Penetrando el vientre eterno
In the Belly of the Eternal Draw, el segundo larga duración de Citrus Citrus, fue lanzado el 14 de noviembre de 2025 a través de Bronson Recordings. El álbum no se presenta como una colección de canciones sino como un vientre habitable y un descenso hacia sus profundos recovecos. Se trata de un sistema cerrado donde sonido, símbolo y método de creación comparten anatomía.
La grabación tuvo lugar en total aislamiento en el Inside Outside Studio, enclavado en los bosques de Montello (Treviso, Italia), residencia que permitió a la banda concentrarse en la exploración sonora. La mezcla fue realizada por el japonés Yui Kimijima en Tsubame Studio, Tokio, mientras que la masterización estuvo a cargo de Manuel Volpe en Okum Studio, Turín. La portada, (CARD), fue obra del ilustrador japonés Noguchi Shimura, con diseño gráfico de Marco Venturi (Supernulla).
No hay compositores individuales ni estructuras prefijadas. Las piezas emergen de largas improvisaciones tratadas como organismos vivos. Más que escribir música, la banda la cultiva. Ese principio biológico se traslada directamente al resultado sonoro. El álbum rehúye la linealidad para desplegar estructuras caleidoscópicas donde motivos rítmicos y melódicos reaparecen transformados, como reflejos en un laberinto de espejos. La sombra literaria de Jorge Luis Borges es evidente: realidades que se bifurcan, ficciones que no engañan, sino que liberan, espirales donde principio y final pierden jerarquía.
«La verdad hoy se siente inevitable e innegociable. Queríamos crear un espacio donde la imaginación pudiera respirar, donde la ficción no fuera falsa, sino necesaria. Así es como resistimos la ilusión de una única realidad final» –Citrus Citrus
Los ecos del «Círculo Cerrado»
Originaria de Padua, Italia, Citrus Citrus ha explorado la psicodelia italiana desde su debut Albedo Massima (2023), con una aproximación experimental donde la improvisación y la creación colectiva definen su sonido. La banda define su metodología como un «círculo de escucha colectiva»: nadie trae canciones terminadas; todo surge de improvisaciones tratadas como organismos vivos.
Como miembros figuran Lorenzo Badin: guitarra, setar, sitar, teclados, duduk. Marco Buffetti: batería, teclados, sintetizadores, vibráfono, percusión. Enrico Maragno: bajo. Thomas Powell: voz, teclados, sintetizadores. Luca Zantomio: guitarra, saz. Como y colaboradores se incluye a Fabio Ferrante (congas y percusión adicional) y a Matt Bordin (flauta en Irace del Capo).
Mientras su álbum debut, Albedo Massima, giraba en torno a la metamorfosis; este segundo álbum expande ese lenguaje hacia un caleidoscopio, donde cada miembro aporta sonidos de mundos distintos y los fusiona en un círculo de escucha colectiva. Nadie llega con canciones terminadas: todo surge de improvisaciones que se desarrollan como organismos pulsantes, en constante transformación, manteniendo así la filosofía de creación colectiva que define al grupo.
Bajo las órbitas del sonido hipnótico
El disco rehúye linealidad. Se despliega entre krautrock hipnótico, jazz-rock japonés setentero, y pinceladas de psicodelia contemporánea. La instrumentación es expansiva y heterogénea: sitar, flautas, congas y texturas de Oriente Medio que se mezclan con guitarras, sintetizadores y bajos eléctricos, diluyendo fronteras geográficas, no como exotismo, sino como expansión perceptual. Esta riqueza textural permite que cada pista actúe como un microcosmos autónomo, mientras la banda mantiene un flujo colectivo que diluye fronteras entre géneros y estilos. Comparaciones críticas apuntan a influencias de King Gizzard & The Lizard Wizard y King Crimson, no por sonido directo sino por lógica expansiva y mutacional.
«el álbum es como si Kula Shaker estuviera improvisando suites de salón bajo la influencia de alucinógenos con Jerry García» –Citrus Citrus
Entre susurros de carne y aire
Las voces en el disco funcionan como hilos entre las estructuras caleidoscópicas: limpias, pero etéreas, en capas que a veces desaparecen dentro del entramado instrumental. No buscan protagonismo: son otro órgano más del cuerpo musical, conectando los motivos y reforzando la sensación de flujo continuo, de organismo sonoro que respira.
