Este 2026 comenzó con una muy buena noticia: el regreso de Pole tras su baja por enfermedad. Andrés López Lancha (Toledo, 1999), una de las grandes promesas del indie urbano español, sufrió a principios del año pasado un problema de salud que lo obligó a cancelar toda la gira programada para 2025. Como él mismo dice en la intro de su disco: «a veces para poder seguir hay que saber parar».
A lo largo del año pasado fue publicando las nuevas fechas para cubrir la gira cancelada al tiempo que nos adelantaba temas de Punto Cero, su cuarto trabajo después del EP Tutto Bene y los discos El cantante y Esta vida es un jaleo. Producido por Sony, de momento no ofrecen el formato físico.
Pole apuesta por unos ritmos más agitados, a medio camino entre la música urbana y el rap que siempre lo han caracterizado. En este trabajo, además de volver a los ritmos de sus comienzos (por fin abandonó la broma de la rumba que tanto le divirtió en los últimos dos años), avanza un poco más hacia el pop.
Punto Cero lo conforman una intro y diez canciones, la mayoría ya las había publicado en 2025: «Pub Irlandés» (ft. Funzo), «Eres un 10», «Cuando te quieras marchar» (ft. Leire Martínez), «Creo que mi perro ve fantasmas» (ft. Hens) y «Yo nunca». Todas ellas ya nos ponían sobre aviso de que iba a ser un gran disco. Esta idea nos la completaron sus grandes colaboraciones. Además de las ya señaladas, se sumaron a este trabajo Pignoise («Fitness para valientes») y Despistaos («Dónde estás).
El disco comienza con la intro «Km0», que nos recuerda a «Merece la pena» (ft. Only, 2020), que funciona como recuerdo de los comienzos y como promesa de un gran futuro, construido desde la seguridad de haber parado para recomponer las piezas. Inmediatamente después suena «Pub Irlandés» (ft. Funzo), la canción más agitada del disco.
A continuación nos vamos encontrando con el Pole más romántico y nostálgico que Andrés nos quiere presentar. En «+ canciones de amor» ejemplifica la añoranza de un mundo más sensible que se padece hoy. Ya nadie escribe canciones de amor ni tiene detalles sinceros, y se necesita ante la cultura de la inmediatez. Pole nos lo transmite con esta canción repleta de juegos de palabras con viejas canciones del pop español (Melendi o Amaral):
«Ya no quedan musas en mi habitación
No suena el violín en aquellos tejados
Murieron los gatos en tu callejón
O se han marchado algún lugar lejano
Una princesa en un bar me contó
Que ahora lloran los enamorados
Porque saben lo que nos pasó
Y lo que no hicimos aquel verano
Desde que Marta y los demás ya no son amigos
No se cumple na’ de lo que a Dios le pido»
Luego viene su faceta de hombre profundamente enamorado en «Eres un 10» y «Cuando te quieras marchar». Primero muestra la idealización de la persona amada, para, justo después, junto a la voz de Leire Martínez, hacer una delicada canción sobre el amor real, el que consiste en quedarse cuando las cosas no van especialmente bien.
«Cuando creas que nunca llega la calma
Que no existe solución al nubarrón que te acompaña
Cuando te quieras marchar y lo tengas decidido
Me iré contigo
Cuando nos falten motivos para sonreír
Y nos hayan arrancao’ los sueños de raíz
Cuando no tengamos nada, solo a ti y a mí
Voy a seguir contigo»
A partir de ahí, el resto del disco ya es el Pole guasón y descarado de siempre. Destaca la colaboración con Hens, «Creo que mi perro ve fantasmas», con la que reafirma su ironía de siempre y nos recuerdan lo bien que salen las canciones que cantan y disfrutan juntos.
«Porque creo que mi perro ve fantasmas
Solo espero que no sea el de mi ex
Yo prefiero al de la Navidad pasada
Porque al menos sé que nos llevamos bien
Y es que creo que mi perro ve fantasmas
Si es el tuyo yo también lo quiero ver
Cada día que no pasas por mi casa
Soy yo el que acaba ladrando a la pared»
El viernes 30 de enero comenzó la gira en Gijón y, tras haber pasado por doce salas españolas, cerrará la gira en la Sala Apolo de Barcelona el 24 de abril.

