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CATERINA BARBIERI – SPIRIT EXIT

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Cuando logramos ver cómo un haz de luz atraviesa las nubes de tormenta, sentimos el milagro de la vida, como un reflejo sobre el lago de nuestro sentir. Spirit Exit (2022) está diseñado como un monumento, como una memoria y un altar que puede trasladarnos hacia otras épocas y espacios. Más allá de nuestra imaginación, existe esa puerta que permite comunicarnos con nuestro ser. Una creación que más bien es un misterio, y que Caterina Barbieri ha querido estudiar en el más completo silencio de su casa.

Ella siempre ha comentado que su sonido favorito ha sido la misma electricidad, esa tenue vibración mágica e hipnótica que desprenden algunos aparatos electrónicos. Debido a esta claridad, inició una búsqueda hacia ese nervio y el deseo de crear dicho pulso electromágnetico para poder sentir constantemente ese murmullo. Ese fue el chasquido y curiosidad para comenzar a estudiar música.

Esta muchacha, a la que le extraña que la gente baile en sus conciertos, completó sus estudios musicales en el conservatorio de Bolonia y en el Royal College Of Music de Estocolmo a los 22 años. Varios años después, cuando regresó a Italia mucho más confiada en su sonido, comenzó a componer música para ella misma. Ese divino momento fue en el que empezó a dedicarse profundamente a la música. Su querido sintetizador modular se convirtió en su principal equipo, considerándolo, para siempre, como un adivino mecánico que la guiaría hasta el fin de los tiempos.

Tan obsesionada con las melodías está Barbieri que en alguna ocasión ha explicado que puede estar años buscando una en concreto. En marzo de 2020, se encontraba en Milán en mitad de la pandemia y en estricto aislamiento. Italia se hallaba en una atmósfera de inseguridad que no preveía desentumecerse pronto. Fue en esa situación, en la cual la gran mayoría de personas vivían atemorizadas, donde Caterina Barbieri se comenzó a nutrir del ensimismamiento de los atardeceres y de la soledad más absoluta y profunda. En su virtud, la compositora nacida en Bolonia no sólo estaba orquestando la continuación de Ecstatic Computation (2019), sino más bien, estaba creando un portal, un vórtice que era capaz de trasladarnos hacia el otro lado. Y es que Spirit Exit está lejos de sus anteriores discos, construidos en largas giras donde capturaba momentos y emociones anclados en el tiempo, como por ejemplo aquel Patterns Of Consciousness (2017). En esta ocasión, Barbieri ha delineado una puerta hacia nuestra caverna interna, con el primer álbum que ha sido escrito y grabado completamente en el estudio de su casa.

Entre hermosos bucles, At Your Gamut se introduce con un principio de cuerdas, acompañadas por un etéreo pulso electrónico, pero que pronto deviene hacia una pieza continuista con sus anteriores trabajos. Fiel a su sonido, esta canción funciona como una llamada al otro lado, que levanta el vuelo y conversa con un nuevo aliento entre vapor y lluvia. Un humo orgánico, por donde brillan sus sintetizadores entre nubes grises y en el que encontraremos a la bella y perdida melancolía. Un introspectivo momento que nos brinda el camino hacia el portal metafísico que es Spirit Exit. Un canto perdido en el limbo, en el que Caterina usa su voz para atraernos a la inmensidad de nuestro universo. Transfixed es esa suntuosa pirámide vocal, en la que usaremos a la artista como catalizador para contemplar ese clavicémbalo refulgente y esplendoroso: una nueva Barbieri nos presenta nuevos instrumentos que manejar, con los que tejer novedosas constelaciones sonoras. A paso lento, como un tarareo nocturno, este pasillo acabará convergiendo hacia un órgano de ciencia ficción, que chisporrotea en la lejanía y se estrecha en los confines de la electrónica.

Si bien sabemos que sus piezas siempre requieren de una concentración más mental que física para evadirnos, esta es una obra donde deberemos dejar nuestro cuerpo a un lado y transmutar hacia un estado completamente espiritual. Su música se compone principalmente por una exquisita sincronización de sintetizadores analógicos y arpegios, que logra estimular nuestros sentidos más atrofiados de la manera más cautivadora posible.

Para este nuevo disco, Barbieri se ha adentrado en la literatura espiritual, inspirándose en aquellas mujeres que, a lo largo de los años, han sido filósofas, místicas o bien poetas que estudiaban su mundo interior. Es por ello que este viaje no es tan espacial, sino más hermético e íntimo, donde se esconden aquellas conversaciones que la compositora ha tenido consigo misma durante la pandemia, y que al parecer, siempre la inquietaron.

