InicioConciertosCrónica Primavera Sound 2022: Weekend 1

Crónica Primavera Sound 2022: Weekend 1

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Sábado 4 de junio: Nick Cave & The Bad Seeds, Caroline Polachek, Tyler, The Creator…

Tocaba cerrar el Weekend 1 del Primavera Sound 2022. Para algunos de los asistentes este sería, simplemente, la última jornada de esta primera parte del festival barcelones. Pero en cambio, para otros, seguramente sería lo último que verían en el Parc del Fòrum del vigésimo aniversio del Primavera Sound. Así que se tenía que cerrar este primer fin de semana por todo lo alto, y así se hizo.

Para nosotros fue el día que llegamos más temprano al Fòrum de Barcelona, ya que teníamos muchas ganas de ver a Porridge Radio, quienes tocaban a las 17.30h en el escenario Plenitude. Pero, por sorpresa de los asistentes, a la hora de empezar solo apareció Dana Margolin, vocalista y guitarrista del grupo, sin los otros miembros que forman Porridge Radio. Lamentándolo, comunicó que los demás no habían podido viajar hasta Barcelona por «culpa de la reina británica» y las nuevas leyes de visado que se han implementado en el Reino Unido desde que se aprobó el Brexit.

No obstante, ella también intentó sacar algo positivo de la situación y comentó que aprovecharía para tocar algunos temas que con la banda hacía tiempo que no interpretaban. Por otro lado, para el público esto nos permitió ver una versión aún más directa y desnuda de Porridge Radio protagonizada únicamente por la guitarra y la voz desgarradora e impresionante de Dana Margolin. La presencia y poder interpretativo de la británica dejó congelados los cuerpos de los asistentes pero puso en marcha el mecanismo emocional de todos ellos. El indie rock se movía por sus manos mientras dentro de ello y su voz brillaba un post-punk que enmudecía a todos los que nos encontrábamos frente el escenario Plenitude. Cuando las canciones acababan, recuperábamos la voz pero solo para alabar con gritos y palabras el recital espectacular que estava dando la líder de Porridge Radio.

A continuación, para relajar un poco toda la intensidad que acabábamos de vivir, nos desplazamos hasta el escenario Tous para bailar un poco a ritmo del grupo hispano-sueco Die Katapult. Si Kraftwerk hubiesen estado un largo tiempo viviendo en alguna de las grandes urbes turísticas de la costa catalana, seguramente hubiesen salido Die Katapult. Su animada mezcla de synthpop con el krautrock creaban la composición perfecta para escuchar una tarde calurosa en Barcelona al lado del mar. Y, si por sus ritmos adictivos no fuese suficiente, el carisma de las dos integrantes principales del grupo, Anna y Elena, acabó de enganchar a un público entregado que se animaba cada vez que los sintetizadores iniciaban una nueva canción.

Porridge Radio (fotografía de Christian Bertrand)
DREAMCATCHER (fotografía de Dani Cantó)

Una vez se terminó el concierto de Die Katapult, la pista del escenario Tous se empezó a llenar de gente que iba llegando con pancartas, camisetas con nombres, varitas de cartón que simulaban lightsticks… Así es, estábamos a punto de presenciar la primera incursión del K-Pop en mayúsculas dentro del Primavera Sound y estaban llegando todos los fans de DREAMCATCHER para disfrutar del directo que estaba a punto de dar sus siete ídolas. Cuando faltaban pocos minutos para empezar el concierto, los seguidores empezaron a corear el nombre de la banda y, finalmente, cuando las coreanas aparecieron en escena, se desató la histeria entre los fans que se reunieron allí.

