InicioConciertosEnergía en reposo. Pavvla en Madrid

Energía en reposo. Pavvla en Madrid

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Es 14 de febrero de 2019 y estamos en un concierto de Pavvla

Tengo una imagen en la cabeza. Supongo que por San Valentín y todo esta cosa, que llena los restaurantes (y el capitalismo del amor) esta noche y hace que casi no se puede tomar una caña mientras espero.

Es una imagen de Marina Abramovíc. Una performance. Apuntar. Buscar.

Hay un arco en el medio. Ella permanece quieta-inmóvil- sujetando el cuerpo del arco, mientras él sujeta la cuerda tensada y la flecha. La flecha apunta a su corazón. Y sus cuerpos se inclinan hacia atrás, sujetos por el arco y la flecha. Energía en reposo. Y lo latente, la posibilidad, el miedo, la tensión. Lo que pudo pasar. Sus ojos fijos, quietos inmóviles, apuntando el uno al otro.

La imagen como resumen del concierto, teniendo en cuenta el día y su voz. 

Marina Abramovic- Ulay (1980)

¿Quién es Pavvla? Pavvla es Paula Jornet, tendrá unos 22 años y aparte de salir en la serie de TV3 La Riera”, ha estudiado composición musical en Brighton. Pavvla dió casi 100 conciertos con su primer disco y hablaron de ella medios como NPR, BBC como¨The next big thing”. Lo siguiente en hacer “boom”. Y ahora ella está aquí, delante de ti, presentando Secretly hoping you catching me looking.

Y lo hace en la Sala 0, en Madrid. En el Palacio de Prensa, debajo. Arriba se pelean para coger dos entradas para ver una película, poco importa de qué, pero que reporte algo de magia a su día de amor. Y que seguramente no lo hará, pero siempre habrían podido bajar las escaleras de paredes blancas y suelo de mármol blanco y abrir la puerta negra de metal. Y abrir los ojos, por una vez, y contemplarla a ella (y su grupo) en medio.

Alguien debería alabar a esta sala. Vale, lo haré. Me encanta esta sala y su escenario de 250 grados de visión. Se presenta acompañada de batería electrónica/ de pads, teclados y guitarra y sintes para ella. 

Debería estar todo un poco más oscuro. Debería haber pedido que apagasen las luces. Un poco más. Apagadlo todo. Un poco más oscuro, un poco más lento. Y podría sonar más. Más rotundo.

Su música a veces es como levantarse lento, perezoso, de la cama y volver a dejarse caer. Y retozar y jugar con ella/él/elle. Una sensación de confort sonoro, que a veces abandona y busca bailar con los ojos cerrados.

Escondite inglés musical. Te puedes dejar llevar y bailar solo en la oscuridad. Su voz se adentra en alguna parte de las amígdalas, es dulce. Y adictiva. 

Los tempos se paran y se vuelven vaporosos, “lo jazz”, “lo pop”, “lo funk”, “lo r&b” se mezclan. Se pierden las etiquetas, o se ganan.

El público esta lleno de juventud infinita, que canta, incluso bien, sus canciones. A Pavvla incluso le ha dado tiempo a hacer una colaboración con Alfred García. Bueno. Es joven y es mi opinión de mierda, también.

Su voz se podría comparar con… Russian Red, Daughter, etc. Ella dijo en algún sitio que su sonido era un «Daughter meets James Blake¨. Y bien, podemos comprarlo. Toca el nuevo trabajo, y sus hits Planets and stars, Young, Home… con medio millón de escuchas cada una en su plataforma de streaming favorita.

Buscar. Encontrar. Copiar y pegar. Pero realmente lo que quiero es la imagen del arco y la flecha. Se llama The Other: Rest Energy de Marina Abramovic y Ulay, 1980. Puedes incluso ver el video aquí:

La imagen y el concierto de Pavvla en la Sala 0 de Madrid, un jodido 14 de febrero de 2019. Como metáfora, supongo, de todo o de nada. Hay tiempo para bises. Para que la gente aplauda y vuelva a salir y tal vez esta vez la flecha sí que llegue a su destino.

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