InicioDiscosHALSEY - IF I CAN'T HAVE LOVE, I'LL HAVE POWER

HALSEY – IF I CAN’T HAVE LOVE, I’LL HAVE POWER

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En la vulnerabilidad también hay fortaleza, eso es lo que transmite esta placa en el emotivo recorrido por las trece piezas que le dan forma.  El cuarto álbum de Halsey, If I Can’t Have Love, I Want Power, nos permite adentrarnos en aquellos rincones a veces tan privados e íntimos de la vida de cualquier persona. Pero la invitación nos fue enviada y la recibimos con gusto para conocer una nueva faceta no solo musical, sino que personal de la artista, todo esto envuelto delicadamente en el contexto del reciente nacimiento de su rainbow baby (denominación que se le entrega a aquellos infantes que nacen tras una pérdida previa).

Para quienes siguen la trayectoria de Halsey hace años, podemos saber que no tiene grandes problemas en abordar temas sensibles o privados como el abuso sexual, aborto e incluso la depresión. Posiblemente muchos piensen de ella como un libro abierto, pero esta placa llega a demostrar lo contrario, demostrar que como cada uno de nosotros, es un individuo complejo, un recipiente de profundas emociones y detalles complejos en donde es difícil crear una definición única, concreta, y más aún sentirnos en el derecho de decir a viva voz que le conocemos en profundidad. Aún hay mucho por descubrir de ella, y este disco es una pincelada a otra arista de su lado más personal suavizado y cincelado en una nueva exploración musical. Y es que If I Can’t Have Love, I Want Power se lanza en una expedición en la búsqueda de nuevos sonidos y rincones que Ashley no había explorado con anterioridad, abriendo una puerta y propuesta interesante en la cual no sería sorpresa seguir navegando en futuros trabajos de la artista.

Pero volviendo a lo que nos convoca, el tan anticipado larga duración tuvo la particularidad de no contar con singles, por lo que la expectativa iba aumentando a pasos agigantados a medida que Halsey compartía videos y fotos de lo que sería esta nueva entrega, un trabajo al que le acompaña una película homónima en formato IMAX. Y sumado a esto, la participación de Trent Reznor y Atticus Ross en calidad de productores de este álbum añadió una gran cantidad de añoranza por escuchar lo que nos traería el talento combinado de los de Nine Inch Nails junto a Ashley, un trabajo en las perillas de este icónico dúo que se puede disfrutar principalmente en piezas como Easier Than Lying y Girl is a Gun.

Pero lo anterior no quiere decir que el resto del álbum no lleve el mismo nivel de producción y mucho menos una caída en su calidad musical, no, este disco es digno analizar y disfrutar en cada aspecto. Algo que siempre se debe destacar, es la versatilidad que Halsey ha demostrado tener a lo largo de estos años de carrera. Y es esta cualidad la que se ve principalmente potenciada bajo la tutela del dúo de productores, quienes hicieron principal énfasis en el amplio rango vocal y musical de Halsey, entregando así un álbum que es capaz de calar los huesos con los arremetidos riffs de guitarra presentes en piezas como You Asked For This, o la también melódica suciedad en las seis cuerdas de The Lighthouse y la potente I am Not a Woman, I’m A God.

La cuarta entrega de Halsey recorre en forma casi teatral sentimientos tan humanos como la pasión, el miedo, la angustia y la rabia. Un viaje sincero que nos lleva en un recorrido por piezas que son literalmente ojo del huracán, hasta momentos de aquella calma posterior a la tormenta, como lo que nos encontramos en la más popera Lilith o la balada acústica Darling.

Este álbum demostró que el misterio alrededor de una nueva producción no es necesariamente algo que debe acabar en un nerviosismo negativo o un temor infundado a lo nuevo y desconocido. La especulación que había alrededor del larga duración fue capaz de mantenernos atentos, y debemos decir que valió totalmente la pena la espera y la expectación previa a su lanzamiento. If I Can’t Have Love, I Want Power es una placa honesta, empoderada y emocionante. Desde el imponente nombre con el que fue bautizado el disco podíamos dar cuenta de que no estábamos hablando de cualquier proyecto, no, se trata de uno muy arraigado en lo más propio de la artista, un mundo que antes era secreto al que Halsey hoy nos invita a ser parte. Un viaje de introspección que también puede convertirse en un estudio personal para el oyente, y que nos mueve por diferentes intensidades, desde lo emotivo hasta lo feroz. Sin duda esta entrega es una de las definitivas dentro de la trayectoria de Halsey, un álbum que vale la pena tener en nuestras playlist, estanterías y colecciones.

Escucha aquí el último disco de Halsey

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Fernanda Hein
Periodista con raíces en Chile. Apasionada por el relato escrito, la música, cultura pop y la lectura. A veces me pierdo en el mundo de los vinilos y videojuegos pero si me quieres encontrar, hazlo en Twitter: @fernvndahg
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