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ALABASTER DEPLUME – GOLD

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Hay discos que son difícilmente clasificables. Pertenecen a este reducido universo de partículas y estilos que generan un caos uniforme y bellamente sónico. Es como si un ente superior tomase una cápsula gigantesca, metiera múltiples elementos distintos en ella, y tras una enérgica y elegante agitación, diese lugar a un cóctel esquizoide de extrema maestría. Es lo que sucede cuando decides sentarte en el sofá y tomarte ese cóctel sonoro que te hace olvidar el mundo que vives y te sumerge en la frondosa profundidad de la quietud y la voladura emocional.

Estamos hablando de Angus Fairbairn, más conocido como Alabaster DePlume, un nombre que ya de por sí inquieta las neuronas. Saxofonista, poeta, arreglista, músico y como no, artista de altos quilates como el propio álbum que acaba de publicar: GOLD (1 de abril de 2022).

Bajo formatos físicos de vinilo en doble disco, CD y en plataformas digitales, GOLD ha revoloteado la escena jazzística y experimental de Londres y todos esos ambientes donde la música adquiere matices diferenciales como arte que va más allá de su convencionalismo. GOLD es el octavo trabajo de la discografía del artista.

Registrado para el sello independiente International Anthem Recording Co., se trata de una colección sutil de 19 piezas vocales e instrumentales que se mueven entre el jazz clásico y vanguardista y la electrónica libre.

Cabe saber que la música de Alabaster DePlume, originario de Manchester y radicado en Londres, reconduce a los hemisferios extraños de otros grandes artistas outsiders, como Devendra Banhart, Edward Ka-Spel, The Kilimanjaro Darkjazz Embemble, The Mount Fuji Doomjazz Corporation, Bohren & Der Club of Gore, entre otros. Hay temas en GOLD que recuperan también ese estilo que King Crimson ya plasmó en 1970 con el tema Bolero perteneciente al album Lizard.

Sea lo que sea, DePlume mezcla de forma solemne, particular y delicada, distintos aspectos estilísticos del jazz actual como el dark jazz o noir, el smooth, el free jazz o el jazz electrónico. Pero al mismo tiempo incorpora también pinceladas de balkanic jazz y reminiscencias afro y orientales. De toda esta mixtura variopinta nace un éter musical turbio, impresionista o expresionista, oscuro y cálido, delicado y agresivo, que detonan en su totalidad un abanico musical nebuloso e hipnótico.

Estructuralmente se trata de un disco de temas quebrados, asonantes, distónicos, distorsionantes y caóticos, pero que conjuran como entidad una ordenación uniforme, perfectamente sincronizada. Voces que se desgarran así mismas entre mareas de vientos y noise, dulzuras femeninas y corales de ensueño.

Hay pistas donde se sobreponen fondos ambientales, segundos planos, como risas y conversas, gritos y aplausos de personas que escuchan desde la puerta o en el pasillo. Son, por tanto, complejas armonías que suenan como esporas volátiles en un trasfondo de duro acero, una doble trama que configura la fragilidad humana como una de las realidades más preocupantes de DePlume. Estos sentimientos se plasman a veces de forma angustiosa como lo hacen en el tema estrella del album, Don’t Forget You’re Precious (No olvides que eres precioso), un clip que, según las propias palabras de Alabaster,«refleja la sensación de que vivimos nuestras vidas como si tuviéramos los ojos vendados, pero tratando de comportarnos como si pudiéramos ver hacia dónde vamos».

GOLD es, por tanto, un album intrigante, que sigue esa línea de tiempo y espacios de trabajos anteriores, y que, tras desafiar múltiples contratiempos, se condensó en 17 horas de estudio durante las dos semanas del verano de 2020. 

El saxofón deslumbra crudo y dulce como la vida misma, con sus idas y venidas, donde la existencia tiembla trémula sobre la cuerda que enlaza los contrastes: el nacimiento y la muerte, la infancia y la vejez, la ternura y la aridez, contrastes que fusionados entre sí elevan al ser humano a su cuarta dimensión existencial.

GOLD es un trabajo exclusivo, intimista, pero que evoca las diversas formas que configuran la personalidad del artista ya que para él la música debe permitir que las personas plasmen coraje. Es por ello que esas 19 canciones fueron concebidas libremente para rescatar el alma humana.

De ahí que no estemos hablando de un disco fácilmente digerible para todos los públicos. Se trata de un trabajo que abre, desarrolla y cierra un arco dramático complejo, de elevada intensidad poética y caos ordenado, como un big bang que sacuda el alma como un remolino de emociones inclasificables.

