Viernes, 30 de junio
Es la primera jornada del festival y los nervios están a flor de piel. No sé quién estaba más nervioso, si Hugo o yo. Lo primero es obtener la pulsera. Atravesamos el paseo donde dejamos a un lado el recinto dedicado a las pistas de tenis y, al otro lado, más pistas y al fondo el Parque del Manzanares, conocido popularmente como «el del cabezón».
La música de 31 FAM suena en el escenario principal Johnnie Walker. Al ritmo de hip-hop/rap, y bajo un intenso calor, atravesamos el recinto y nos dirigimos a disfrutar de la música de estos artistas de Sabadell. Aún es temprano y no hay mucha gente, así que o te ponías a la sombra del otro escenario o estabas expuesto al sol.
Daniel, me estás matando. Sí, no es ninguna broma. Ese es el nombre del grupo mexicano que actuó en segundo lugar. Apenas los había escuchado antes, pero resultaron ser un gran descubrimiento tanto para Hugo como para mí. Estos chicos nos metieron de lleno en el ambiente festivalero desde el primer minuto y ganaron el cariño de aquellos que buscábamos desesperadamente la sombra del escenario. Con su naturalidad, soltaron algunas bromas e invitaron a Marina Carmona, hija de Antonio Carmona, a cantar Quisiera, tema originalmente interpretado por el grupo junto a Silvana Estrada. Fue realmente emocionante.
Y con ritmo de boleros en el cuerpo, nos dirigimos a disfrutar del gallego Sen Senra. Cambio de ambiente, casi parecía que estábamos en alguna realidad de Matrix en lugar de la capital madrileña. Nos deleitó con sus temas más conocidos y pudimos disfrutar de su actuación junto a Julieta Venegas interpretando De Ti.
¿Perdón? ¿Quién toca ahora? Corrimos rápidamente para ver a Julieta Venegas. ¿Pero no tocaba al final del día? Así es como sucedió, a solo unas horas de que el festival comenzara. No encontrábamos los horarios en las redes sociales, ya que los organizadores cambiaron el orden de las actuaciones, lo que tomó por sorpresa a muchos con la actuación de la artista mexicana mucho antes de lo esperado. Julieta nos deleitó con su habilidad en el acordeón y el teclado, y su voz melancólica nos inundó de nostalgia, recordándonos aquellos años en los que éramos más jóvenes y escuchábamos sus canciones en los 40 Principales, como Lento, Limón y Sal, Eres para Mí o Me Voy.
Álvaro de Luna, a quien esta servidora confundió varias veces con Álvaro Soler. Una amiga que me acompañaba tuvo que recordármelo en más de una ocasión, mientras esperábamos a que Hugo regresara del foso. Los tres nos echamos unos bailes al ritmo de Juramento eterno de sal, Levantaremos al sol e Indios y Vaqueros. Los serpentinas y confetis comenzaron a aparecer.


Vamos a ver a Leiva. No, perdón, vamos a ver a The Guapos. Sí, gente, Leiva ha formado un grupo junto a amigos como Jay de la Cueva, Adán Jodorowsky y El David Aguilar, para aquellos que no lo sepan. Todos ellos mantienen un equilibrio y se complementan muy bien en directo, transmitiendo una gran conexión con el público y mostrando su pasión por el rock and roll clásico. Parecía que estábamos en una escena de la película Pulp Fiction. Fue alucinante, a pesar de que no soy una gran seguidora de Leiva, me emocioné cuando dejó de tocar la batería para coger su guitarra eléctrica y empezaron a sonar los primeros acordes de Never Tell Can Tell de Chuck Berry. Por un momento, todos éramos Vincent y Mia en la escena del restaurante.
Cruzamos el charco y nos fuimos a Colombia de la mano de Morat. ¡Vaya cantidad de seguidores que tiene este grupo! Fans histéricas como las que solían haber con los Backstreet Boys o NSYNC en los 90. Lo cierto es que una vez que has escuchado una de sus canciones, los ritmos del resto tienen poca variedad. Pero animan a saltar y disfrutar del momento. Si no, que se lo digan a Hugo, que como auténtico fan de la banda no paró de cantar ni una sola letra. Para él fue como revivir todas las etapas de una relación de pareja: enamoramiento, estabilidad, ruptura, duelo… ¡y vaya sorpresa inesperada también!.
Lo cierto es que ofrecieron una auténtica actuación llena de visuales, serpentinas, confetis y fuegos artificiales, lo que dificultó que los fotógrafos pudieran acercarse al escenario. De su actuación, nos quedamos con las palabras que uno de los miembros del grupo dedicó a sus compañeros: «la música nos unió como grupo, nos ayudó a conocernos mejor y acercó a personas que no estuvieron en su momento».
Morat dio paso a la última actuación del día, los argentinos Conociendo Rusia, liderados por Mateo Sujatovich. Este grupo nos ayudó a relajarnos con su mezcla de rock, pop y toques de música argentina que nos recordaban a Fito Páez o Los Rodríguez. Leiva fue invitado al escenario por Mateo, y juntos interpretaron Jaula de Oro y Quiero Que Me Llames. Fue un momento muy especial y hermoso que demostró la maravillosa amistad que comparten.
Con este gran broche final, cerramos la jornada del viernes.


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