InicioConciertosCrónica Primavera Sound 2022: Weekend 1

Crónica Primavera Sound 2022: Weekend 1

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Jueves 2 de junio: Charli XCX, Rina Sawayama, Otoboke Beaver…

Era el primer día y estábamos emocionados; después de tres años volvíamos al Primavera Sound. Así que nos preparamos después de comer y fuimos temprano al Parc del Fòrum. Muchos otros hicieron lo mismo. Eran poco más de las cinco de la tarde, el sol aún estaba iluminando toda Barcelona, y una gran cantidad de personas provinentes de una larga variedad de países ya llenaban los distintos espacios del recinto en el que se celebraba el Primavera Sound. En ediciones anteriores a esta hora aún no acostumbraba a haber tanta afluencia de gente, pero llevamos 3 años de parón y todos queríamos aprovechar al máximo la ocasión.

Empezamos el Primavera Sound con una de las estampas que ya se han vuelto en una de las tradiciones del festival barcelonés en horas diurnas: el escenario ahora llamado Cupra (antiguamente Ray-Ban) bañado por el sol, con el mar de fondo, y los delicados acordes de un indie folk que abraza y da la bienvenida a los asistentes. ¿La encargada de aportar los matices musicales a este momento? Faye Webster. Con tan solo 24 años, pero ya 4 álbums de estudio bajo el brazo, la americana llegaba al festival barcelonés para presentar los temas de su último y aclamado trabajo, titulado I Know I’m Funny haha, así como varias otras canciones de su trabajo anterior, Atlanta Millionaires Club.

El escenario Cupra rápidamente llenó su zona de pista, así como las graderías, tanto de conocedores y seguidores de Faye Webster como de otros melómanos que se dejaban guiar por la cálida voz de la americana. Sus piezas, que se mueven entre el indie folk y el country, iban contagiando a todos los presentes bajo un estado de calma y calidez, sácandote una ligera sonrisa mientras se te cerraban los ojos y, al unísono con los demás, ibas moviendo lentamente el torso de un lado al otro. Y así estuvimos a lo largo de la hora que duró el recital y en el que no faltaron algunas de sus temas más conocidos como Right Side of My Neck, In a Good Way o, obviamente, Kingston.

Después de despedirnos de Faye Webster, nos fuimos rápido al escenario Tous, en el que estaba a punto de salir en escena Oklou. Suerte que llegamos a tiempo ya que el recital empezó con la canción galore, una de las favoritas de quien está escribiendo esta crónica. Con un poco de timidez pero emocionada, Oklou se presentó y comunicó lo contenta que estaba de poder tocar en el Primavera Sound. La ternura que desprendía, que estuvo presente en todo momento, encandiló a los asistentes y nos enamoramos un poquito más de ella. Con melodías y ritmos que provienen del R&B y el pop, mezclado con electrónica vanguardista, Oklou crea composiciones tranquilas que se mueven entre lo experimental y lo accesible. Pero es su delicada voz, procesada digitalmente en los momentos adecuados y en la cantidad justa, lo que le da otra dimensión sensorial a las piezas y nos transportan al universo interno de la joven francesa.

El sol se iba poniendo por detrás del escenario, pero nuestra presencia ya no estaba en Barcelona, sino en los parajes nocturnos y místicos que aparecían proyectados en la pantalla que protagonizaba la puesta en escena del concierto de Oklou. Un par de sorpresas acompañaron su recital. Por un lado, mezcló su pieza instrumental, y una de sus más conocidas, god’s chariots con la voz de Amy Lee de Evanescence cantando Going Under y, por otro lado, el cover que realizó de la preciosa Being Harsh de A. G. Cook. De hecho, esta última interpretación la interrumpió un momento ya que le había parecido ver al mismísimo A. G. Cook entre el público.

Faye Webster (fotografía de Sharon López)
Kacey Musgraves (fotografía de Sergio Albert)

A continuación nos desplazamos hasta el otro lado del Parc del Fòrum, en uno de los dos escenarios principales del Primavera Sound, el Estrella Damm, para presenciar el directo de una de las cabezas de cartel de este Weekend 1: Kacey Musgraves. La artista ya lleva años actualizando la música country, incorporándole elementos del disco, la electrónica o el pop e incorporando en las letras temas generalmente tabú en este género, como la aceptación del colectivo LGTBIQ+ o el cuestionamiento de los sentimientos religiosos. Y así lo demostró con su disco Golden Hour, convirtiéndola en una gran estrella mundial y colocándose en la parte alta de las listas de los mejores discos del 2018 y de la década.

