InicioConciertosCrónica de Ángel Stanich en Madrid (La Riviera, 2021)

Crónica de Ángel Stanich en Madrid (La Riviera, 2021)

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Fotografías: @ellieatgigs

Nadie duda ya que Ángel Stanich encabeza una nueva generación de cantautores rock siendo, por diversas causas, el más genuino de todos ellos, el más auténtico. Al margen de referencias y posibles comparaciones, él es un género en sí mismo, con un mundo tan particular que está marcando un antes y un después en cierto rincón de la música de nuestro país. Hace unos días el artista santanderino llenó La Riviera de Madrid presentando su último trabajo, el excelente Polvo de Battiato, recientemente publicado.

Un artista genuino

Para describir lo que ocurrió en ese concierto, es de justicia comenzar mencionando a la fantástica banda que acompaña al cantante en directo desde hace ya unos cuantos años, la Stanich Band, formada por Víctor Pescador (guitarra), Álex Izquierdo (bajo), Lete Moreno (batería) y Jave Ryjlen (teclados). Ellos son los grandes artífices de que los directos de Ángel Stanich suenen tan contundentes, tan perfectamente engrasados y tan excitantes como suelen hacerlo. Es la banda perfecta para la música de Ángel, que ejerce de líder y frontman con una solvencia incuestionable.

Antes de que los músicos saltaran al escenario, una voz en off marcó la intro del concierto, como si de una declaración de intenciones se tratase, explicando a su particular modo, entre otras cosas, los porqués de su esquiva relación con la prensa (recordemos que apenas ha concedido alguna entrevista desde que publicó su debut allá por 2014), hecho que todos sus seguidores comprenden, respetan y ensalzan como muestra de coherencia y sensatez.

Fieles y fervientes seguidores

Con una especial elegancia en la vestimenta, como ya acostumbran, los cinco músicos se presentaron en La Riviera demostrando desde el primer acorde de El volver que estaban dispuestos a incendiar el recinto a base de actitud, precisión y una entrega manifiesta en cada canción. El compromiso con este repertorio es total por parte de la banda y cada uno ha hecho suyas las canciones de Stanich, dejándose abrazar por su particular universo, entrando de lleno en sus composiciones y asumiéndolas como propias, algo que los seguidores del músico también hacen con cada una de sus letras.

Y eso precisamente es una de las cosas que más llaman la atención y que más emocionan al asistir a un concierto de Ángel Stanich: el hecho de que unas letras tan personales, repletas de surrealismo y complejas por momentos, sean coreadas de principio a fin por sus fieles seguidores. Apenas ha pasado un mes desde el lanzamiento de Polvo de Battiato y su público se sabe todas las canciones como si llevaran acompañándoles durante años. Y es así como se lleva forjando la carrera de este particular cantautor desde hace tiempo, sustentada en una base de seguidores cada vez más grande, fervientes como pocos, cercanos y extremadamente fieles.

La banda perfecta

Tras el arranque de El volver y Rey Idiota, Una temporada en el infierno calienta el ambiente de manera definitiva, poniendo ya al público con la inercia y situación deseada, de rendición ante el consistente repertorio que está por venir. Con Un día épico, la Stanich Band marca territorio de firmemente y deja claro que esta noche no van a reservarse nada. Los cinco sobre el escenario suenan como una maquinaria perfectamente engrasada, donde cada una de las piezas encaja al milímetro y goza del protagonismo justo, aportando cada instrumento su ingrediente sonoro en el momento adecuado.

La elegancia al bajo de Álex Izquierdo, la sobriedad y precisión del teclado de Jave Ryjlen, la pegada y fortaleza de la batería de Lete Moreno y la afilada y emocionante guitarra de Víctor Pescador (y sus maravillosos y efervescentes solos), llevan en volandas a Ángel, acompañado de su inseparable acústica. Es la banda perfecta y así lo demuestran en cada una de sus interpretaciones.

Tras Qué será de mí, sexta canción del repertorio, llega el primer respiro de la noche, con un Stanich ya plenamente consciente de que esa noche será inolvidable para todos, soltando el primero de los pocos speech que dará durante el show, para presentar uno de los mejores temas de su último álbum, La valla. Su sonrisa lo demuestra y su complicidad con la banda se evidencia en cada mirada, así como la conexión que tiene con un público ávido de la energía que se desprende desde las tablas.

Una traca final a la altura

En La historia es fácil, Ángel invita a Guille Aragón para que le acompañe en la percusión. Guille formó parte de la grabación de Camino ácido (2014), el primer LP de Stanich, y en esta ocasión fue el encargado de abrir la noche con su proyecto Oihan, presentando las canciones de su minimalista y orgánico Un paseo por el bosque (2021). Pero no fue el único invitado de la noche, ya que también apareció sobre el escenario Sergio Valdehita (Sidecars, Bruna…) para interpretar detrás de su teclado El cariño y Motel Consuelo, las dos canciones que abrieron el único bis de la noche (Sergio también ha participado en la grabación de algunas canciones de Polvo de Battiato).

Pero antes de ese bis, hubo momentos muy especiales como ocurrió con La mecha y su hipnótico ritmo que bajó las revoluciones de los asistentes; con Dos Boy Scouts de mierda, donde el cantante nos invitó a acompañarle en un particular paseo por el bosque o con la afilada Tu Alfredo Landa (o como él la llama “La mandanga del hombre más asqueroso del mundo”). Pero el éxtasis final llegó cuando encadenó Motel Consuelo, Escupe fuego y Mátame camión, que sirvió de traca final con un público desatado en la pista y un Stanich dándose su particular baño de masas a modo de crowd surfing sobre el público.

La memorable noche que Ángel Stanich y su banda vivieron en La Riviera fue el claro ejemplo de cómo un artista puede hacer que los asistentes queden inmersos en un particular universo con nombre propio. Nadie como él retrata el costumbrismo, la cultura pop, el humor y la ironía social más ácida, ofreciendo un espectáculo sin fisuras y un repertorio de enorme calidad musical. Ese es el Universo Stanich y los que se aventuran en él, difícilmente querrán salir después.

Setlist Ángel Stanich:

  1. El volver
  2. Rey Idiota
  3. Una temporada en el infierno
  4. Un día épico
  5. Carbura!
  6. Qué será de mí
  7. La valla
  8. La historia es fácil
  9. La mecha
  10. Hula Hula
  11. Dos Boy Scouts de mierda
  12. Tu Alfredo Landa
  13. Nazario
  14. El cariño
  15. Motel Consuelo
  16. Escupe fuego
  17. Mátame camión
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Javier Decimavilla
La música nos puede salvar la vida o al menos mejorarla. Bob Dylan, Neil Young, David Bowie, The Beatles o The Rolling Stones, entre otros, nos llevan enseñando el camino a la felicidad desde hace décadas.
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