La voz de Thomas Powell no domina, sino que se integra al tejido sonoro. Funciona como hilo narrativo, explorando la introspección y la emoción sin imponerse. Se mueve entre capas de sintetizador, percusión y guitarra, adaptándose a la naturaleza caleidoscópica de las pistas. Su lugar surge de la improvisación: primero como gestos, luego como guía dentro de la arquitectura sonora, reforzando la sensación de organismo vivo.
«CARD», el tótem interior
La portada funciona como un tótem anatómico y simbólico: un cuerpo-templo abierto que fusiona máquina y altar, con un núcleo naranja-rojizo que encarna el Eternal Draw, la fuerza gravitatoria que conecta todas las pistas. En el centro, una cavidad naranja-rojiza actúa como vientre alquímico, reactor orgánico donde semillas, glándulas y frutos híbridos laten conectados por venas que parecen a la vez circuitos electrónicos y redes miceliales.
Ese «belly» visual traduce el título en materia: la música no proviene de la mente, sino de un núcleo visceral donde todo fermenta. En la zona superior, un rostro oscuro de gesto chamánico sostiene la estructura, coronado por pirámides, ojos solares y cúpulas cromáticas. La conciencia aparece como santuario fracturado, antena que recibe más que emite. Sobre ella, una figura roja sin rostro sugiere entidad tutelar, energía que habita el cuerpo-templo.
A los lados, criaturas ambiguas —insectos, aves, mamíferos totémicos— introducen el bestiario simbólico que la banda ya explora en su imaginario visual. Figuras que oscilan entre lo infantil y lo inquietante, reforzando esa idea de ficción necesaria: lo lúdico como resistencia frente a la rigidez de una única realidad. El marco negro dentado actúa como umbral, como si el álbum estuviera emergiendo de la oscuridad, invitando al oyente a entrar en el laberinto sonoro.
Sumergidos en la sima del multiverso
El concepto del álbum se basa en la idea del laberinto de espejos. Cada pista es una lente donde la realidad se fractura y los motivos mutan. Todo se refracta y regresa transformado. La ficción no engaña, sino que libera repetición y desaparición, conceptos que guían la estructura. Citrus Citrus busca mostrar que la percepción es un organismo vivo, y que la música surge del núcleo visceral, no de la mente. Definen el álbum como un multiverso en conflicto con la realidad, donde la ficción es necesaria, pero no falsa. La inspiraciones literarias de y Borges y del cine de repetición y desaparición, se traducen en armazones que surgen, se disipan y retornan, manteniendo al oyente en un estado de suspensión constante.
La inmersión catártica
El viaje comienza con Eternal Draw, un golpe catártico que te sumerge en la ansiedad como si atravesaras un túnel sin principio ni fin. Los ritmos palpitan como un corazón acelerado, y los instrumentos se entrelazan creando un descenso hipnótico: «Los ritmos nos llevan a un descenso sin final, donde el tiempo se disuelve». Cada compás se siente como un espejo líquido, reflejando fragmentos de emociones que reaparecen y desaparecen sin aviso, estableciendo la premisa de que aquí no hay mapas ni caminos rectos.
«Recorre el juego escrito (…) Sigue la corriente o siente la vergüenza. Baila alrededor de las llamas. No podemos ver que nuestros nervios están destrozados, En la ciudad loca. Gira la rueda del destino (…) y Haz tu apuesta final. No puedes olvidar, no hay escapatoria»
Resonancias de sueños compartidos
Desde esa inmersión inicial, Circular Ruins recoge los ecos que quedaron flotando en el aire y los convierte en motivos que reaparecen como sueños compartidos. Los hilos melódicos se enredan y se liberan, haciendo que la memoria de Eternal Draw siga resonando mientras el oyente se siente cada más dentro del laberinto sonoro. Es un movimiento de contemplación, donde los fragmentos regresan mutados, como reflejos en espejos que nunca terminan de coincidir.