Aquí en España, como ya sucede con otras estrellas del country americano, no ha cosechado tanto éxito como en su país natal. No obstante, una gran cantidad de seguidores se acercaron para ser testigos del primer concierto que ha hecho Kacey Musgraves en nuestro país. Con varios músicos encima del escenario, la artista trajo un poco de la música americana y su propio discurso a la capital catalana. Ella comentó en más de una ocasión que estaba muy contenta de tener la oportunidad de estar aquí en España, cantando justo al lado del mar, y frente a unos seguidores que aún no habían tenido la oportunidad de verla en directo. Todos ellos, a cambio, corearon junto a Kacey Musgraves algunos de sus temas más conocidos y que no faltaron en el recital, como Butterflies o Rainbow. E incluso, para animar a todos los presentes a cantar con ella, realizó un cover del mítico Dreams de Fleetwood Mac con la letra en las pantallas, así nadie tenía excusa para no unirse.

Acabó el concierto y no tuvimos que esperar mucho para que, en el escenario del lado, el Pull & Bear, se reencontrase Charli XCX con el Primavera Sound. La última vez que la cantante visitó el festival barcelonés fue en su anterior edición, la del 2019. Pero muchas cosas han cambiado desde entonces, especialmente para Charli. En esa ocasión se encontraba a punto de publicar su tercer disco de estudio, Charli, pero es que, además de este, la británica publicó posteriormente dos álbumes más: How I’m Feeling Now y Crush. Además, se nota también que en este tiempo Charli XCX ha trabajado mucho en su directo, ofreciéndonos un recital mucho más sólido que el del 2019 y demostrando que ya se ha convertido en toda una ídola en mayúsculas, capaz de encabezar uno de los mayores festivales del mundo.

Una vez el concierto arrancó, no hubo freno posible que pudiese parar la energía que transmitía tanto Charli XCX como sus fans, también conocidos como Angels. A lo largo de 75 minutos la artista interpretó un total de 18 canciones, repasando prácticamente todos los temas que forman parte de su último disco, como Lightning, Yuck, Used to Know Me o Good Ones, así como algunos de sus canciones anteriores y que tanto quieren sus seguidores, de Boom Clap a Gone pasando por Vroom Vroom o Unlock It. Acompañada por momentos de dos bailarines y una simple puesta en escena formada por dos columnas y una plataforma (además de una gran pantalla), a Charli XCX no le hizo falta nada más para llenar el mayor escenario del Primavera Sound. Aunque hace poco que se recuperó de una lesión en la garganta, la británica no dejó de cantar y bailar en ningún momento, transmitiendo toda esta energía a todos los que estábamos allí presentes.

En varias ocasiones Charli XCX interactuó con los seguidores allí presentes, quienes respondieron bien emocionados. Este recital no solo reunió a una de las cantidades más grandes de personas de la jornada, sino que tuvo al público más entregado de todo el día. Todas las canciones fueron coreadas acompañando la voz de la cantante y haciéndole saber que era querida por todos los allí presentes. Pero el momento climático del recital, en el que todos los Angels perdieron los papeles, fue cuando apareció Rina Sawayama encima del escenario para cantar la colaboración que tienen juntas, el magnífico Beg For You. Aunque algunos no descartábamosmos que pudiese pasar (y lo deseábamos), ya que Sawayama actuaba poco después en el Primavera Sound, fue una gran sorpresa que provocó una gran cantidad de chillidos entre el público y se convirtió en el colofón de uno de los mejores conciertos del Weekend 1.

Charli XCX (fotografía de Clara Orozco)

De hecho, una vez acabó el concierto de Charli XCX, a la vez que seguramente Rina Sawayama estava en la furgoneta de camino al escenario Tous, una gran cantidad de los asistentes también se desplazaron rápidamente hacía allí, atravesando todo el Parc del Fòrum, para no perderse el concierto de la artista japonesa. Sawayama, quien ya había actuado el día anterior en la fiesta inaugural del Primavera Sound en el Poble Espanyol, salió al escenario con una gran fuerza y magnetismo para demostrar porque en los dos últimos años se había convertido en una de las voces emergentes más interesantes y fescas del pop internacional.

