«En su mayor parte estoy influida por la música más antigua, pero, aunque mire al pasado para observar cómo suena mi música, hablo mucho sobre esas cosas atemporales que ocurren en mi vida, en un contexto que nada tiene que ver con ese mundo clásico, pero si con mi presente (…) Parte de lo que he aprendido durante todo este tiempo es que las cosas más pequeñas pueden influir muchísimo en tu imaginario y por lo tanto en la música que haces»
JESSICA PRATT
Hoy en día existe cierta tendencia a volver atrás, a lo retro, de recuperar esa añoranza perdida que queda anclada al pasado, pero también existe otra nostalgia que surge cuando las ideas desaparecen y nada nuevo o motivante revive. Cuando esto ocurre se echan de menos los tiempos dorados del ayer, donde la fertilidad musical brotaba a borbotones y nada parecía detenerse. Varios artistas optan por esta línea, quizás cansados de las exigencias del mainstream, de las reivindicaciones del público o de los excesos de los compromisos discográficos.
Muchos autores en boga, como Lana del Rey o Mitski, por ejemplo, se suben a este carro; necesitan regresar al origen para recuperar ideas que fundamenten de nuevo su status en el reino de la música. La música es un negocio y muchas veces el negocio no cuadra con el arte, ni con los momentos emocionales del artista.
Bajo estas circunstancias, sumergirse en otros géneros, como el folk y el country, son alternativas muy atractivas ya que al tratarse de estilos versátiles permiten customizar y fusionarse. Son géneros que nunca pierden su fuelle y son garantía de inspiración.
Artistas como Ora Cogan o Cindy Lee saborean el folk y el country mezclándolo con la lujosa modernidad minimalista, pero también hay autores que armonizan sus melodías con aires de bossa-nova, melancolías más oscuras, como desarrolla Jessica Pratt y su último disco Here In The Pitch.
Jessica Pratt es una excelente compositora norteamericana nacida en San Francisco, pero residente en Los Ángeles, cuna de la industria cinematográfica de Hollywood, y de estilos musicales como el jazz, rhythm & blues, rock and roll y del rap y derivados. Dentro de esta vorágine artística, Jessica Pratt se alza como una de las máximas referencias del llamado del psych-folk de la Costa Oeste gracias a su voz crepuscular y estilo musical.
Se trata de una artista que lleva tiempo vinculada al folk minimalista con tintes brasileiros, como lo demuestra en su último disco recién publicado, Here In The Pitch que, sin lugar a dudas, es uno los grandes discos del 2024. Por primera vez, la artista utiliza en sus composiciones batería, percusiones bongo, reverb, guitarras, sintetizadores y piano. Todo ello se armoniza para generar un sonido más expansivo que de mayor vuelo y aterrizaje a su creatividad y atmósfera envolvente.
Al margen de lo dicho, otra de las cosas más atrapantes del álbum es la cálida vibración que se desprende del mismo, una pasión brasileña y exótica que en algunos momentos recuerdan a la legendaria Astrud Gilberto y a la lounge music de Burt Bacharach. La totalidad del disco es una delicia, perfecto para compartir en la intimidad con alguien especial. Otros temas evocan a The Shangri-Las, a Joni Mitchell, a Vashti Bunyan e incluso a la banda sonora de Twin Peaks de David Lynch (pista Empires Never Know).
Dicha versatilidad la manifiesta con sus propias palabras: «Nunca he ido a por un sonido en concreto, nunca he intentado escribir una canción pensando en que quería que sonara de una manera concreta. Supongo que hay muchas explicaciones para eso, pero creo que básicamente esos contrastes son simplemente una expresión de lo que tengo en mi cabeza o en cualquiera que sea la parte de la que sale mi música»
Here In The Pitch consta de 9 canciones. Todas ellas contienes su estilo y personalidad, hablan de sensaciones y experiencias dispares, pero aglutinan solidez. Jessica transita entre diferentes estados emocionales sin perder coherencia.
El inicio de esta aventura comienza con Life Is, una canción donde se captura la melancolía del paso del tiempo, pero sin dejar de lado las oportunidades que ofrece una vida y que no pueden escaparse. Todo pasa muy rápido y nada se detiene: «La vida nunca está para lo que esperas que esté. Ha ido y venido sin que te des cuenta, y tú no estás donde pensabas que ibas a estar. Tratas de subirte al caballo antes de que se haga de noche».
Canciones como Get Your Head Out destilan sensualidad etérea, mientras que Empires Never Know se sumerge en las profundidades de la melancolía. Es un ejercicio de equilibrios tonales que pone de manifiesto la madurez artística de la compositora.
La culminación de este viaje existencial llega con The Last Year, la llave perfecta para cerrar un álbum que explora los rincones más recónditos del alma humana: «Todas las lágrimas han sido derramadas. No puedo mirar los faros desde mi cama. El capítulo ha llegado a su fin, y me aferraré fuerte».
Concluyendo, el universo artístico de Jessica Pratt siempre ha estado envuelto en un aura de misterio y nostalgia, con grabaciones lo-fi en cuatro pistas, y un sonido etéreo y atemporal que evoca un pasado idealizado. Here In The Pitch, nos invita a sumergimos en las profundidades de su mundo interior, un espacio donde convergen influencias vintage y sensibilidades contemporáneas.
Sin duda se trata de un disco donde Jessica Pratt se confirma como una de las voces más singulares y cautivadoras de la escena musical contemporánea, y que sin duda dejará una huella indeleble a todos aquellos que se atrevan a zambullirse en las profundidades de sus simas.