El concierto empezó con la canción Chase Me y a partir de aquí todo fue un espectáculo preparadísimo y calculadísimo, protagonizado por magistrales coreografías grupales, una gran variedad de registros vocales y constantes guiños a un público que enloquecía cada vez que realizaba contacto visual directo con alguna de las 7 integrantes de DREAMCATCHER. Dos de los highlights de su repertorio fue cuando cantaron PIRI PIRI y Scream. Entre canción y canción se alternaban intervenciones de ellas en inglés, coreano e, incluso, español, que iban leyendo de un par de telepromters escondidos en el escenario. Una de las cosas que diferencia a las DREAMCATCHER de otros grupos de K-Pop es que mezclan una gran cantidad de géneros en sus piezas, del EDM y el hip-hop hasta el metal y el punk, motivo por el cual también muchos oyentes que no son asiduos al K-Pop asistieron al concierto y disfrutaron igual sin parar de saltar. Incluso, en un momento, se creó un pogo, ¿será el primer pogo en un concierto de K-Pop?

Después de todo el espectáculo de las DREAMCATCHER, necesitamos un pequeño descanso para recuperar el aliento, así que aprovechamos para hidratarnos y comer un poquito antes de seguir con nuestro recorrido. Luego, aún con tiempo, empezamos a desplazarnos al escenario Plenitude ya que queríamos coger sitio para poder ver bien a Caroline Polachek e intuíamos que se llenaría. Y así fue. Con solo un álbum en solitario, la antigua líder del proyecto Chairlift en los últimos años ha conseguido una gran cantidad de seguidores que empatizan con su música y admiran su persona.

Caroline Polachek (fotografía de Christian Betrand)

En los 50 minutos que duró su concierto, la americana aprovechó para repasar gran parte de los temas que forman parte de Pang, su álbum debut, así como algunos de los singles que ha presentado más recientemente, como Bunny is a Rider o la magnífica Billions, y el brillante cover que publicó hace unos meses del Breathless de The Corrs. La presencia mística de Caroline Polachek inundó rápidamente el escenario Plenitude cautivando a todos aquellos que le seguían con la mirada, cautivados, mientras iban coreando de principio a fin cada una de las canciones que sonaron. El pop de autor peculiar de Polachek cogió nuevas dimensiones en directo, con la siempre sorprendente voz de la cantante que no tenía ningún problema en llegar a las notas tan agudas que se pueden escuchar en las versiones de estudio. Un recital mágico y excelente que acabó de la mejor forma posible, con la canción So Hot You’re Hurting My Feelings, con Polachek realizando los (ya icónicos) pases de baile del estribillo y haciendo un guiño a sus fans con la frase «Show me your banana».

A continuación pudimos presenciar la elegancia del gran maestro Nick Cave, acompañado por sus queridos The Bad Seeds, uno de los indiscutibles cabezas de cartel del vigésimo aniversario del Primavera Sound. Ya he visto en varias ocasiones el directo del australiano y su banda y nunca me deja de sorprender, siempre superando la ocasión anterior. Ahora hacía tiempo que Nick Cave & The Bad Seeds no actuaban en ningún festival, concretamente desde el 2018. Tenían ganas de volver a hacerlo, y eso se notó ya solo salir en el escenario, con un Nick Cave que estuvo la mayor parte del concierto interactuando con las primeras filas, incluso en una ocasión pidiéndoles que le aguantasen el micrófono.

Aunque inicialmente el concierto tenía que ser una presentación aplazada del trabajo más reciente de Nick Cave & The Bad Seeds, Ghosteen, acabo siendo más un repaso por la extensa discografía que llevan en la espalda los australianos, interpretando canciones de más de diez de sus discos. Incluso sacaron a relucir rarezas como la recientemente rescarada Vortex, o incluyeron citas a Carnage, el disco que Nick Cave y Warren Ellis editaron en 2021. A lo largo del recital se vivió un momento realmente especial entre el público y el mismo Nick Cave, quien después de cantar Red Right Hand afirmó que les acababa de salir la mejor interpretación que habían hecho nunca de dicha canción en directo. Después de un encore en el que nos emocionamos con Into My Arms y que acabó con Ghosteen Speaks, el cantante australiano repitió en varias ocasiones, de todo corazón, la frase «thank you» a todos los allí presentes. Palabras que también le dedicamos repetidamente nosotros a él y a The Bad Seeds, pues nos acababan de brindar un directo excelente que pasará a la historia del Primavera Sound.

