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Heidi Curtis – Hollow Heart (EP)

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La oscuridad también tiene electricidad

Hay lugares donde la intemperie deja cicatrices que terminan convirtiéndose en melodías. Heidi Curtis es originaria de North Shields, una localidad costera situada muy cerca de la ciudad de Newcastle upon Tyne, en el nordeste de Inglaterra. Crecer en esa región marcada por el mar, las leyendas de los pubs y el contraste silencioso entre los paisajes naturales y las zonas industriales abandonadas ha forjado una identidad artística muy particular.

Su propuesta se mueve con soltura entre el indie rock, el folk y un rock alternativo de tintes oscuros y atmosféricos que parece respirar el mismo aire frío de su tierra natal. Lejos del ruido comercial de las grandes capitales, la británica ha construido un sonido propio que ahora cristaliza en su primer trabajo de larga duración en formato corto.

Diseccionando el «corazón hueco»

El álbum Hollow Heart fue publicado el 29 de mayo de 2026 bajo licencia exclusiva de AWAL Recordings. En el estudio, Heidi Curtis asume un rol protagonista absoluto, apareciendo acreditada como compositora, letrista y coaductora de las seis canciones que dan forma al trabajo.

La labor de producción se reparte junto a Joe Atkinson en los cortes Hollow Heart y What Am I Missing?, mientras que Dann Hume toma los mandos en Lost and Found y Undone. En el apartado técnico de grabación, Pieter Rietkerk figura como ingeniero en Behind The Door y Siren, con la participación de Sam Brown en los dos cortes finales. Las mezclas corren a cargo de Dann Hume para Lost and Found y Undone, y de Barny Barnicott para las ya mencionadas Behind The Door y Siren. La masterización global del EP lleva la firma de Robin Schmidt.

Una vocación que nace desde la infancia

Los antecedentes musicales de Heidi Curtis combinan una formación autodidacta desde la infancia con años de fogueo en los escenarios underground. Su conexión con las teclas comenzó a los dos años tocando el piano de su abuela, creciendo en un entorno artístico donde observaba a su hermano tocar en bandas locales. Tras la marcha de este, aprendió guitarra de forma autodidacta, experimentando con afinaciones alternativas. A los dieciséis años ya componía canciones de corte folclórico como un diario personal.

El desarrollo de su carrera inicial cuenta con el respaldo del equipo de gestión de Sam Fender (OD Management), con quien comparte procedencia en North Shields. Durante más de seis años perfeccionó su directo en salas independientes y festivales como This Is Tomorrow y Stockton Calling. Antes de publicar su catálogo oficial, fue seleccionada para abrir conciertos de Florence + The Machine, Sam Fender, Holly Humberstone, Ben Howard, Paul Weller y Paolo Nutini.

Su debut oficial en plataformas llegó a finales de 2025 con el sencillo Undone, que sirvió como antesala directa de los temas que componen el EP Hollow Heart. En directo, la acompaña una formación flexible concebida al estilo de los músicos de sesión de los setenta, destacando Josh Thompson a la guitarra, Dylan Thompson a la batería y Joe Nixon al bajo.

Guitarras que vienen de lejos

La guitarra no funciona aquí como un mero acompañamiento, sino como el auténtico nervio de Hollow Heart. Heidi Curtis concibe el instrumento como una fuente de textura y movimiento. En Undone, por ejemplo, experimentó con un pedal Tube Screamer llevado al límite antes de dar con el sonido definitivo. El resultado abarca guitarras eléctricas brillantes, overdrive contenido y tonos cálidos de raíz californiana. La instrumentación se completa con una batería de presencia firme y un bajo que actúa como segunda columna vertebral. Los arreglos dejan espacios deliberados, logrando un equilibrio muy atractivo entre el classic rock, el indie y el folk-rock.

Una voz y los espejos del alma

El registro vocal es probablemente el elemento que más rápidamente fija una identidad. No estamos ante una interpretación contenida ni ante una vocalista que esconda sus recursos. Hay potencia, dramatismo, rugosidad y una tendencia natural a llevar las frases hacia arriba cuando la canción necesita abrirse.

Ese detalle es importante porque permite entender la voz como algo más que una herramienta melódica. La vocalista utiliza diferentes grados de presión. Puede comenzar relativamente cerca del susurro y terminar empujando las frases hasta convertirlas en una descarga. En otros momentos deja que aparezca un vibrato amplio o una nota sostenida que recuerda a las grandes voces del rock de los setenta. No intenta sonar frágil cuando la canción reclama fuerza. Tampoco necesita endurecerse cuando la emoción ya está contenida en la melodía. Esa capacidad para modificar la intensidad sin perder personalidad es uno de los grandes activos de su debut.

