alter ego.

Melody MakerNME definieron el álbum como «excelente e insólito», Rolling Stone como «intrigante y escalofriante» y Kurt Cobain lo incluyó en su diario personal con el puesto 45 de su lista de sus 50 álbumes favoritos. Se dice, además, que inspiró el rock gótico y a artistas como Siouxsie and the Banshees, The CureGary NumanJohn Foxx y Nine Inch Nails. Fuera como fuera, Bowie se inspiró en escritores como Friedrich Nietzsche y HP Lovecraft a fin de construir un ambiente sombrío, filosófico y oculto que en aquellos tiempos parecían ocultos a la percepción del gran público. Quizás por ello, junto a la carencia de una promoción adecuada, fue en aquel momento un álbum postergado y con escaso éxito comercial. Pero el tiempo puso las cosas en su sitio y demostró su maestría.

Posición número 4: Blackstar (2016)

Temas Estrella: Blackstar, Tis a Pitty She Was a Whore, Sue (Or in a Season of Crime), Girls Loves Me, Dollar Days, I Can’t Give Everthing Away

Quizás muchos dirán por qué incluyo este álbum como una de las 5 piezas fundamentales por encima de otros discos más renombrados como Low, Aladdyn Sane, Diamond Dogs, Space Oddity, Station to Station, Lodger, Heroes, Let’s Dance… Pero tengo mis razones. En primer lugar, todo el álbum es pura diferencia al resto. Contiene coraje, creatividad, intimidad y coherencia. No hay altibajos. Mantiene el pulso en la línea recta y ascendente, sin quiebras. Cuando más lo escuchas más te penetra.

En segundo lugar, es pura introspección, la inmersión de un alma cuya blanca crisálida se acerca dulcemente a su oscuro final. No hay éxitos comerciales por medio, es la realidad en su estado más puro. Por ello resulta fascinante. Es libre como el éter, el último suspiro de una vida antes de abrazar el hado. Su contenido acercar al oyente a la intimidad del artista y a sus últimas sensaciones. Como dijo él mismo: «Es una dicotomía vertiginosa entre el deseo de vivir y la finalidad de todo».

En tercer lugar, es el disco más valiente de Bowie. ¿Quién es capaz de componer y publicar un disco tan duro e innovador antes de morir? Su portada sintetiza todo: una estrella negra de cinco puntas sobre la luminosidad de un fondo blanco. Sin duda, es un álbum increíble que lamentablemente no tiene el respeto ni la admiración como merece.

Y, en cuarto lugar, técnica y sónicamente hablando, es una pasada. Sus contrapuntos armónicos, las atmósferas que genera y los ritmos vanguardísticos que destila, demuestran el talento de un artista único, capaz de reinventarse ante el lecho de su propia muerte. Personalmente adoro esa valentía. Mis temas predilectos son todos, pero en especial, tengo debilidad por Lazarus y Sue (Or in a Season of Crime), este último corte es todo un lujo experimental.

Es muy difícil que una obra donde el artista anticipa, diseña, analiza su propia muerte, pueda volver a repetirse en la historia de la música. Muchos artistas no pueden ver ese momento final, otros no tienen agallas o tiempo para eternizarlo. Algunos ni siquiera podrán o no querrán esgrimir esos impulsos postremos para finalizar su obra final. Cuanto más veo los vídeos de Blackstar y Lazarus, cuanto más leo las letras del álbum y los dobles sentidos sobre su adiós, más alucino con lo que ha sido capaz de crear David Bowie días antes de morir. Estamos pues ante una rareza de enorme valor artístico en la que además las canciones no fallan. 

Posición número 3: Scary Monsters (And Super Creeps) (1980)

Temas estrella: It`s no Game (Pt.1), Scary Monsters, Ashes to Ashes, Fashion, Teenage Wildlife, It`s no Game (Pt.2)

Es otra de las obras maestras de Bowie. El biógrafo David Buckley etiquetó el álbum como el equilibrio perfecto. El álbum fue ampliamente aclamado por la crítica y llegó a ser número 1 y convertirse en disco de Platino en el Reino Unido. La revista Q lo clasificó en el lugar número 30 en su lista de los 100 más grandiosos álbumes británicos. Pitchfork Media lo colocó en el número 93 en su listado Top 100 de álbumes de la década de 1980. El magazine Slant lo listó en el número 27 de su lista de mejores álbumes de la década de 1980, añadiendo, además, que a través del disco Bowie refrenó la experimentación de su trilogía berlinesa canalizando los ritmos de sintetizador y guitarras hacia uno de los álbumes pop más extravagantes de la década. NME clasificó al álbum en el número 381 en su lista de los 500 mejores álbumes de todos los tiempos, y la revista Rolling Stone lo referenció en el puesto 443 de su lista sobre los 500 mejores álbumes de todos los tiempos.

