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Crónica Música del Mar: Miss Caffeina (Antigua Estación de Tren de Cádiz, 2021)

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Fotografías: Alfonso Alférez

Miss Caffeina es una eminencia desde el punto de vista de la música indie, y nadie puede ponerlo en duda. Estoy segura de que los primeros pasos en el mundo de la música de este estilo empezaron por ellos, al igual que lo hicimos sus seguidores. Puedo decir que, personalmente, es uno de los grupos de mi vida.

El escenario se iluminaba y sonaba la voz de Alberto Jiménez sin estar aun presente, acompañado de Sergio Sastre, Reys, al teclado, el sintetizador y la guitarra; Álvaro Navarro a la guitarra eléctrica y Antonio Poza, Toni, al bajo. Por fin apareció Alberto entre ovaciones a la vez que el escenario se iluminaba y sonaban las primeras notas inconfundibles de Reina. La voz de Alberto tiene muchísima fuerza y fue impecable desde la primera nota.

Es imposible elegir una canción preferida a la hora de hablar de los Caffeina, pero todos tenemos las nuestras. Venimos fue la tercera de la noche y aunque tenga muchos años, está muy actualizada a la situación que estamos viviendo: “Venimos del mismo lugar, de un año de mierda, de rabia sexual”. Tras esta, sonaron himnos como Detroit y la mismísima ¡Oh! Sana, muy disfrutadas por el público. Es difícil encontrar a alguien que, a lo largo de los años, no haya escuchado ni una sola canción de los Caffeina. “Hay espejismos que nunca llegan a encontrar la luz”, sonaba.

Las primeras cinco canciones las interpretaron sin ninguna pausa y casi sin presentación, porque no la necesitan. Desde la primera, el público bailaba en sus asientos, cumpliendo las normas impuestas por el Ciclo Música del Mar, lo que se prorrogó durante todo el concierto, y menos mal.  

Alberto Jiménez, entre bailes y cantos, dedicó unas palabras a Cádiz. Los Caffeina están a la espera de su quinto disco que saldrá el año que viene, pero decidieron hacer esta gira para poder estar en contacto con el público lo antes posible. Además, el año pasado coincidió con el décimo aniversario de su primer álbum de estudio, Imposibilidad del fenómeno (2010). Para conmemorar el homenaje que debido a la pandemia no pudieron hacer, decidieron elegir una canción diferente de ese disco para cada concierto. En Cádiz, sonó Ley de gravitación universal, la canción preferida de muchos. Mientras sonaba, eran muchas las sensaciones que habitaban en mí. “Al romper de un beso la gravitación universal flotamos los dos”.

Sin duda alguna, se nota la experiencia y el paso de los años de los Caffeina encima de los escenarios. La puesta en escena no deja nada que desear, acompañada de los bailes y de algunas frases esporádicas de Alberto para presentar alguna que otra canción, así como algún cambio rápido de vestuario.  

En la hora y cuarto de concierto hubo tiempo para canciones de todos los discos. Sin embargo, no cantaron todas mis preferidas, como Hielo T o Capitán, pero es algo normal de estos formatos más reducidos. Asimismo, presentaron los dos sencillos que han adelantado del próximo disco, Me Voy y Punto Muerto.

Es un hecho indiscutible que la música de los Caffeina incita al baile por la mezcla de sonidos en sus melodías y la potente voz de Alberto Jiménez y así lo hicimos los asistentes desde nuestros asientos. “Es triste porque con las mascarillas no sabemos si estáis cantando o no”, decía Alberto. ¡No hay duda!

Justo a la hora desaparecieron del escenario, esperando el bis del público, que llegó con los broches finales: Mira cómo vuelo y Oh Long Johnson entre constantes ovaciones por parte del público. Contigo sabe mejor. La fuerza y la unión de este grupo año tras año, álbum tras álbum, se hace cada vez más fuerte y menuda suerte. Personalmente, una hora y casi diez minutos de concierto me supieron a poco además de que los minutos pasaron y solo tenía ganas de más.

Hasta muy pronto, Miss Caffeina.

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Isabel Jiménez
Estudiante de traducción y amante del sol, del mar y de la música.
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