InicioConciertosCrónica de La Chica + Xoel López en Madrid (Noches del Botánico,...

Crónica de La Chica + Xoel López en Madrid (Noches del Botánico, 2024)

-

Hay conciertos que te transforman desde el instante en que sabes que vas a asistir, y el pasado sábado 29 de junio tuve la inmensa fortuna de encontrarme cara a cara con esa experiencia en el festival Noches del Botánico.

Mientras todos los presentes, veteranos y jóvenes —impresionaba gratamente la corta edad de algunos de los asistentes más entregados—, mirábamos al cielo y cruzábamos los dedos para que la noche nos dejara bailar sin chubasqueros, el incomparable entorno del Real Jardín Botánico Alfonso XIII se llenó de magia una vez más con la actuación estelar y el hechizo de Xoel López, presentando su último trabajo, Caldo Espírito, precedido por la talentosa artista La Chica.

La Chica: ritual atemporal y ecléctico

Sophie Fustec, la artista franco-venezolana conocida como La Chica, transformó la música urbana en un ritual casi chamánico, creando un ambiente minimalista pero no por ello exento de fuerza y simbolismo. Reconozco que hasta el momento no había escuchado nada de ella, y me sorprendió agradablemente descubrir en directo sus temas, que fusionan poesía callejera y ritmos eclécticos, transmitiendo empoderamiento y sinceridad.

Presentó canciones de su álbum La Loba, abordando temas como la muerte y la represión femenina, con el apoyo de sintetizadores manejados por su compañero Rafael y su potente voz. Su música refleja raíces diversas, donde los ritmos caribeños y electrónicos se entrelazan hasta ser indistinguibles. De este modo, la fórmula empleada captó la atención del público que poco a poco llenaba el recinto, creando una atmósfera hipnótica gracias al despliegue de temas como Oasis, La serpiente o Drink que dejaron a los asistentes ansiosos por más música.

Xoel López: mágico y eterno

Apenas media hora después, Xoel López y su banda (compuesta por Adrián Seijas en el bajo, Fer Lamas en la batería, Mara Rubio en la guitarra, Gato Charro en la trompeta e Ignacio Villamor «Tuli» en el saxofón) subieron al escenario ya caldeado, elegantes, uniformados, y acompañados por La estatua del jardín botánico de Radio Futura. La energía y la expectación en el recinto alcanzaron su punto máximo: por fin nos poseía el “Caldo Espírito”.

El setlist abrió con Faneca brava, una elección perfecta para conectar con el público desde el inicio, ofreciendo protagonismo a la voz de Xoel mientras los instrumentos cobraban relevancia poco a poco, como telón de fondo. Le siguió Esto no es amor, que puso las cartas sobre la mesa y nos invitó a bailar, demostrando la riqueza de estilos que caracteriza a su fecunda carrera musical, con ritmos sin complejos, extraídos del otro lado del Atlántico.

Canciones como Si mi rayo te alcanzara y Mágica y eterna desbordaron energía, contagiada por todos los músicos sobre el escenario, que no dejaron de moverse al febril tempo del merengue. Y es que la música de Xoel es difícil de encasillar en un solo estilo, pues transita y muta entre jazz, folk, rock, salsa, merengue, bachata y pop con tintes oldies, ofreciendo un viaje musical que refleja su vasta cultura y bagaje.

En honor a sus raíces gallegas, de hecho, no podía faltar A serea e o mariñeiro, con maracas en mano y coros pegadizos, que incluso los que no hablamos gallego no pudimos evitar tararear. El setlist no se olvidó de temas de su época con Deluxe, como Historia universal (El amor no es lo que piensas) y El amor valiente, despertando la nostalgia de los fans de larga data y añadiendo una nota de rock pegadizo a la noche.

Por el viejo barrio y Glaciar demostraron más caras de la versatilidad de López, intercalando momentos de su carrera, desde su inicio en solitario con Atlántico hasta la madurez de Caldo Espírito, combinando lo acústico con lo eléctrico, lo íntimo con lo expansivo. La noche continuó vibrando con Todo lo que merezcas, donde el público se sintió invitado a cantar, reflejando en el rostro de Xoel y su banda el agradecimiento por lo mucho que estaban disfrutando sobre el escenario.

La segunda alusión a Galicia vino con Paxaro do demo, donde se introdujo la única nota electrónica de la noche, eso sí, sin abandonar el origen folclórico y familiar del tema —como el propio López explicó—. La emoción alcanzó su clímax en el último tramo del concierto con De piedras y arena mojada, una pieza multifacética que además de aludir a Machado y a su monotonía de lluvia tras los cristales, fusionó versos de Juan Luis Guerra, Héctor Lavoe y Silvio Rodríguez, resultando en una obra preciosa e inédita, que llegó hasta a los diez (¡!) minutos de duración, descubriendo también la habilidad multinstrumentista del gallego, quien no dudó en apoderarse momentáneamente de las baquetas.

Elevarte caer mantuvo la intensidad necesaria, con todos los asistentes mostrando sonrisas y deseos de que la noche no terminara. A la par que llegaba uno de los momentos más esperados, también lo hacía la sensación de que el viaje iba descubriendo el destino cerca: los primeros acordes de Tierra empezaron a resonar y todos reconocimos de inmediato el himno absoluto de Xoel López, que se hizo eco con fuerza en las voces del público, al unísono, y sobrecogiendo al coruñés, quien no pudo evitar mostrarse visiblemente emocionado. Este vínculo se reafirmó con Ningún nombre, ningún lugar, y terminó de conmover a todos encadenando Lodo -oda indiscutible a la esperanza- y Fort Da, la canción con más pegada y pasión de su último trabajo. Pero irremediablemente, Xoel anunciaba el fin del concierto justo antes de lanzarse con Hombre de ninguna parte y Tigre de bengala, un animado colofón con sabor caribeño y festivo.

En conclusión, al salir del Botánico, todos teníamos la sensación de haber asistido a una celebración de la música y la poesía, con Xoel López entregando cada nota y palabra con sinceridad y pasión, emocionando profundamente a su fiel público que agotó las entradas con días de anticipación. Por todo esto, el Festival Noches del Botánico, una vez más, ofreció una noche inolvidable, donde el entorno incomparable del Jardín Botánico y la música fueron testigos y partícipes de la velada. Los aplausos y ovaciones finales fueron el espejo de la gratitud de una audiencia que despidió a Xoel López con la certeza de haber sido actores de una noche sublime, donde todos los sentimientos encontraron su expresión y su hogar.

Setlist de Xoel López

  1. Faneca Brava
  2. Esto no es amor
  3. Si mi rayo te alcanzara
  4. Mágica y eterna
  5. A serea e o mariñeiro
  6. Historia universal (El amor no es lo que piensas)(Deluxe cover)
  7. Por el viejo barrio
  8. Glaciar
  9. Todo lo que merezcas
  10. El amor valiente (Deluxe cover)
  11. Paxaro do demo
  12. De piedras y arena mojada
  13. Elevarte caer
  14. Tierra
  15. Ningún nombre, ningún lugar
  16. Lodo
  17. Fort da
  18. Hombre de ninguna parte
  19. Tigre de bengala

AUTOR

Eva A. Gómez-Calcerrada
Eva A. Gómez-Calcerrada
Vivo rodeada de canciones y de melodías desde que tengo uso de razón. Perpetua enamorada de la música y sus palabras.

¿Te gusta CrazyMinds? ¡Síguenos!

BUSCADOR

Y MUCHO MÁS...

spot_img
spot_img