Grabado en el Total Refreshment Centre of London, las 19 canciones tratan de reflejar la vulnerabilidad y el coraje humanos. La voz de DePlume, mezcla depalabra hablada y murmullo místico, generan un envoltorio que, junto al saxo y la instrumentación de guitarras, bajo, sintetizador, cuerdas, trompetas y voces femeninas, dan sentido al subtítulo del álbum: «Avanza con el coraje de tu amor.»

El album arranca con A Gente Acaba (Vento Em Rosa), un tema suave pero que, poco a poco, va creciendo como el inquietante bolero de Maurice Ravel. La lirica coral femenina nace y va dominando la escena a base de movimientos progresivos de saxo e instrumentos rítmicos hasta alcanzar un clímax envolvente. Es un ciclo evolutivo que presagia un lamento existencial como esa raíz herbaria que va creciendo hasta agrietar la superficie y dar su fruto.

Tras ello aparece Don’t Forget You’re Precious que, bajo una voz calmada y profunda, crece un latigazo envolvente que va transformando en un etéreo trip hop pero mezclado con cierto aire oriental chino. La letra expresa que fácilmente recordamos los hechos y las cosas mundanas (Instagran, pins, etc), pero nos olvidamos a menudo de la belleza que tenemos como seres humanos. Sin duda, es un canto a esa marcada tendencia social de refugiarse en lo material y tecnológica ignorando la parte interior que nos hace ser únicos.

Llegamos a Fucking Let Them, que se abre entre conversaciones y griteríos celebrativos mientras la voz principal narra y da lugar a un ritmo endiabladamente balcánico. Predomina la caja rítmica, el bombo y el saxo, pero intervienen, a media pista, trompetas y cuerdas. Le sigue World is Mine, un trip hop denso como el hielo que da flujo a esa intimidad húmeda y sensualizada semejante al sonido de Tricky. La rítmica es glamurosamente pavorosa, flotante y su lírica reflexiona sobre lo que sucede y lo que nos circunda como individuos en el caos social. A pesar de ello, el mundo sigue como es, pero sigue siendo nuestro.

The Sounds of My Feet on This Earth Is A Song To Your Spirit o «El sonido de mis pies sobre esta tierra, es un canto a tu espíritu», título largo que trata de expresar la emotividad dentro del sonido puro y sin voces. La instrumentación recuerda a las ambientaciones jazzísticas de Mel Collins, saxofonista que plasmó vigorosamente su arte en los primeros discos de King Crimson. Los coros femeninos dan un trasfondo muy espiritual. Con I’m Gonna Say Seven surge un misterio que da paso a una acústica de cuerdas conjuntada de suavidad y ronca voz. Al poco rato surge una voz femenina que dulcifica la profundidad temática. La voz masculina tiembla entre las cuerdas dando formas que pueden recordar a veces a Peter Hammill de Van Der Graaf Generator o Leonard Cohen, entre otros.

Entramos de lleno con Do You Know a Human Being When You See One?, cuya frase ya de por sí, sobrecoge por su significado: ¿Reconoces a un ser humano cuando lo ves?. Musicalmente es unextremado combinado de electrónica fina, ritmos exóticos y voces depuradas. Para mí, es uno de los temas más distintivos de GOLD. Visitors Yt15b – Jerusalem, Palestine es una incursión ensoñada a esa soledad cálida oriental de paisajes dúnicos y de brisa desértica. El saxo es una maestría que trepa por los poros de la piel como una lluvia suave. Como contraste, los coros realzan esa arquitectura sónica enervante.

I’m Good At Not Crying es el noveno corte del album. Aparece como un temazo que avanza a través de un sendero espeso entre voces y saxo que se clavan dentro la cabeza para evacuar las pesadillas que nos aprisionan. Sigue Now (Stars Are Lit), un tena crepuscular que expresa la quietud y el resplandor como una serpiente que se arrastra en busca de alimento.

Again es otro de los temas que redimen el alma, donde el canto africano aflora desde las entrañas de la tierra clamando el abandono del sufrimiento y el renacer de la vida. Mrs Calamari es, sin embargo, una pista curiosa que mediante una cadencia inusitada mezcla tonos de jazz con rasgos orientales chinos. People What’s The Difference es un tema de altísimos quilates. Su rítmica, percusión, voz en off, bajo acompasado y saxo sobresaliente, enroscan el alma en un laberinto sin fin que precipita el sonido hacia un abismo desvaneciente. Para mí, es la joya del album, una filigrana de excelsa creatividad sónica y cierta influencia trip hope evidente.