En consecuencia, la identidad vocal de Hollow Heart es uno de sus rasgos más aclamados, caracterizándose por un estilo teatral, maduro y de tintes oscuros. La crítica musical y los seguidores trazan paralelismos muy claros con tres grandes figuras británicas y americanas. Por un lado, Heidi posee un vibrato natural y un tono ligeramente rasgado que recuerda directamente a la época dorada de Stevie Nicks.

Por otra parte, la capacidad de la artista para arrancar con murmullos bajos e intimistas y golpes de agudos potentes y desgarradores, emula el estilo de Florence Welch ofreciendo una proyección vocal maximalista y ritualística. Finalmente, y aunque la base de la británica es más cercana al rock, sus juegos con los cambios de tono, los falsetes flotantes y la interpretación casi actoral de las letras, evocan a Kate Bush. La propia autora bromeó en una entrevista diciendo que alguien definió acertadamente su propuesta como una volatilidad vocal folclórica mezclada con la fuerza cruda del grunge.

Bajo el pulso del «corazón hueco»

El título del EP responde a un estado anímico muy concreto ligado a la salud mental y el agotamiento creativo. Nació en un período de sequía compositiva tras años de girar sin música editada. El «corazón hueco» simboliza tanto el vaciamiento emocional como un mecanismo de defensa ante la ansiedad, funcionando finalmente como un espacio limpio desde el cual reconstruirse.

Líricamente, el disco también hace referencia a un mecanismo de defensa psicológico. Describe ese estado de entumecimiento emocional en el que, para no sufrir por una pérdida o por la ansiedad, una persona se desconecta de sus propios sentimientos, vaciando el corazón para dejar de sentir dolor.

Por tanto, lejos de ser un concepto puramente pesimista, el título funciona como una paradoja. Al reconocer que el corazón está hueco, el álbum plantea que ese vacío no es el final, sino un espacio limpio y un punto de partida necesario para volver a llenarlo y reconstruirse desde cero.

Una imagen iluminada desde dentro

La portada del disco juega con una contradicción sencilla y muy efectiva. Todo está prácticamente sumergido en oscuridad. La fotografía utiliza una dominante azul fría y apenas permite distinguir el cuerpo de Heidi Curtis. El rostro aparece parcialmente iluminado, mientras que a un lado emerge un corazón anatómico brillante. No hace falta convertir la imagen en un tratado de simbolismo para entender lo que propone. El corazón está fuera del cuerpo y, al mismo tiempo, parece ser la única fuente de luz. El título habla de un corazón hueco, pero la imagen demuestra que todavía queda luz encendida.

La fotografía tampoco busca un glamour convencional. El rostro aparece entre sombras, con una mirada directa y una expresión distante. Hay algo nocturno, casi cinematográfico, que conecta perfectamente con la dimensión más oscura de las canciones. El azul termina de cerrar el círculo. No es una portada cálida. No busca consuelo inmediato. Hay frío, distancia y misterio, pero también una pequeña zona luminosa que impide interpretar el conjunto como pura desesperanza.

Del laberinto a la libertad

La secuencia de Hollow Heart merece escucharse completa. El orden importa. No estamos ante seis singles colocados uno detrás de otro, sino ante un recorrido que comienza en la oscuridad, se interna en ella y termina encontrando una salida.

La primera puerta se abre con Hollow Heart. La canción titular establece desde el principio el universo del EP. Guitarras, pulsación y una melodía que combina melancolía con un estribillo de aroma ochentero, donde la artista aparece ya plenamente reconocible y la producción evita convertir el dramatismo en exceso, recordándonos que el corazón del título no está muerto, sino intentando averiguar qué hacer con aquello que todavía conserva.

El siguiente paso desemboca en el misterio que oculta Behind The Door, una pieza que desplaza el foco hacia lo oculto, funcionando su propio título como una imagen perfecta para el universo lírico de Heidi Curtis a través de aquello que permanece detrás y espera a que alguien encuentre el valor suficiente para abrir, contrastando su tono country-rock y sus guitarras de color más cálido con la oscuridad de la letra.

Seguidamente, se cede el testimonio a Siren, donde cambia radicalmente la temperatura para mostrarnos a la británica más cercana al imaginario de Fleetwood Mac trabajando con el mito de la sirena no como simple relato fantástico, sino como esa representación de nuestra tendencia a buscar sustancias o placeres para anestesiar aquello que duele, manteniendo la atracción en tensión constante con la advertencia.

