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DRAKE – CERTIFIED LOVER BOY

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Como decíamos en la anterior review del nuevo proyecto de Kanye West Donda (accede por aquí) el rap mainstream y de altos vuelos comerciales está de “enhorabuena”, al menos en cuanto a cifras, ya que el contenido y la calidad esta dejando mucho que desear. Certified Lover Boy (2021) es la rápida y sorpresiva respuesta del archiconocido rapero canadiense Drake, al eternamente pospuesto álbum de su “rival” musical Kanye.

Pero, para comprender al completo el contexto de este nuevo álbum debemos remontarnos a finales de 2018. La canción The Story Of Adidon, un devastador beef de uno de los raperos más habilidosos y agresivos Pusha T (socio de Kanye) dejo sin respuesta y claramente afectado a Drake. Acusaciones de ghostwritin´ (Drake no escribe todas sus rimas), una imagen black-face de joven y sobre todo la revelación de que escondía un hijo con una actriz porno dejaron al rapero canadiense tiritando, rozando el coma musical.

Todo ello obligó a Drake a reconocer su nueva condición de padre y cambiar de enfoque, hasta el punto de que el mismo reconoce su nuevo trabajo como: «una combinación de masculinidad tóxica y aceptación de la verdad que es inevitablemente desgarradora» que junto con la infantil y repulsiva portada diseñada por el embaucador Damien Hirst, desvelan una nueva cara de Drake menos interesante incluso que la vulnerable e incomprendida de años anteriores.

Certified Lover Boy (2021) es largo (21 canciones y 1h y 26 minutos) y aburrido. Tras 7 mixtapes, 6 álbumes y 4 EP podemos decir alto y claro que Drake esta absolutamente estancado y acomodado en un estilo repetitivo y soporífero por igual. ¿Se imaginan un álbum hedonista y autocompasivo, en el que se relatan fanfarronadas de rico con un leve aroma machista y homófobo sobre un refrito de instrumentales que sonaba novedoso en 2006? ¡Pasen y vean, el rapero más exitoso de la actualidad!

Lo cierto es que el proyecto comienza decentemente con la primera canción Champagne Poetry. Una composición doble que comienza con un entrecortado sample de los Beatles ya empleado por Masego en Navejo evoluciona hacia un cálido bucle soul carente de percusión. Desde el primer verso Drake asume su paternidad “I been hot since the birth of my son” y mantiene un aceptable flow durante gran parte del tema. Irónicamente, días después del lanzamiento del álbum, raperos infinitamente más habilidosos que él como Lupe Fiasco o Freddie Gibbs (especialmente este último), han realizado un remix de este tema, eclipsando más aún su insulsa actuación. “Al menos no ha sido Pusha” … se consolará Drake en su casa de 100 millones de dólares.

La relación Drake-Kanye o lo que es lo mismo Certified Lover Boy-Donda es inevitable. Empezando por las colaboraciones, las cuales coinciden en gran número: Lil Durk, Young Thug o Ty Dolla Sign mantienen la mediocridad mostrada también en Donda, Jay-Z y Kid Cudi, amigos cercanos de Kanye sorprenden con su presencia en el proyecto, pero actúan muy por debajo que lo mostrado una semana antes. Travis Scott salva los muebles en la lenta Fair Trade, mientras Lil Baby pasa de tener uno de los mejores versos en Donda ha dar grima en la inmadura Girls Want Girls.

Y por su puesto, algunas de las letras de Certified Lover Boy van dedicadas a su rivalidad con Kanye y Pusha T. En No Friends in the Industry unos hipnóticos sintetizadores se mezclan torpemente con una molesta muestra de percusión mientras Drake al menos es capaz de rimar con una cadencia tolerable: Niggas love to start the beef, don’t wanna keep it rap, Yeah, he hit us up and now we owe you something back pero más blando que un osito de peluche. Es en la espaciosa y etérea 7am On Bridle Path donde afina ligeramente con sus dardos a Kanye: “Give that address to your driver, make it your destination, ‘Stead of just a post out of desperation”.

Tras un concepto de álbum pobre, instrumentales poco arriesgadas, cantos desafinados, colaboraciones fuera de lugar y flows cansinos, lo que definitivamente arrastra a Certified Lover Boy a ser un álbum mediocre son algunos de sus lamentables y desafortunados versos. La incómoda homofobia en Girls Want Girls: “Yeah, say that you a lesbian, girl, me too” ya no es aceptable ni para un adolescente, la autoparodica Way To Sexy: “And I’m way too sexy to go unprotected” no funciona y da vergüenza ajena e incluso hablando de cocaína en Papi´s Home: “Lock the door to the bathroom ‘cause they doin’ something that is not Pepsi” suena cursi y desubicado.

Paradójicamente la mejor canción que ha sacado Drake en las últimas semanas es Life Of The Party, tema filtrado por él de Kanye West con el grandísimo rapero Andre 3000. Si con Kanye y Donda habíamos recibido un proyecto con mucho relleno y desestructurado, pero con innegables toques maestros, en Drake y Certified Lover Boy sólo tenemos paja. Casi duele que algo tan aburrido, previsible y superficial coseche tales éxitos comerciales.

Escucha aquí lo último de Drake

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