InicioDiscosPAUL WELLER – FAT POP (VOL. 1)

PAUL WELLER – FAT POP (VOL. 1)

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Hay cabezas que son simplemente especiales porque hacen cosas distintas, y a pesar del curso del tiempo, siguen siendo características porque siempre se están reinventando, adaptándose a los cambios y a las tendencias que van apareciendo, incluso aportando ideas diferencias y novedades. Es el caso concreto de Paul Weller, un músico como la copa de un pino, y que siempre es capaz de sorprender, no solo musicalmente sino incluso como imagen y conceptualmente. Simplemente, su cabeza no tiene límites: “Hago la música que nadie se atreve a hacer”.

La gran mayoría de los trabajos de Weller son de una tremenda calidad. Por ejemplo, Wild Wood (1993) o Stanley Road (1995) que alcanzó el número 1 en las listas de ventas del Reino Unido y fue premiado como Mejor Artista británico en los Brit Awards de ese año y del año siguiente. Otras joyas suyas son Heavy Soul (1997), Heliocentric (2000), Illumination (2002) con el que también consiguió llegar al número 1 en las listas.

Su último disco Fat Pop supone un viaje a los confines de la mente, donde Weller experimenta bajo distintos niveles y estilos pop, cuál de ellos más dispar, a veces acompañados de exuberantes arreglos orquestales, de efectos electrónicos, flautas, metales y voces invitadas como las de Lia Metcalfe, del grupo de Liverpool The Mysterines, y el tono lírico del gran Andy Fairweather Low en la canción Testify. Su portada refleja una gráfica pop muy acorde al estilo The Factory de Andy Warhol, donde la estampación serigráfica expresa un mensaje de gran impacto visual. Su fuerza colorista se construye en base a tintas planas y texturas puntillistas, combinándolo con la doble impresión simétrica e invertida y con el desplazamiento cromático de capas, casi a modo 3D.

Algunas de las canciones se compusieron durante el primer bloqueo a causa de la pandemia en el Reino Unido, pero posteriormente se finalizaron cuando las restricciones se levantaron y la banda pudo juntarse. Al margen del propio Paul Weller, en el álbum destaca el tremendo trabajo de los componentes de la formación: el guitarrista Steve Cradock, el bajista Andy Crofts y el baterista Ben Gordelier.

El nuevo álbum de Weller se presenta como un conjunto de lujo de tres CD, que agrega un disco de diez canciones llamado Live From Mid-Sömmer Musik y un CD extra Fat Pop Bonus de seis pistas. Además del vinilo negro, hay dos ediciones prensadas especialmente, una en vinilo amarillo y otra en vinilo naranja, esta última solo disponible en Amazon. En la tienda oficial de Weller puede encontrarse también un disco de imágenes y una caja de lujo con tres LP en exclusiva.

Fat Pop, canción a canción

Cosmic Fringers es una explosión de rock y punk sintéticos donde Weller nos define como márgenes cósmicos al borde de descubrir lo que somos de verdad: “Somos ovejas a punto de ser esquiladas, gallos perezosos que nunca cantan, causas perdidas nunca encontradas. En definitiva, somos reyes agonizantes que viven como gigantes dormidos esperando despertar”.

True, es un tema que sónicamente se desarrolla bajo cierto guiño T Rex. Su misiónnos acerca a esa verdad que a veces es tan difícil de hallar a no ser que se refleje tu imagen frente al espejo y empiecen a descomponerse los márgenes que aprisionan nuestro cosmos, un rompecabezas embriagado de narcisismo: “Los días se van / En esta ciudad fantasma / Como la caída de mi sombra / El sol negro se pone / Y yo me pregunto … ¿Quién soy? / Nunca dije que podría encontrar / Lo que significa ser verdad”.

Fat Pop es la canción principal del álbum y se alza como una glorificación al poder invisible que nos da la mano cuando realmente necesitamos levantarnos: “¿Quién ha sido la luz cuando el mundo ha estado tan oscuro? / ¿Quién está siempre ahí cuando tu vida decae? / ¿Quién cuelga tus sueños todas las noches? / ¿Y te despierta con dulce deleite?

Shades Of Blue es un tema que a ritmo tranquilo nos sugiere que «nos pasamos toda la vida persiguiendo sueños “azules”, tratando de descubrir lo que somos, cuando en realidad todo lo que más importa, no está en esos sueños, sino cerca de nosotros mismos, en la gente que conoces y en las cosas que nos dan forma”.

Glad Times arranca con cierto efectismo mágico y electrónico que, como gotas de agua, caen lentamente sobre la piel y el entorno. Es un tema que reúne nostalgia, recuerdos felices de tiempos anteriores, y eso hace que nos sintamos mejor, porque se abre una puerta a recuperarlos. Los arreglos orquestales y voces de fondo terminan por aglutinar la atmosfera hacia ese pasado que siempre nos ha pertenecido pero que a veces olvidamos: “Pasamos los días sin una palabra / Sin un beso / Buscando algo que nos perdimos / No pude encontrarte entre la multitud / Pero ahora busco esos tiempos buenos / Para tratar de mantenerlos en lo alto y regresen esos tiempos felices”.