Visitors Xt8b – Oak es un tema corto y disonante, sin voz y puramente instrumental, marcado por un ritmo balcánico que termina diluyéndose con el saxo. Sobreviene Who Is A Fool, otro de mis temas favoritos. Como su nombre indica es un viaje por la locura incomprendida. Posee cierto aire a David Sylvian (Japan, Nine Horses). La percusión, las voces y los efectos electrónicos, cruzan el como fondos marcando la diferencia. La letra deja caer frases como «No compondré un final para defenderme de los rayos abrasadores de la esperanza».

I Will Not Be Safe se inicia con una narración vocal, efectos electrónicos y cello. El saxo flotante de corte crimsoniano surge posteriormente como un cometa que cruza elegantemente el espacio. Es pura dimensionalidad íntima.

Visitors Yt15 – Krupp Steel Condition Pivot, tema cuyas voces contrapunteadas dejan la mente completamente atónita. Es una canción muy caótica, dispersa, libre, como una jauría de canes sumergidos en un abismo enmarañado.

Llegamos a Broken Like que, tras un comienzo a base de contrapuntos rítmicos, nos devuelve al estilo base del disco: voz narrativa baja y fondos sónicos que se cruzan sin cesar. Y finalmente está Now (Pink Triangle, Blue Valley), tema que cierre el doble album, una pista que es pura suavidad en suspensión, inerte como un sueño.

GOLD no es un trabajo apto para todos los oídos. Se trata de un disco abstracto, denso y especialmente diferente, cocinado a fuego lento bajo tonalidades cálidas y frías al mismo tiempo, dando como resultado una gran dosis de experimentación y vanguardia, aunque para ser sinceros, quizás sea demasiado largo y homogéneo, teniendo en cuenta que hay 19 canciones. Es por ello que probablemente le falta un mayor contraste y variabilidad.

De todos los temas que conforman el doble album, personalmente selecciono 10 piezas como las más distintivas y maestras, y que a mi modo de ver, configuran la esencia del disco. Eso no significa que las otras 9 no tengan su importancia pero esa especial elección es la que considero destacable: Don’t Forget You’re Precious, World Is Mine, The Sounds Of My Feet on This Earth Is a Song To Your Spirit, I’m Gonna Say Seven, Do You Know A Human Being When You See One?, I’m Good At Not Crying, Mrs Calamari, Now (Stars Are Lit), People What’s The Difference y Who Is A Fool.

Alabaster DePlume es un tipo al que le gusta romper las reglas de la convencionalidad, donde la composición sonora se convierte en atonal, distónica y dispersa, deconstruyendo sonoridades cuyas melodías desfiguradas huyen del clasicismo y lo popular.

La innovación musical siempre se enfrenta con el obstáculo del ajuste sónico a las costumbres establecidas en las redes neuronales del público. Porque escuchar una composición de Alabaster DePlume o de otros compositores de vanguardia, requiere un trabajo mental adicional a la satisfacción que puede llegar a producir composiciones más comerciales o de cualquier artista del Top 10 musical.

Componer es rebasar, crear amplios y complejos espacios acústicos, con tonalidades, timbres y sonidos que generen un estética sónica diferencial. Esa música plurívoca, oscilante, atornasolada, es el núcleo de la nueva atmósfera y dramática musical, de esa paradoja polifónica y laberíntica que hace evolucionar la música.

Como dijo en su tiempo una vez el compositor rumano György Ligeti: «En música no deben existir los tabúes. Todo está permitido. Pero no se puede volver a la tonalidad de siempre. Hay que buscar nuevas maneras de no retroceder a prisiones acústicas. La música fractal y metafísica ayudan a ello». Toda la discografía de DePlume se configura bajo estas premisas.

Escucha GOLD, de Alabaster DePlume

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Carlos Flaqué Monllonch
Carlos Flaqué Monllonch
Hablar de uno mismo no es tarea fácil, aunque muchas veces las circunstancias pidan hacerlo, como es el caso. Se pueden contar muchas cosas, pero quizás lo más importante es abrazar la vida con positividad. ¿Qué puedo contaros de mí? Este caso deciros que me encanta la música y mi profesión, la de periodismo (escribir) y la de comunicación gráfica (diseño gráfico y fotografía), herramientas que me permiten abrir muchas puertas, como conocer gente para intercambiar, transmitir cosas y generar proximidades. Las nuevas tecnologías permiten eso y más. Así que nada de excusas y manos a la obra…
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