Tal y como lleva años haciendo, el Primavera Sound ha vuelto a convertir el Parc del Fòrum de Barcelona, durante unos días, en el epicentro musical nacional y, por qué no decirlo, también internacional. De lunes a domingo, entre los recitales de Primavera a la Ciutat, las tres jornadas principales y la clausura electrónica, la 24.ª edición del festival ha reunido a 287.000 personas alrededor de una programación formada por 320 actuaciones. Siete días acompañados de canciones que ahora significan más que antes, de carreras entre escenarios, abrazos anónimos, chubasqueros de colores y muchos más momentos que pasan a formar parte de la historia sentimental del festival.
Este año ha estado marcado inevitablemente por la lluvia y el viento del jueves, que obligaron a cancelar conciertos tan esperados como los de Massive Attack, Doja Cat, Bad Gyal, Mac DeMarco o Alex G. Fue un golpe duro, con varios momentos de confusión para los asistentes en los que no estaba claro cómo avanzarían las horas. No obstante, el Parc del Fòrum consiguió seguir respirando música. No fue la jornada que estaba prevista; no obstante, la lluvia también nos dio algunas escenas que no hubiésemos imaginado. Una vez espantado el temporal, el festival funcionó con normalidad.
Musicalmente, la programación del Primavera Sound volvió a deslumbrarnos, con un eclecticismo que satisfizo a cada una de nuestras obsesiones. Addison Rae, Amaarae y Olivia Rodrigo demostraron, cada una desde un lugar muy distinto, que el pop puede ser teatro, deseo, carisma y relato generacional. En otra línea, el festival reactivó la memoria emocional con The xx, The Cure o Gorillaz, bandas que no solo tocaron canciones conocidas por todos, sino que nos devolvieron a un tiempo concreto de nuestras vidas. Y, por otro lado, artistas como Oklou, 2hollis o Ninajirachi mostraron que el futuro del festival también se está escribiendo desde la electrónica más digital y mutante.
Nuestra experiencia, para sorpresa de nadie, fue intensa. Queríamos verlo todo —y, una vez más, no era humanamente posible—, pero nos entregamos a ese ejercicio de escoger, correr, renunciar y confiar en que la próxima canción compensaría todo lo que no estábamos viendo. Así que aquí os mostramos una parte de lo que vivimos en este Primavera Sound Barcelona 2026, una edición en la que la lluvia amenazó con desdibujar el relato y acabó formando parte de él.
Eso sí, antes de empezar nuestra crónica, os recordamos que la organización del festival ya ha anunciado que el Primavera Sound Barcelona 2027 se celebrará del 3 al 5 de junio y los abonos ya están a la venta.
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