InicioConciertosCrónica de Santero y Los Muchachos en Madrid (Teatro EDP Gran Vía,...

Crónica de Santero y Los Muchachos en Madrid (Teatro EDP Gran Vía, 2021)

-

Las acogedoras canciones de Santero y Los Muchachos nos han salvado a muchos en este último año tan difícil, y es que lo que necesitábamos en esos momentos era esa sensación de abrigo que dejan los valencianos con su rock reposado. Es difícil decir quién estaba más ilusionado al comenzar el concierto, si el público o los músicos, que no podían esconder la sonrisa al salir al escenario y durante la interpretación de las primeras canciones.

Un formato acústico

Santero y Los Muchachos nos ofrecieron un concierto en trío acústico, que encaja a la perfección con su característico estilo “austero y artesanal“. Miguel Ángel Escrivá al contrabajo, y Josemán Escrivá y Soni Astral a la guitarra, alternándose los solos y melodías tan característicos de la banda. Los tres llenaron el teatro EDP de Gran Vía con impecables coros y segundas voces que en varias ocasiones provocaron el silencio total de unos cautivados oyentes.

Arrancaron la noche con Abrácese Quien Pueda, “ahora más que nunca”, recalcaba Miguel Ángel, en el que el todavía tímido público no se atrevía del todo a cantar y se dedicó a escuchar, seducido desde la primera nota.

Las voces no fallan

Los coros de la banda valenciana son un factor indispensable en sus canciones, y no sería menos en este concierto. Aunque solo fueran tres, sus voces llenaron el teatro durante la más de hora y media de concierto, e hicieron acto de presencia en Algo Más, con la que agradecían a los asistentes el apoyo al grupo. “Algo Más es todo lo que podemos hacer gracias a que el público sigue ahí“.

Prácticamente a capela siguieron con No Te Despidas De México, en el que Soni Astral nos trasladaba de continente jaleando al más puro estilo mexicano para ir animando al público. La alegría de este tema continuó con la luz que aporta el último single de Santero y Los Muchachos: Tu sombra al sol. Surgida de la añoranza por la naturaleza en la cuarentena, se la dedicaban a Santiago Alcanda, entregado en las primeras filas.

Amores y desamores

Pasamos por los capítulos de rupturas de Los Muchachos, donde se sucedieron una insuperable interpretación de Amigo Infiel, “quién no ha estado ahí…“, He de Olvidarte, y Homenaje, con Miguel Ángel abrazado a su contrabajo. Los coros y las palmas del público, completamente entregado, ya formaban parte del concierto.

Pese a todo, “Estamos Bien“, y se demostró con este tema en el que participó, casi sin ensayo previo, Curricé (finalista de La Voz 2020), que se unió al concierto a última hora gracias a las redes sociales. La aportación del joven cantante hizo que el público se viniera arriba junto con todos los músicos, que salvaron el experimento con éxito.

Tiempos complicados

La naturalidad del grupo sobre el escenario consiguió que no contrastara en exceso el pasar del entusiasmo y la alegría a recordar la dura situación en la que nos encontramos.

Dedicada a los momentos tan difíciles vividos por muchos, una versión sobria y pausada de Ventura pasó algo más desapercibida de lo esperado, con algún descuido en la interpretación de la canción más famosa de Santero y Los Muchachos.

El precioso arpegio de Octubre lo tocó a la guitarra Miguel Ángel Escrivá, quien le cedió el contrabajo a Soni dificultosamente, en un enredo de cables que no afectó al gran resultado de este intercambio de instrumentos.

Ser perdedor para contar, que perder te enseñó siempre más que ganar“, y es que la pandemia ha traído a la industria una sensación de pérdida que en ocasiones se hace insoportable. “Hemos hecho tantas batallas para llegar hasta aquí que esta es una más“, servía de introducción para El Perdedor, que se llevó una larguísima y calurosa ovación del público.

Volver a casa

Volver a Casa para Santero es volver a los escenarios, y así quedó demostrado cuando no aguantaron ni un minuto en volver al escenario en el bis: “Somos fáciles“, confesó Josemán. Justo al volver nos regalaron un precioso Dani Boy con el teatro en silencio absoluto, que culminó con los coros de todo el público.

Para concluir la noche, ELE acompañó a la banda como última colaboración, aportando con su inmensa voz un color distinto a Déjame Ser. Se despidieron así por todo lo alto de una gran noche con algún que otro fallo que simplemente nos confirmaba que son humanos.

Organización y público comprometidos con las medidas sanitarias, una vez más se demostró que la cultura es segura y muy necesaria. Sólo nos faltó algún adelanto del nuevo disco, que se publicará este 2021. Como bien dijo Miguel Ángel para despedirse: “Y que el rock nos una“.

spot_img
Jorge Ocaña
Estudiante de ingeniería, pero sobre todo un loco de la música.
spot_img