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Sin temor a equivocarnos mucho, llegamos al día más completo, al menos en términos de conciertos. La agenda rebosaba citas, así que la llegada al recinto el viernes fue casi un desembarco.

Nuestra primera parada, en el escenario 3, era Jamie Cullum, tras la caída de última hora de The Black Pumas por enfermedad. Desde hace aproximadamente dos décadas que sigo la carrera de Jamie Cullum, y es que este británico, que sigue pareciendo un niño, continúa siendo un portento en directo.

Sin ningún miedo, Cullum coquetea con el pop aunque su base siempre haya sido el jazz. Se atreve con versiones, salta por el escenario, en resumen, es la auténtica imagen de cuando la gente hace las cosas con pasión.

De Londres pegamos un salto enorme hasta Los Ángeles con las hermanas Haim. Y ya que estamos, aprovechar para destacar que la gran presencia de bandas con presencia de mujeres y artistas femeninas sobre los escenarios de Mad Cool. Bravo por algo tan necesario.

Volviendo a lo musical, Alana, Este y Danielle son la alegría de la vida en directo. Con un show con algún tinte casi cinematográfico, nos hicieron bailar, reír como si en una comedia se tratara. Llevan Hollywood en las venas, como demostraron al llamar a ese misterioso ligue llamado Federico desde escena para quedar después del concierto. Divertidísimas.

Fue mágico verlas en directo, en esa sintonía divertida pero tan bien ejecutada. De esos conciertos en los que uno sale feliz de disfrutar de la buena música y de pasar un rato entrañable. Era la primera vez que las veía desde hace unos años, y he notado una evolución fantástica en su música, algo que se plasma en sus discos.

Antes ya dijimos que estábamos ante una jornada larga pero fructífera, y en este caso, el atardecer fue para The War on Drugs. No encuentro mejor franja horaria para disfrutar de la cálida voz de Adam Granduciel, que si en disco ya es algo épico, en directo acompañado por una grandiosa banda es algo que nos hace volar la cabeza.

Maravillosa comunión la que se vive en el escenario, con uno de los mejores sonidos que pudimos vivir en estos días. Una pasada poder disfrutar de directos así, donde no quieres perder el hilo porque cada acorde, cada nota, te transporta. Vivir Under the pressure, I Don’t Wanna Wait o I Don’t Live Here Anymore bajo un atardecer de infarto se quedará en la retina de muchos. Emocionante hasta poner la piel de gallina.

Aunque ya habían tocado el martes en la fiesta de inauguración, Incubus hacían doblete en Madrid. Brandon Boyd y los suyos siguen teniendo esa presencia escénica que les llevó al éxito rotundo en los 2000. 

La fórmula les viene funcionando hace años y aunque no hay un riesgo altísimo en su ejecución, hay que reconocer les va bien. Brandon Boyd, por el que parece que no pasan los años, se pasea en una especie de semi-trance mientras la escenografía acompasa sus movimientos. 

Para quienes ya contamos con algunos años en el DNI, disfrutar de Wish You Were Here, Drive o Megalomaniac a estas alturas de la vida ha sido una regresión maravillosa, una experiencia y formato claramente pensado para triunfar en festivales y dar contenido tanto a los que se enganchan ahora como a los fans de núcleo duro de la banda californiana. Diremos que pocas voces como la de Brandon en directo. Larga vida al rock.

Para entonces, todo estaba ya preparado para, posiblemente, el concierto más multitudinario del festival. Muse son foco de atención allá donde vayan, y evidentemente, no nos los podíamos perder. 

Con un disco en el horno, preparado para ver la luz en el mes de agosto bajo el título Will of the people, se podría decir que egoístamente nos alegramos de que así fuera para dar cabida a temas que recorriesen toda la discografía del grupo, es decir, queríamos que Matt Bellamy y los suyos saliesen con la artillería pesada. 

Visualmente, son los reyes, pocas giras llevan esa super producción en la que el espectador no sabe si está en un concierto, un musical o en una galaxia remota, y es que ellos son así, barrocos y épicos. De todos modos, vimos a un Matt Bellamy mucho más cercano que en otras visitas, sobre todo al comienzo, quitando esos momentos / interpretaciones con brazo biónico mediante o máscaras futuristas, y es que ya sabemos que Muse solo entiende de futuros.

A pesar de que, en una banda con tanto recorrido a sus espaldas, siempre te va a faltar alguna canción en sus setlists, realmente estuvieron muy acertados en la elección de temas. Incluso canciones que antes no me decían gran cosa como Physcho o Pressure, en directo se transforman y se vuelven mucho más apetecibles.

La verdad es que la objetividad con Muse es fácil dejársela en casa. Hay muy pocos que puedan deslizar los dedos por la guitarra como lo hace Matt. A veces, no consigo entender cómo se puede tocar así, efectivamente, parece de otro planeta.

Por destacar algunos momentos del concierto, fue una gran felicidad escuchar de nuevo Stockholm Syndrome, posiblemente en el Top 3 de canciones de los británicos y volver unos años atrás gracias a himnos como Time Is Running Out o Plug In Baby. Poco más se puede añadir. Son los sucesores del rock de estadio que no morirá gracias a ellos. Mejor, son el presente. Pero, al margen de las grandilocuencias, no fallan nunca: voz, garra, sentido del show. Está claro que si todos los tenemos presentes en nuestra cabeza es porque son la referencia. 

Al final de la noche, estaba difícil mantener el listón alto, pero Alt-J lo consiguió sobradamente. Los ingleses supieron retener al público y emocionarlo. 

Y es que vaya mérito tienen. Su estilo musical es tan personal y sobre todo, tan armónico y electrizante a la vez que pocas bandas podrían hacerles sombra. Escuchar piezas como Tessellate, Every Other Freckle, Fitzpleasure o Breezeblocks acompañados de sus nuevos temas como The Actor o Bane en la noche más profunda te transporta automáticamente a otra dimensión. Son tan ricos en matices, en texturas, que es imposible no enamorarse de ellos. 

Para terminar, un consejo, si cometiste el error de irte antes de tiempo y perdértelos, ahora puedes resolverlo y comprar las entradas para su gira en España en el mes de noviembre.

Dale a la flecha si quieres descubrir la jornada del sábado.