Cobweb / Connections es, sin duda, una canción que, en ciertos pasajes, recuerda a David Bowie. La letra es interesante ya que abre puertas para “Ver las cosas buenas de la vida, lo que realmente está sucediendo y por qué / Al final se escucha esa campana distante / Que te anuncia en algún lugar / Que todo está conectado en tu mente”.

Testify es una de esas perlas top del álbum. Hay otras, pero dejo que cada uno las descubra por sí mismo. Sin embargo, ésta sería imperdonable no citarla. Empieza con un fuerte ritmo de flauta que lleva a recordar, en cierta manera, a Ian Anderson de Jehtro Tull. El bajo y la batería dan paso a las voces y a un breve punteo de guitarra que es una gozada. El tema en cuestión es un R&B reciclado y modernizado, pero con cierto aire retro. Su mensaje es directo como una bala llena de energía, un soplo fuerte de ímpetu que viene a decir que te dejes de bobadas para que la mente pueda seguir avanzando.

That Pleasure es una preciosidad de composición, repleta de detalles melódicos que hacen volar a distintos parajes. La letra sigue una majestuosidad social contundente: “Todos nacemos libres / Y la libertad es nuestro derecho / Entonces, ¿por qué tenemos que preguntar? / Pierde tu hipocresía de una vez / Tus contradicciones / Tus prejuicios / Pierde este odio / Es ahora o nunca”. La suspensión de órgano psicodélico hacia el final es un lujo de cierre. El propio Weller dijo al respecto: “Solo puedo decir que cualquiera, independientemente de su raza o color, debería estar horrorizado de lo que sucede con las razas, un hecho que lamentablemente sucede desde hace siglos. ¿Cuándo va a parar? Como ser humano, ver a otros seres humanos sufrir, es jodidamente malo».

Failed, otra de las joyas de la corona Weller y líricamente una transmisión dura. Weller se adentra en el fallo existencial, en la autoculpa y la frustración. La necesidad de ser diferente para doblegar la realidad que agobia y poder cambiar al menos alguna cosa: “Me odio a mí mismo / Solo soy un cobarde / Si todo fuera distinto ahora / ¿Qué tan diferente sería yo? / Si pudiera cambiar una cosa / ¿Seguiría el mismo patrón completo?

Moving Canvas, seguimos con las maravillas. Es un canto a la lucha, a la pelea diaria con todo, pero nos advierte que en cada enfrentamiento se gana y se pierden cosas; esa constancia desgasta el alma, nos debilita aunque tambien nos hace más fuertes e incluso indolentes: El lienzo en movimiento merodea de nuevo / Acechando como un rey de medianoche desgastado /  Su cuerpo roto y marcado por la batalla / Es un triunfo que tiene un costo muy alto / Por cada ganancia hay tanto de perdido”.

In Better Times siempre vendrán mejores tiempos, asi que no hay lapsos para lamentaciones: “Intenta ver detrás de esas paredes que has hecho tuyas / Lo que necesitas es ver / Ser tú mismo / El mundo hará el resto”. Si lo haces seguro que los tiempos mejoran.

Still Glides The Stream es la pista que cierra el álbum. Intenta ver los recuerdos como despliegues que pueden resquebrajarse asi que no te encierres en la espera, en la contemplación. La duda y el miedo suelen conducir a lugares extraños y fríos.

Concluyendo, Fat Pop es un trabajo que puede ayudarnos a superar ciertos momentos malos y sobre todo a favorecer el planteamiento a ciertas preguntas en torno a la necesidad de ser libres, de ser nosotros mismos, de cambiar las cosas para que nos lleven a posiciones diferentes, al menos debemos intentarlo, Tenemos que tener conciencia de que el mundo es una vorágine y que debe ser corregido antes de que sea demasiado tarde.  Nos lo están avisando por todas partes y seguimos encerrados en el Fast Pop. Esa necesidad de metamorfosis forma parte de nuestra responsabilidad como individuos. Pero para ello, cabe preguntarse, si realmente estamos haciendo las cosas bien, si estamos educando correctamente a nuestros hijos para que el futuro sea más estable, si somos realmente buenos como padres y ciudadanos. Quizás deberíamos vernos más en ese espejo que tenemos delante, y descubrir que el puzzle existencial y social es un caos malintencionado, un obeso pop burlesco a punto de reventar. Es hora de estimular el cambio, ahora o nunca.

Escucha aquí Fat Pop, de Paul Weller

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Carlos Flaqué Monllonch
Hablar de uno mismo no es tarea fácil, aunque muchas veces las circunstancias pidan hacerlo, como es el caso. Se pueden contar muchas cosas, pero quizás lo más importante es abrazar la vida con positividad. ¿Qué puedo contaros de mí? Este caso deciros que me encanta la música y mi profesión, la de periodismo (escribir) y la de comunicación gráfica (diseño gráfico y fotografía), herramientas que me permiten abrir muchas puertas, como conocer gente para intercambiar, transmitir cosas y generar proximidades. Las nuevas tecnologías permiten eso y más. Así que nada de excusas y manos a la obra…
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