El diálogo psicodélico
Luego, Sushi Sushi despliega un diálogo curioso y tenso. El funk recortado del Paisley Underground (movimiento musical surgido en Los Ángeles a principios de los años 80, conocido por revivir y reinterpretar la psicodelia de los 60 con un enfoque moderno y alternativo), se encuentra con la recurrencia hipnótica del krautrock. Los patrones se repiten, se deforman, se recombinan. No hay exotismo decorativo; cada textura se siente inevitable, como si hubiera sido cultivada en ese mismo microcosmos psicodélico donde la banda trabaja colectivamente, escuchando y moldeando los sonidos en tiempo real.
Interludio «jazzy»
Con Irace del Capo, el viaje toma un respiro jazzy. La flauta de Matt Bordin se abre paso entre acordes y percusión, creando un interludio que sitúa al oyente entre introspección y aventura. Es un paisaje donde la meditación se encuentra con la exploración: cada nota parece invitar a mirar más allá de lo audible, hacia espacios interiores y secretos compartidos por la banda durante las improvisaciones.
«Funk» y Transformación
Let Me Churn surge como un funk robótico que se expande en crescendos emocionales, evocando la transformación y la aceptación: «Aceptar, soltar, transformarse». La pista se mueve entre tensión y liberación, un mecanismo catártico que conecta con la idea de improvisación como organismo vivo, donde cada elemento respira con independencia y a la vez como parte de un todo: «Trabajando por nada. Nadie recordará tu pedazo de mierda».
Texturas Delicadas
Después llega Ivory Crumbs, delicada y etérea, donde las texturas sutiles expanden la percepción y el ritmo interno del disco. La música parece filtrarse por los pliegues de la mente, invitando a flotar en capas de sonido donde cada instrumento es un hilo que conecta emociones dispersas. La sensación es de suspensión, de contemplación, como si la banda estuviera tejiendo un tapiz invisible que solo se percibe al dejarse llevar: «Rompe el hueso. Grita en pedazos. Estás solo. Agarra la vena del hueco. Persigue el dolor. La oscuridad se traga».
Horizontes sonoros
Mountain Depth abre horizontes sonoros que sugieren otros lugares, otras realidades: «Explorar lo que aún no conocemos». Los motivos se alargan, se expanden y se entrelazan, ofreciendo un respiro cósmico y al mismo tiempo un recordatorio de la naturaleza caleidoscópica del disco. Aquí, la improvisación se convierte en cartografía del espíritu, un paisaje sonoro donde cada giro es una nueva posibilidad de descubrimiento: «En las colinas donde los muertos son sacudidos, el Sol está golpeando ahora (…) En las colinas donde tu alma fue salvada».
El carnaval sónico
Finalmente, Asterione cierra el viaje como un carnaval sónico de ocho minutos. La tensión acumulada a lo largo del disco explota en celebración: percusión, guitarras, sintetizadores y voces se entrelazan en una espiral que gira hasta desaparecer. Es una liberación total, un clímax de luz y color, donde el oyente finalmente comprende que no se trata de llegar a un destino, sino de habitar cada giro de la espiral. Este cierre transforma la experiencia en un rito, un éxtasis colectivo encapsulado en sonido: «Me siento aquí esperando, a que venga un hombre (…) y me lleve a ver mi reino. Estos muros me han sido mi hogar (…) Puedo escapar de esto (…) Hasta que sea liberado (…) Pero eso está lejos de la verdad».
Cerrando la espiral caleidoscópica
En conjunto, estas ocho pistas no solo cuentan historias; son lentes que refractan la realidad, reflejando la libertad de perderse y la riqueza de las percepciones múltiples. Cada transición entre canciones es un pequeño portal hacia otro fragmento del laberinto, donde las melodías y los ritmos se entrecruzan para formar un organismo sonoro completo, vivo y palpitante.
In the Belly of the Eternal Draw no es un álbum que se escuche desde fuera: se habita desde dentro. Es un descenso endoscópico a la percepción, donde la ficción, la improvisación y el símbolo forman tejidos inseparables. Un disco que expande la mente y abre espacios interiores, siguiendo la tradición psicodélica italiana, pero con mirada internacional y experimental.