La búsqueda de respuestas y el cierre del círculo

A continuación, aparece What Am I Missing?, es, probablemente, el punto de mayor definición conceptual del EP. Nacido del bloqueo creativo y de la sensación de estar avanzando sin llegar a ninguna parte, es una composición surgida de la rabia y la honestidad que la propia autora describe al confesar:

«¿Qué me estoy perdiendo? Esta incógnita surgió de una profunda frustración y agotamiento. Sentía que todos los caminos eran callejones sin salida, que todo parecía desequilibrado y quería llegar al fondo de lo que percibía, pero no sabía cómo.

En un momento de rabia y honestidad, nació esta canción y con ella las respuestas a lo que me había estado faltando todo este tiempo.

La pista dio claridad a mi identidad sonora y me dio un rumbo a seguir. Es mi propio recordatorio de que, para saber quién eres, tienes que haberte sentido perdido en algún momento»

Tras esta sincera confesión, llegamos al puente perfecto con Lost and Found, tema que introduce una sensación diferente. La propia expresión del título contiene el movimiento que atraviesa todo el proyecto de perderse para poder encontrarse. Seguidamente enlazamos con Undone, el primer single que no funciona como un simple apéndice anterior, sino que colocado al final adquiere otra lectura donde las guitarras recuperan protagonismo y el crescendo final deja una sensación de liberación, cerrando el círculo con acierto rotundo al regresar al lugar exacto donde empezó todo.

Cuando perderse sirve también para avanzar

Hollow Heart es un trabajo que no necesita presentarse como una colección de canciones sobre la tristeza. Sería demasiado sencillo. Hay pérdida, cierto, pero también bloqueo, deseo, tentación, crecimiento, memoria y búsqueda de identidad. La experiencia personal del duelo también ha tenido peso en la evolución artística de Heidi Curtis.

En una entrevista explicó que la muerte de su abuela la llevó hacia una profundidad emocional que antes no había alcanzado. Esa experiencia, lejos de convertirse en un relato explícito dentro de cada canción, pareció haberle enseñado a trabajar desde lugares más incómodos.  

Quizá por eso el concepto del EP funciona mejor si entendemos el corazón hueco como un espacio de tránsito. No es un diagnóstico definitivo. Es una habitación que todavía puede volver a llenarse. Y quizá ahí esté la verdadera clave de Hollow Heart. La creadora no intenta fingir que ya tiene todas las respuestas. Ha aprendido a convertir las preguntas en canciones, recordándonos que «el bloqueo es una señal de que has permanecido demasiado tiempo en el mismo lugar».

Un EP debut que deja la puerta abierta a un LP

Hollow Heart, en definitiva, es un primer paso, pero no transmite sensación de comienzo. Esa es su mayor virtud. Heidi Curtis llega con un lenguaje bastante definido, una voz reconocible y una relación con la guitarra que le permite moverse entre el folk, el rock clásico y el indie sin quedar atrapada en ninguno de ellos. Existen referencias evidentes, pero las influencias no terminan devorando a la autora. La británica empieza a ocupar su propio espacio precisamente cuando deja de parecerse a cualquiera de ellas.

Su carrera acaba de entrar en una fase distinta. El EP ha puesto las canciones en circulación, pero su historia ya se está construyendo también sobre los escenarios, donde ha demostrado que esas composiciones pueden crecer y transformarse. Ella misma lo resume desde una filosofía poco amiga de las prisas: «Seguir tocando, seguir creciendo y construir las cosas de manera natural».

Y quizá eso sea la mejor manera de despedir este disco. El corazón de la portada sigue iluminado, ya no está hueco pero la oscuridad continúa alrededor, acechando. Sin embargo, ya no parece ser una amenaza. Es simplemente el lugar desde el que Heidi Curtis ha decidido empezar a avanzar.

Escucha aquí «Hollow Heart» de Heidi Curtis

Carlos Flaqué Monllonch
Carlos Flaqué Monllonchhttps://crazyminds.es/author/carlos-flaque/
Periodista. Fotógrafo. Diseñador gráfico. Muchos años al pie del cañón. Ahora toca recuperar el pulso y volver a lo esencial. La música siempre ha sido el eje. No como ruido de fondo, sino como lenguaje, refugio y forma de entender el mundo. Está en todo lo que hago. Me interesa escribir sobre bandas que se salen del guion, que cuestionan lo establecido y abren grietas en lo convencional, ya sea desde el sonido, el concepto o la actitud. Propuestas que no buscan encajar, sino expandir. En Crazyminds, mi papel es claro: dar visibilidad a ese universo «underground» donde laten algunas de las ideas más honestas y estimulantes de la música actual. Hay mucho ahí fuera esperando ser descubierto. Así que vamos a ello. Porque sin transgresión no hay cambio. Y sin cambio, la música deja de tener sentido.