Mirando, tal vez, a su yo de 11 años cuando comenzó a estudiar guitarra clásica, y disfrutaba de la música renacentista, en Canticle Of Cryo aparece otra etérea voz en la comunicación, siendo otra hipnótica nana, pero esta vez con esos suaves recuerdos de guitarra. Como un pensamiento en suspensión, la italiana metaliza dicho cántico, afinándolo y adelgazándolo, para alcanzar una tormenta eléctrica de osciladores sobre un bajo que hace tronar las mismísimas nubes de la noche, donde relampaguearán arreglos de refinada corriente electromagnética.

Ya en su anterior álbum comenzó a caminar sobre nuevos artificios, pero aquí su presencia es mucho más notoria, dando una nueva dimensión a su premisa minimalista, y convirtiéndose en una parábola más maximalista. Su single de presentación advertía de un claro cambio en su órbita más tradicional, mostrándonos una peregrinación hacia nuevos instrumentos. Broken Melody comienza con un piano azaroso y escalofriante adornado con unos sencillos punteos de guitarra y una extraña voz emergida en el tiempo. Aquí se contempla una diversidad de instrumentos, lejos del minimalismo que la creadora siempre ha querido enseñarnos en sus anteriores obras. Su corazón se abre hacia la experimentación de más activos, aunque exaltando una alabanza a su fiel deseo continuo de sostener el sonido en el espacio. Incluso intenta conversar con el más allá: If you’re a ghost, I will never know / But still, I wanna tune, exhalando un sentimiento espiritual e incierto, siempre evocador y misterioso.

Sobre ese mismo cielo delicado e incorpóreo, Knot Of Spirit se forma como una idea atmosférica y abstracta donde dos patrones de diferentes velocidades consiguen entrelazarse en dos bases simultáneas que la artista consigue sincronizar con ese olor a tierra mojada. Respirando la humedad de la tormenta que aún ondea en el aire, mientras que las gotas siguen cayendo de las ramas de los árboles, la italiana crea un precioso pasaje mental que desviste aquella versión con la voz contemporánea de la alemana Lyra Pramuk. Una colaboración que se presentó hace prácticamente un año, y que ahora la mantiene en una totalidad de sintetizadores que se alinean hasta el infinito. Un entresijo donde dejamos atrás nuestro cuerpo, moviéndonos con nuestra alma, y que nos hace adentrarnos hacia el sueño y la quimera, deslizándonos cuesta abajo por un cráter embarrado en una velocidad de éxtasis. Desapareciendo sintéticamente, y accediendo de esta manera a un estado pausado y gravitacional, cósmico y terrenal.

Conversando siempre con lo invisible, indudablemente Caterina Barbieri es una virtuosa compositora de música sensorial, creando caminos que nuestra mente va localizando en nuestra existencia. Es por ello la curiosa decisión de Life At Altitude, una reacción frente a At Your Gamut, un reflejo y una continuación más psicodélica pero una extensión de aquel comienzo, extrapolando Spirit Exit como un disco que se bifurca, consiguiendo dos caminos a seguir en su disco. Enraizándonos en un mundo figurado que acabamos de descubrir. Una exploración donde algunas representaciones nos golpearan entre esos cambios caóticos (tal y como funciona nuestra mente), y el pasado nos atizará como en Terminal Clock. Una entrada industrial con un ritmo muy mecánico y de marcha progresiva. Un recoveco cerebral, de techno amortiguado, que se alejará de sus otras reflexiones, pero que dentro de sus engranajes mentales, funcionarán como carbón y petróleo para seguir investigando esta cueva subterránea del tiempo.

Finalmente, The Landscape Listens es burbujeante como una marea eléctrica. Una pieza hechizante y un eco hacia sus primeros trabajos. Es el punto de fuga, el regreso hacia el mundo terrenal, donde despertamos y acariciamos los surcos de las sábanas y notamos nuestra mullida almohada. Aquí nos alejamos de la helada quimera con nuestra respiración borrosa, dando sentido a nuestro viaje, a nuestra escapada. Siendo polvoriento a veces, Caterina Barbieri consigue evadirnos con Spirit Exit satisfactoriamente con su pulso reseco y blanco, ahora conjugándose en mitad de una cosmogonía de cuerdas y nudos nuevos, pero que aún así, se expande hacia una profundidad sumamente electrónica. Un viaje que comienza nada más que nosotros hayamos cerrado los ojos, para que así podamos abrirlos hacia una mirada interior. Siempre guardaremos esos momentos en los que desearíamos disiparnos de nuestra cotidianidad, de este mundo y del miedo. Y esta obra es un pretexto para hacernos viajar hacia nuestro interior, y por ende, al más allá. Porque qué hay más extraño que pensar en quiénes somos realmente, y qué hacemos aquí.

Escucha aquí Spirit Exit de Caterina Barbieri

AUTOR

Alicia Escribano
Alicia Escribano
Paisajista sonora y emocional, que colecciona sonidos de este mundo. Ladrona que atesora diamantes electrónicos y experimentales, para sacar su brillo más iridiscente.

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