Posición número 2: Hunky Dory (1971)

Temas estrella: Changes, Oh! You Pretty Things, Life on Mars?, Kookss, Quicksand, Fill Your Heart, Andy Warhol, Song for Bob Dylan, Queen Bitch, The Bewlay Brothers

Es uno de los discos más bellos de la historia de la música pop, el álbum que uno desea recibir de la persona amada. Es el disco idóneo para acercarse a Bowie y no dejar de escucharlo jamás. Se trata de una selección caleidoscópica de estilos que guardan algunas similitudes pero hilvanadas bajo el prisma de Bowie. Por ejemplo, Oh! You Pretty Things y Kooks reflejan esa dualidad entre Beatles y Bowie y The Bewlay Brothers entre Bob Dylan y Bowie. Todo el album es puro resplandor, de ahí que sea considerado como uno de los mejores trabajos de David Bowie. Sus dos temas estrella, Changes y Life of Mars, sobresalen como astros únicos, siendo esta última una de las la canciones más hermosas que compuso el Duque Blanco. El resto del álbum no tiene desperdicio.

Posición número 1: «The Rise and Fall of Ziggy Stardust and the Spiders from Mars» (1972)

Temas estrella: Five Years, Soul Love, Moonage Daydream, Starman, It Ain’t Easy, Lady Stardust, Hang on to Yourself, Ziggy Stardust, Suffragette City, Rock’n Roll Suicide

Prácticamente no hay nadie que no marque este disco como el mejor trabajo del Duque Blanco. Es una autentica maravilla, un viaje astral por la magia del sonido y la composición. A su vez, representa el punto prominente de la movida glam (T Rex, Gary Glitter, Roxy Music…). La mayoría de los medios lo describen como un álbum conceptual y una ópera rock avanzada a su tiempo. Su personaje central, Ziggy Stardust, representa el alter ego de Bowie, una estrella ficticia de rock, andrógina y bisexual, que es enviada a la Tierra para salvar a la Humanidad de un desastre apocalíptico. 

Ziggy Stardust alcanzó el Top Five de la lista de álbumes del Reino Unido, apareciendo en numerosas listas profesionales como uno los mejores álbumes de todos los tiempos. En 2017, la Biblioteca del Congreso lo seleccionó para su conservación en el Registro Nacional de Grabaciones, al considerarlo «un trabajo cultural, histórica o estéticamente extremadamente significativo».

Las letras del disco contemplan la artificialidad de la música rock, las cuestiones políticas que azotan el mundo, el consumo de las drogas que merman nuestra juventud, la sexualidad ambigua y el precio que se paga por el estrellato. La portada del álbum, fotografiada en monocromo y coloreada, fue tomada en Londres frente a la casa de los peleteros K. West.

ANEXO: OTRAS GRANDES CANCIONES DEL DUQUE BLANCO

Lamentablemente, el 10 de enero de 2016, David Bowie murió en su casa de Lafayette Street sita en la ciudad de Nueva York, después de haber estado padeciendo un cáncer de hígado durante 18 meses. Murió dos días después del lanzamiento de su vigésimo quinto y último álbum de estudio, Blackstar, que coincidió asimismo con su cumpleaños número 69. Era un hombre extraordinario, lleno de amor y de vida y su música siempre estará con nosotros.

DEP+

AUTOR

Carlos Flaqué Monllonch
Carlos Flaqué Monllonch
Hablar de uno mismo no es tarea fácil, aunque muchas veces las circunstancias pidan hacerlo, como es el caso. Se pueden contar muchas cosas, pero quizás lo más importante es abrazar la vida con positividad. ¿Qué puedo contaros de mí? Simplemente deciros que me encanta la música y sobre todo mi profesión, periodismo y comunicación gráfica (diseño gráfico y fotografía), herramientas que me permiten abrir muchas puertas, conocer gente para intercambiar, transmitir y generar proximidades. Las nuevas tecnologías permiten eso y más. Así que nada de excusas y manos a la obra…

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