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FUEL FANDANGO – ORIGEN

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La pasada década vio nacer a un peculiar dueto formado por un productor canario, Ale Acosta, y una cantante cordobesa de nombre Nita Manjón. Tras un debut bastante experimental y homónimo en 2011, dieron un giro hacia sonidos más rockeros con un nuevo trabajo dos años después, Trece Lunas (2013). El siguiente lanzamiento se demoró un poco más y no llegó hasta el 2016 bajo el título Aurora. Esta vez han sido cuatro y el motivo de inspiración fue la naturaleza. Parece que Fuel Fandango cada vez se hace más de rogar en estudio y, tras una década juntos, llega su cuarto disco tras más de un año necesitado para componerlo.

Aunque Origen quiere dar protagonismo a la guitarra flamenca y cuenta con tres colaboraciones para defenderla, copla, flamenco y música electrónica se entremezclan con ritmos e influencias de música latinoamericana y polirritmias africanas. Pierde sonido rock y gana unas letras en castellano que lo copan de principio a fin por primera vez en la carrera de la banda. Es, además, el disco más breve de la discografía por sus diez pistas y, apenas, treinta y cinco minutos de música.

Acosta se nutrió de listas de Spotify de raíz negra para la creación del elepé y Mi Danza es una abertura que lo remarca claramente. El guitarrista Dani de Morón acompaña al dúo por segunda vez (ya participó en Aurora). Aún con un aura electrónica, el nylon da los aires de flamenco esperados en la intro. Apenas un minuto después los coros y una instrumental rítmicamente muy potentes da un vuelco de intensidad a la canción. Algo más de tres minutos en los que Nita quiere dejar claro que nadie podrá con sus sueños y su libertad artística y personal. Un comienzo que apuesta por la personalidad y la pasión interna, ante todo.

La cordobesa asciende a sus registros más forzados en Despertaré sin perder un timbre natural. Este primer adelanto no es, para nada, la mejor carta de presentación de Origen y, aún con sus ritmos más urbanos, apuesta más por un intento de amplitud de rango vocal de Nita que por una instrumental interesantemente elaborada. Son los toques de house y la brillante producción de Silencio los que rescatan al Fuel Fandango más original. Sin duda la tercera pista es la obra magna del largo y es una pena que la guitarra flamenca no se deje oír y sea un punteo algo funky de eléctrica el que de comienzo al tema. La quietud tras decir “silencio” y el giro electrónico cargado de palmas hará de este uno de los mejores momentos de sus actuaciones en directo. Una última particularidad es el cierre, con un audio grabado en una antigua fiesta flamenca en Jerez.

Por la Vereda ocupa el cuarto lugar y fue el cuarto sencillo publicado. No es que este trabajo tenga grandes altibajos, es que tiene temazos y momentos más “planos”. Esta pista no entra tan fácil como sus antecesoras y es más ambiental que melódica. La alta carga en graves y las reverberaciones acunan hasta llegar un estribillo más simplón.

En el ecuador está el frenesí del disco. Contra la Pared es líricamente menos elaborada que otra mas su agitado tempo moverá cuerpos totalmente despreocupados en pistas de baile. Vuelve la guitarra y vuelve el flamenco de entre los dedos de uno de los grandes en el sexto corte. Vicente Amigo se hace notar ya en los primeros acordes de Estamos Solos. Una atmósfera más gitana que se mueve entre una balada más folclórica y un ambiente más “popero” con momentos libres dejados al libre albedrío y dinamismo de Amigo, a veces rivalizado por un arpegio electrónico que pendula por el estéreo.

El segundo sencillo fue Huracán de Flores. Una idea plasmada en algo más de dos minutos y medio. Otro de los cortes con el sonido más primigenio de la banda. Piano y batería suenan cuidados y el estribillo entra paulatinamente en una canción tan ágil que apenas cuenta con unos compases puramente instrumentales, Nita canta casi de principio a fin sin darse respiro.

Ya en el último tercio, El Bosque viene cargado de percusión, un loop de guitarra y sonidos de pájaros para contextualizar el entorno. Pasa rápido y casi sin pena ni gloria aun con su fuerte mensaje que apuesta por dejar perder los necesarios espacios naturales. De nuevo guitarra y electrónica se ven las caras en un nuevo corte. Despacio suma a la composición del canario y la cordobesa a un nuevo intérprete con nombre destacado. Rycardo Moreno es quien juega entre los trastes de esta canción que denota un poco de fórmula en su estribillo. Al escucharlo del tirón, la novena pista de Origen ya no suena tan explosiva y particular. Palmas en el estribillo, punteos que van y vienen, voces constantes… y es una pena el bajo que queda difuminado casi al final del disco, pues sus aires funkies le habrían dado un brillo curioso a la pista. Otro recurso apenas explotado el efecto reverse en la guitarra al final.

La Grieta es la balada de cierre gracias a una Nita fuertemente convencida de su verso: «Tu eres frío como el hielo, yo soy fuerte como el agua». La contundencia de sus fraseos a lo largo del tema refuerza la rotundidad del mensaje y aportan al LP un cierre completamente en calma. Es complejo reseñar a un grupo que apuesta fuertemente por sus directos y será ahí donde tenga que defender todo lo nuevo publicado. Su gran puesta en escena seguramente potenciará algunos de los temas más insípidos, que no malos, de este álbum. La duración de un tracklist adaptado para la radio y atisbos de repetición de fórmula quitan el sobresaliente a un proyecto que apuesta por la experimentación. Mas hay momentos en los que las premisas apenas se intuyen, dando que pensar que Origen es un pie adelantado en una nueva ruta de Fuel Fandango. Una transición de etapa cargado de afán por incorporar sonidos e influencias que esperemos se desarrolle pronto y no demore un año más con cada lanzamiento.

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