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FRANK CARTER & THE RATTLESNAKES – STICKY

Tuve la suerte de descubrir a Frank Carter & The Rattlesnakes y compañía como teloneros de Biffy Clyro en 2017 y Carter, un pelirrojo rabioso británico, ya estaba reventando el WiZink Center de Madrid en la segunda canción, haciendo acrobacias encima del público. El impacto fue tal que no dudé en investigarlos y profundizar en su discografía y, de hecho, pude verlos de nuevo en Madrid en 2019.

Con una trayectoria relativamente corta, la formación ha publicado un total de cuatro trabajos de estudio. Al abrasivo Blossom (2015), se le unió el sólido Modern Ruin (2017) y el punkarra End of Suffering (2019), para recibir este 2021 un Sticky gamberro. Para este cuarto trabajo los británicos siguen aferrándose al punk, pero abren la puerta a secciones más poperas y arreglos electrónicos, junto con una batería de colaboradores compatriotas que sienta muy bien.

Atento, porque si pestañeas te lo pierdes. Los 28 minutos de disco comienzan con la homónima Sitcky,un paseo por las entrañas más profundas de Carter, llenas de remordimiento (Singing “Why, oh why, can I not cry?” / Even though I want to). Pero, al contrario que en discos anteriores, este trabajo sabe a libertad y deja de ser un confesionario personal del frontman.

Esta libertad también se impregna en el repertorio sónico de la banda: un Frank Carter jugando con armonías y efectos vocales nunca vistos, y un Dean Richardson responsable de una producción profunda y compleja. El resultado: unas canciones con esencia punk, pero una versatilidad inédita en la banda.

Muestra de ello es la misteriosa Cupid’s Arrow, con toques a crime rock y un estribillo en el que Carter hace gala de una voz depurada, melódica y pegadiza, convirtiéndola en una de las mejores líneas vocales del álbum. Bang Bang también se coloca en el podio del disco con un estilo directísimo y punkarra. Un Carter, de nuevo, rabioso se acompaña de la aparición estelar del británico Lynks en un puente popero y con muchísimo rollo. Lynks volverá a aparecer más tarde en Go Get a Tattoo y lo cierto es que el tándem junto a The Rattlesnakes sienta de lujo.

Continúa My Town, que se postulaba como uno de los platos fuertes del álbum, pero se queda a medio gas. La colaboración junto a Joe Talbot, de IDLES, es anecdótica y no ofrece nada nuevo ni refrescante. Donde sí aciertan es en Off With His Head. La británica Cassyette se une a las voces con su indistinguible registro agudo y sensual que lleva el corte a una dimensión totalmente nueva para The Rattlesnakes. Cierra el trabajo Original Sin con el cameo del frontman de Primal Scream, Bobby Gillespie, a modo de dios susurrante que le va como anillo al dedo al tema.

En definitiva, Sticky nos presenta a unos Frank Carter & The Rattlesnakes sensiblemente más maduros y detallistas a nivel de producción sónica y mucho más versátiles en cuanto a horizontes musicales. Es un disco correcto, que quizás no ofrezca los temas sólidos de sus anteriores trabajos, pero que sienta las bases para un despegue hacia horizontes inéditos. Sitcky, me aventuro a decir, es el comienzo de una nueva era para The Rattlesnakes.

Escucha aquí Sticky, de Frank Carter & The Rattlesnakes

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