Nick Cave & The Bad Seeds (fotografía de Sergio Albert)
Gorillaz (fotografía de Sharon López)

Nick Cave & The Bad Seeds nos mostró un escenario Pull & Bear lleno de músicos y un gran equipo interpretativo. Los que vinieron justo después al escenario del lado, el Estrella Damm, no quisieron ser menos y también poblaron el espacio de una gran cantidad de músicos y amigos. Sí, había llegado Damon Albarn con Gorillaz y estaba dispuesto a empezar una fiesta por la que pasarían una gran cantidad de colaboradores y transformando el momento en una experiencia única.

Y sí, la lista no fue corta. A lo largo de una veintena de temas que repasaron principalmente los discos Plastic Beach, Demon Dayz y Gorillaz se fueron turnando varios invitados de nivel que cantaron junto a Damon Albarn. Así pues, Mos Def apareció para participar en Stylo y Sweepstakes, la brillante y positiva energía de Fatoumata Diawara participó en Broken y Désolé, Bootie Brown en Dirty Harry, De La Soul en Feel Good Inc., slowthai en Momentary Bliss y, al final de todo, Sweetie Irie en Clint Eastwood. El mismo Damon Albarn no se quedó atrás y no paró en ningún momento, alternando la voz con la guitarra y los teclados. Todos los presentes sobre el escenario desprendían una energía y una alegría que realmente parecía que estuviesen solos en una fiesta para ellos, y todo esto se trasladó a un inmenso público que disfrutó como niños cantando aquellas canciones que tantas veces habían escuchado y soñado de escuchar algún dia en directo junto a 2-D, Murdoc, Noodle y Russel.

Después volvimos a desplazarnos lateralmente hasta el escenario Pull & Bear y acabar el Weekend 1 del Primavera Sound 2022 por todo lo alto, quemando todas las energías posibles en uno de los directos más físicamente intensos que he vivido nunca. Aunque en esta ocasión solo una persona estaría encima del escenario: Tyler, The Creator. Pero a él no le hacía falta nada más, ya que su actitud y carisma es capaz de llenar incluso los estadios más grandes.

Tyler, The Creator (fotografía de Sharon López)

El americano ha estado en varias ocasiones en el festival barcelonés, permitiéndonos ser testigos de su evolución. Aunque su último trabajo, CALL ME IF YOU GET LOST recupera un poco sus inicios del rap más normativo, a lo largo de su carrera ha sabido mezclar a la perfección otros géneros a su personal estilo, como el soul, el funk o incluso el punk. Y en la actuación que nos concedió en este vigésimo aniversario del Primavera Sound, pudimos ser testigos de todo ello. Aunque sí es verdad que en su repertorio destacaron más las canciones de su último disco, también repasó otras de anteriores trabajos como IGOR, Flower Boy, Wolf o Goblin.

Con el toque humorístico y absurdo que tanto le caracteriza, Tyler, The Creator iba enlazando cada una de las distintas canciones mientras interactuaba con el público. Este, que estaba 100% entregado, respondía todo aquello que el rapero pidiese. Víctimas de los intensos cambios de ritmos del americano, a lo largo del concierto se crearon varios pogos repartidos por toda la pista del escenario Pull & Bear. El mayor de él, incitado por el mismo Tyler, The Creator, tuvo lugar en la magnífica e intensa NEW MAGIC WAND. El americano paró la canción a la mitad, justificando que ya que era su canción favorita, esperaba que el pogo estuviese a la altura, hecho que permitió al público crear uno más grande con antelación. Cuando la canción explotó, también lo hizo la locura entre el público y vimos el que, seguramente, sea el pogo más grande que muchos de nosotros nunca hayamos presenciado.

Tyler, The Creator quedó satisfecho, pues publicó en su Twitter que nunca había vivido un directo «tan loco» de NEW MAGIC WAND como el que vivió en el Primavera Sound. Por otro lado, nosotros nos quedamos sin fuerzas y con algun golpe, pero excitadísimos después de la barbaridad de concierto que nos acababa de brindar el americano. Lo del sábado por la noche con Tyler, The Creator no se olvidará nunca.

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