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GORDI – OUR TWO SKINS

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El cambio siempre da vértigo y, en esta época de “normalidades” e incertidumbre, el futuro asusta. Bien lo sabe la australiana Sophie Payten, conocida artísticamente como Gordi. Recientemente tuvo que poner su vida en pausa y pararse a pensar en un cambio de época, un comienzo que queda marcado por su segundo álbum, Our Two Skins. Este trabajo es el resultado de una exploración personal y punto de inflexión plasmado en once cortes. Todo nuevo paso viene cargado de emociones: anhelo, tristeza, esperanza, felicidad… en un disco donde ha querido incluir aspectos de ambient y lo-fi, entre otros.

Our Two Skins es un LP muy sentido y personal, pero también muy directo. Tras titularse en medicina, terminar una longeva relación y perder a su abuela, la incertidumbre fue la inspiración. Parar, sentarse, analizar su intimidad y diseccionarla es lo que ha hecho esta artista para reflotar y poder ver el cambio como algo que celebrar. “Soy mucho más creativa cuando no estoy rodeada de nada que cuando estoy rodeada por muchos”, tal afirmación de Payten resume el pensamiento tras la parte instrumental del largo. Son pocos los elementos escogidos para acompañar a sus letras y no hay florituras, sino que abundan las sutilezas.

Abre su trabajo con una introducción y casi seis minutos de canción, Goodwin’s y Airplane Bathroom, respectivamente. Y aun con su quietud sonora y una voz cercana en la que se notan hasta las aspiraciones de los comienzos y finales de versos, es un buen punto de partida. No es enérgico, pero nadie apostaría porque fue escrito durante un ataque de pánico que alteró un avisón que viajaba entre Australia y Europa. Unready empieza a sacudir y dar movimiento a este viaje sonoro de casi cuarenta minutos de duración. Un tema vital y ágil sobre las sorpresas que da la vida y lo bonito de lo inesperado.

A continuación, Sandwiches pasa a por lo acústico más descaradamente y mantiene en movimiento a la batería sin dejar que su musa la tumbe. Gran parte de las pistas de este disco se grabaron en una cabaña familiar donde Payten pasó años. Un refugio en Canowindra en el que aislarse y recordar los emparedados que ella y su abuela hicieron antes de su muerte, cómo todo pareció ocurrir de un día para otro. Volcanic sigue reduciendo elementos y centrándose en una producción más minimalista. La canción crece progresivamente, la voz de Gordi se distorsiona y un piano acelera el ritmo buscando un éxtasis final, un clímax que llega. Un bonito corte bien medido, que juega con armonías vocales y que dura lo preciso.

Y tras la esperanza vuelve la quietud. Se abre una nueva puerta y, esta vez, la protagonista piensa en sí misma de cara al exterior. Radiator es una reflexión más en este trabajo, pero es una escena lógica dentro del proceso de preparación para el cambio. Payten habla de dejar salir los verdaderos sentimientos, de destruir una coraza invisible que aleja su realidad de las demás. Ya habiendo soltado un lastre y habiéndose quitado un peso de encima un bello colchón acuna un bonito recuerdo. Extraordinary Life profundiza en las relaciones interpersonales, pero también en las ganas de prometerse un futuro mejor a uno mismo, un pez en el videoclip. Vuelve la Gordi de las armonías vocales y un arpegio de guitarra juega con sintetizadores y piano. Es complicado no cerrar los ojos, dejarse llevar y, simplemente, disfrutar de este gran sencillo.

¿Y si la incomodidad presente de uno también se nutre del lugar donde éste se encuentra? Tras un referéndum en Australia para decidir la validez del matrimonio entre personas del mismo sexo en ese país, Gordi decide alejarse de su hogar natal y dedicarle Hate The World apelando a conceptos como: “bandera”, “libertad”, “nacionalidad” … El lenguaje político le sirve para mostrar sus dudas y rechazo sin que la rebeldía pueda con ella, sin que pierda los estribos y cambie el ambiente sonoro de Our Two Skins.

Look Like You es la antesala musical de Limits, el reflejo de un disco que no teme a mostrarse como una pausa, como un proceso enmarcado en el tiempo donde no todo es agitación y emociones fuertes. Limits sigue con las referencias e imagina situaciones que fueron. Cenas románticas, conversaciones, miradas, sinceridad. Y, ya por último, Free Association cierra siendo una balada agridulce. El final de un viaje de superación, autoaceptación y rencuentro con la música en Payten y con su personalidad.

Our Two Skins es hogareño y familiar, pausado; bello y sutil, ambiental y directo. La artista australiana permite que el oyente se sumerja en su proceso de cambio sin demostrar prepotencia, sin alardes. Habla de dolor, de ansiedad y de un final prometedor. Le dice a su oyente a la cara que tal y como ella ha vivido su viaje, éste también lo hará, que todo llega y a todos ocurre, pero puede acabar bien. El resultado final muestra a una Gordi que ha encontrado lo hermoso en esos momentos en los que no queda otra que decidir y lo ha plasmado musicalmente de una manera maravillosa.

Escucha ‘Our Two Skins’, de Gordi