InicioConciertosCrónica de Cala Vento en Madrid (La Riviera, 2021)

Crónica de Cala Vento en Madrid (La Riviera, 2021)

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Fotografías: Eli Quevedo (@ellieatgigs)

Al comienzo del Fin de Ciclo o La gira del optimismo, solo se le pudo poner una pega: las sillas. Una Riviera repleta, cartel de Sold Out colgado y un público entregadísimo desde el primer acorde, que cantó absolutamente todas las canciones, resultó en un concierto que pasó volando.

Bratty amenizó la entrada al recinto y, pese al ruido de fondo, presentó sus canciones y consiguió captar la atención de los que iban tomando asiento, que le sacaron la sonrisa nerviosa cuando la siguieron con las palmas en Honey, No Estás, su tema más famoso.

La hora y media de directo de Cala Vento, en la que Aleix y Joan no se permitieron descansar más de unos segundos entre canción y canción, se encargó de reflejar la gran cantidad de hits que contienen sus 3 álbumes, sin olvidar su último gran EP, Teletecho y El Acecho (2021). Cuando se rescatan canciones que llevan mucho tiempo sin sonar en concierto y suenan al mismo nivel que las demás, se celebran y cantan con la misma energía que los mayores éxitos, es momento de abrir bien los ojos (y los oídos), porque se está ante un grupo especial.

La puesta en escena de Cala Vento no tiene ni trampas ni cartón. Se trata de dos chavales que hacen música “a la antigua”, sin necesidad de grabaciones, loopers ni efectos de voz, por lo que tiene aún más mérito el torrente de sonido que alcanzan y la energía que consiguen transmitir. El misterio es fácilmente descifrable: son muy buenos músicos. Aleix domina la guitarra hasta tal punto que le sobra tiempo para colocarse bien las gafas en medio de un riff, mientras que Joan es capaz de disimular una baqueta que sale volando de su mano sin afectar al transcurso del tema. De eso se tratan también los conciertos, de ver cómo se las manejan con las imperfecciones que hacen único cada encuentro.

Es importante subrayar que a pesar de prescindir de elementos externos y entrar todas las canciones dentro de un estilo muy característico, Cala Vento consiguen no pecar de repetitivos en ningún momento. La personalidad de Joan tocando la batería, tan enérgico que atrapa, la conexión entre ellos y la compenetración al turnarse las voces dentro de cada tema e incluso de cada estrofa hace difícil saber a qué lado del escenario mirar.

La importancia de jugar al baloncesto, para la que Joan cambió la batería por la guitarra acústica, llegó como un precioso descanso para afrontar la larga recta final, que no esperó ni a que el tema acabara para irrumpir con Un buen año, carrera incluida para regresar a la percusión a tiempo. La fiesta se desató entre éxitos que se hilaban unos con otros sin tregua. Gente como tú, Todo, Estoy Enamorado de Ti… pusieron al público en pie y se hizo imposible volver a las sillas.                              

La sonrisa en la cara de Joan y Aleix al levantar la vista y ver a la multitud saltando lo decía todo, la despedida de Balanceo (2019) había comenzado a lo grande. Abril y Teletecho cerraron la noche y se vivieron como si no persistiera este impasse en el que se encuentra la música en directo, que se está alargando más de la cuenta.

Ya está / Fin de ciclo / Me has hecho alucinar / (…) / Recordando cuando todo era rock

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Jorge Ocaña
Estudiante de ingeniería, pero sobre todo un loco de la música.
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