InicioConciertosVarry Brava y el furor desatan Madrid

Varry Brava y el furor desatan Madrid

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Fotografía: Alejandro García – Cantatero Alañón

Las noches de Furor prometían ser épicas e inolvidables. Obviamente una Riviera siempre es un ruedo exigente y hay que dar la talla, pero Varry Brava no tenía miedo a afrontar un pequeño hito más en su carrera. Nos gusta ver cómo los artistas se envalentonan y afrontan este tipo de conciertos.

Ellos mismos admitieron que, aunque adoran tocar en festivales (y nosotros tenerlos), su medidor está en Madrid. Y ellos salieron con toda la ilusión y eso lo notamos a cada segundo.


Tras varios y exitosos discos, los de Orihuela han dado un salto exponencial y pusieron fecha y forma a este nuevo asalto. Se prometía un viernes muy hot, lleno de buenos ritmos y con muchas sorpresas por desvelar. Y la verdad que estuvieron a la altura en una fecha complicada como es un viernes de febrero.

Tras la previa con unos Bitches Deejays que caldearon el ambiente, Óscar, Aaron y Vicente salieron junto al resto de la banda a incendiar la Riviera. La verdad que pasamos del frío invierno a un calor tropical en cuestión de minutos gracias a un arranque épico abriendo con hits como Sonia y Selena, Playa o Fiesta.

Entre tanto canción histórica volvieron a las canciones de Furor, el principal motivo de su visita. Esta mini gira, de tan solo 6 fechas, tenía ese objetivo además ser un poco atípica en repertorio y amigos que pisaron las tablas. Canciones como 400 bailes o El sitio perfecto se dejaron sonar entre neones y mucho estampado de leopardo.

Varry Brava y amigos

Una de las principales sorpresas de la noche es que no estaban solos, sino que una noche de celebración así merecía pasarla con amigos. Y por ello pasaron por allí dos ilustres artistas nacionales: primero Amatria, donde la banda y él interpretaron Chinches y posteriormente Guille Mostaza (el 50% de Ellos) para cantar O lo dejas o lo tomas, y aquí sí notamos el salto generacional pero para nosotros, unas viejas glorias, fue un momento delicioso

Aquí no quedó la noche, estábamos en el ecuador cuando aún quedaba mucho por enseñar. Sonaron especialmente bien y se les veía muy ilusionados disfrutando de un momento único y, como dijo Vicente, fue el mejor concierto de su vida. Solo con eso ya merece compartir con ellos una velada así, por la ilusión que se les pone a estas cosas. No faltaron Calor, Satánica y No Gires, sin duda alguna, no hubo hueco para el tedio.

Para la despedida nos dejaron la traca final, aunque antes, guitarra en mano y en total intimidad se deleitaron tocando canciones como Callada y recuperando temas que en un concierto habitual no tendrían cabida. Eso sí, tuvimos un final muy techno gracias a La Ruta del Amor y Fantasmas, con la que cerraron dejando la Riviera en pleno éxtasis.

Varry Brava podría parecer un grupo superficial a nivel musical, pero su fórmula va mucho más allá y han sabido reinventar la música electrónica y un pop noventero con mucho gusto y alegría. Como siempre, nos ha encantado participar de su crecimiento y vivir cerca una noche importante como es un debut en un coliseo como éste. Estuvieron muy a la altura y de verdad fueron una catarsis perfecta para espantar a los demonios del viernes noche, ¡Nos veremos en verano con mucho Furor seguro!

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