El año arranca fenomenal, ya que por fin tenemos el esperado nuevo LP de Franz Ferdinand, The Human Fear. La premisa, ya la podéis imaginar por el título: los miedos humanos. Se trata del sexto trabajo de estudio, después de su Always Ascending (2018) y en este caso cuentan con la producción de Mark Ralph (que ya colaboró con ellos en Right Thoughts, Right Words, Right Action). Además, el disco supone un cambio en la formación ya que, tras la salida de Paul Thomson, entra a la batería Audrey Tait, y en lo que respecta a la guitarra pasamos de Nick McCarthy a Dino Bardot.
Se trata de un álbum más maduro, pero a la vez muy vital, donde nos demuestran que no han perdido esas buenas vibes y que vamos a seguir bailando con ellos bastante tiempo. Audacious es el primer adelanto de este trabajo, y arranca con una nota de voz de Alex enviada desde el móvil cuando estaban probando las canciones. El tema supone una evolución en su estilo e instrumentalmente todo tiene cabida, como el piano o el ukelele, siendo este último el que nos devuelve a un estribillo in crescendo. La banda nos invita a continuar en esta vida complicada, en la que, al final, todos seremos tratados por igual. También defienden la personalidad de cada uno con frases como: Don’t stop feeling audacious / there’s no one to save us so just carry on.
Veremos que los avatares de la vida son parte importante de este álbum, pero hay momentos para soñar como Everydaydreamer, donde nos muestran que la vida no se acaba hasta que sepamos que se ha acabado. En cuanto a estilo, encontramos reminiscencias funkies, con un ritmo continuo y luminoso donde el bajo aporta un flow especial al tema.
A pesar de ser este un disco con temas más maduros, no dejan de tener la frescura y espontaneidad de antaño. La urgente y enérgica The Doctor es buena prueba de ello donde contrasta la soledad del protagonista (que prefiere estar en el hospital porque las enfermeras le hacen caso y tiene con quién hablar), con una pegadiza batería que es una carrera hacia adelante y que no nos permite dejar de bailar. Nos tememos que este será uno de los temas nuevos que más se van a disfrutar en sus directos.
Continuando con los miedos, ahora le llega el turno a la paternidad, ya que Kapranos ha sido padre recientemente y esta ha sido la base conceptual de Hooked, que ahonda en esas dudas que asaltan a todo futuro padre nuevo en frases como «I thought I Knew what love was, but then I met you”. A la vez, se trata de un tema muy vitalista que se pega a nuestros oídos cual chicle. También aquí han introducido novedades en su estilo, con bastante éxito ya que los sintetizadores se mezclan muy bien en su ejecución, a la vez que la voz de Alex es contundente y sexy. Encontramos también guiños a su esposa (Clara Luciani) con palabras sueltas en francés como «atmosphère», o «amour» en esta canción que promete ser un rompepistas.
Build It Up nos invita a hablar de las diferencias entre nosotros y dejar a un lado las críticas destructivas en un estilo que es 100% Franz Ferdinand. Es una auténtica gozada prestar atención a cada uno de los instrumentos por separado, que funcionan como una máquina perfecta.
Un teatral piano nos lleva, en Night or Day, a la conclusión de que la vida nunca será fácil pero el optimismo recalcitrante de los escoceses nos anima a vivir a tope: If you’re living it with me / we’re gonna live it up night or day.
Y seguimos con las intros de piano, en este caso algo más delicado en la preciosa Tell Me I Should Stay, que a pesar de explicar una ruptura con las típicas dudas de qué hacer, nos adentra en un tema con unas vibraciones muy positivas (potenciadas en algún caso por el uso de la cítara). A continuación, no dejan de sorprendernos con sonidos del viejo Oeste, en la desenfadada Cats.
Black Eyelashes nos transporta a Grecia (no hay que olvidar que Alex es medio griego por parte de su padre), con un ritmo a golpe de bouzouki (instrumento griego de cuerda, con el que habitualmente se toca el sirtaki). Esas referencias no se quedan únicamente en lo instrumental, sino que la letra contiene palabras en griego. Quizá Alex está volviendo a su infancia y a sus veranos allí.
Sigue la popera Bar Lonely nos recuerda en su estilo a The Beatles, donde le dan más protagonismo al piano, y para cerrar el LP, The Birds lanza el mensaje de aceptarnos a nosotros mismos y a los demás, siendo capaces de asumir los errores con un riff elegante y buenrollero y de una forma enérgica.
Estamos ante uno de los mejores trabajos de Franz Ferdinand, que demuestran que 20 años en la industria musical no les han quitado un ápice de espontaneidad y frescura y que siguen siendo una de las bandas con más personalidad que sigue disfrutando de tocar.