En la hora que Rina Sawayama estuvo encima del escenario Tous, junto a dos bailarinas, una guitarrista y una batería, interpretó gran parte de las canciones que forman parte de su aclamado primer, y único, álbum de estudio, SAWAYAMA, con canciones como Dynasty, Comme Des Garçons (Like The Boys) o XS. La artista japonesa dota a sus canciones de elementos propios del nu metal y el rock, dándoles una energía electrificante que explota en directo y en la que brilla la potente voz de la cantante. También aprovechó para celebrar la entrada en el mes del orgullo, como persona que forma parte del colectivo, y dedicó el concierto a todas las personas LGTBIQ+ presentes entre el público así como a todos los aliados. No acabó sin antes tocar alguna canción de su próximo álbum de estudio, como This Hell, y cerró el recital con el remix que hizo del Free Woman de Lady Gaga.

Con el final del concierto de Rina Sawayama sonaron las campanas que marcaban la media noche y, con ello, dábamos paso a varias propuestas de altas revoluciones que excitaban al cuerpo y no lo dejaban caer ante el sueño o el cansancio. ¿Un buen ejemplo de ello? El espectáculo que nos tenían preparado 100 gecs en el escenario Plenitude. El dúo formado por Dylan Brady y Laura Les apareció con las túnicas y el sombrero con forma de cono y estrella que tanto los caracteriza. Los que los conocíamos lo sabíamos, estábamos a punto de entrar en un caos musical que nos iba a hacer sudar y enloquecer por partes iguales.

Es complicado de definir la música de 100 gecs con las etiquetas que normalmente se usan. Se los ha etiquetado de experimental, que son un claro ejemplo del hyperpop, pero lo que está claro que mezclan una gran cantidad de géneros en sus composiciones: pop, punk, nightcore, ska, dubstep, metal… Rompen con las convenciones provocando un tour de fource musical y físico pasado por ácido. Después de repasar varias de las canciones que forman su aclamado álbum debut, 1000 Gecs, así como presentar alguna novedad del inminente 10000 Gecs, los americanos cerraron un recital intenso en el que todos los asistentes acabamos sudados, con golpes (más de dos y tres pogos se crearon en los 50 minutos que duró el concierto), pero totalmente satisfechos.

100 gecs (fotografía de Dani Cantó)
Hannah Diamond (fotografía de Eric Pàmies)

Paramos unos minutos para comer un poquito e hidratarnos después de tanto saltar ya que sabíamos que en nada volveríamos a estar dándolo todo en la pista de baile. Esta vez la encargada de marcar el ritmo (acelerado) de nuestros pasos y saltos fue Hannah Diamond. Artista que forma parte de la familia de PC Music, sus composiciones se mueven entre el bubblegum pop, hyperpop y happy hardcore convirtiendo sus directos en una auténtica rave de color rosa que mezcla la estética de la hiperrealidad con el cuteness.

Hannah Diamond fue repasando varios de los temas que forman su álbum Reflections, como Love Goes On, Fade Away o Invisible sin dejar de sonreír constantement al público, bailando y moviéndose por el escenario. Además debutó una nueva canción titulada Perfect Picture. El concierto fue avanzando in crescendo, preparando el terreno para el clímax final que hizo temblar el escenario Tous y provocó el éxtasis de los asistentes. Se trata de Concrete Angel y el espectacular remix que hicieron Hannah Diamond y Tommy Cash del xXXi_wud_nvrstøp_ÜXXx de 100 gecs.

La noche la cambiamos a un registro e idioma bastante distintos a lo que habíamos vivido en las últimas actuaciones. A las 3.10h nos presentamos al escenario Ouigo para descubrir a Otoboke Beaver. Aunque una gran cantidad de asistentes ya estaban allí desde el inicio del concierto, el número no dejaba de aumentar atraídos por el potente e intenso sonido punk que desprendían las cuatro mujeres japonesas que forman el grupo. Me atrevo a decir que seguramente muchos de los allí presentes, al igual que yo, no las conocíamos antes del Primavera Sound y que ahora estamos obsesionados con ellas. Y no es por menos, ya que su concierto fue la gran sorpresa de este Weekend 1 del festival barcelonés.

Las Otoboke Beaver dieron un recital en japonés de 50 minutos que fue un auténtico tour de force y master class de punk. Con un estilo de punk-rock rápido y agresivo, frecuentes cambios de ritmo y tempo y los gritos de la voz principal de las Otoboke Beaver, nos mantuvieron en constante tensión y fascinación por lo que estábamos presenciando. Aún y no entender el significado de las letras, y ellas pudiédonse comunicar muy poco en inglés, nos quedó claro la fuerza que desprendían y que allí, en aquel momento, las dueñas del Parc del Fòrum eran ellas.

Avanza de página para seguir leyendo.

Otoboke Beaver (fotografía de Clara Orozco)

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