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POND – 9

Bajo una portada al más puro arte Op-art, un estilo visual desarrollado para engañar al ojo humano y generar ilusiones ópticas, la banda australiana Pond renace con un nuevo trabajo disperso y altamente diferencial, como esas líneas paralelas que se atraviesan unas a otras bajo diversos contrastes, simetrías y diferencias. De ahí que Vasarely definiera el Op-art como la geometría que es capaz por sí misma de condensar armónicamente las leyes del universo. Siguiendo este patronaje, Pond acaba de publicar su noveno álbum de estudio, titulado acertadamente 9, un número que, además,encierra diversas curiosidades, como por ejemplo que el disco contiene nueve canciones, ser el noveno mes del año y,según la numerología, es el número que engloba la sabiduría y el sentido de lo esencial, hechos que permiten a sus poseedores desenvolverse en cualquier espacio. Y así es como lo ha entendido James Di Fabrizio, periodista musical de la revista Rolling Stone Australia, que ha definido 9 como un viaje emocionante a través de múltiples ideas que nacen a la vez como pura experimentación y destrucción con el fin de cambiar el pop psíquico por las improvisaciones expansivas. 

9 se ha publicado dos años después de su antecesor Tasmania (2019), concretamente salió al mercado el 1 de octubre del presente año a través de los sellos discográficos Spinning Top Records y Secretly Distribution.

Pond, cuya traducción castellana hace referencia a la palabra estanque, es una banda de pop rock neo psicodélico formada en 2008 y originaria de Perth, Australia, ciudad que vio también nacer a los legendarios ACDC.

Con el tiempo la banda ha ido cambiando de miembros lo que le aleja de ser una formación cerrada. Actualmente están como fijos Nick Allbrook, Jay Watson, Joe Ryan y Jamie Terry. Además, Pond mantiene una dinámica interna muy especial, ya que comparte sus miembros con la banda “hermana” Tame Impala, también australiana. Por ejemplo, Jay Watson es miembro de ambas formaciones, mientras que el líder de la banda, Nick Allbrook, ha contribuido en ambas desde 2009 hasta 2013.

Los miembros presentes de Tame Impala, Kevin Parker, Cam Avery y Julien Barbagallo son, asimismo, antiguos miembros de Pond, siendo todavía Parker el productor de sus discos. Y es que Pond se formó con la peculiar idea de dar libertad a cualquiera de sus miembros para que pudieran “tocar” en otros proyectos musicales colaborativos.

Por todo ello, junto a su especial estilo de hacer música, el 26 de mayo de 2012, la revista NME los consideró como La Nueva Banda Más Grande del Mundo, definición exagerada desde mi punto de vista. Según su página web, Pond tiene previsto actuar en Barcelona el 11 de junio de 2022 durante el Primavera Sound, festival que se celebrará en el Parc del Fòrum de Sant Adrià del Besós.

9 es, en consecuencia, un álbum difícil de catalogar, pues su esencia se construye en base a contrastes de estilos muy diferentes y amalgamados que conforman en su conjunto, una geometría sonora que condensa hábilmente una osada diferencia estilística a fin de no caer encerrados en sí mismos. El propio Nick Allbrook así lo definió en Dymag: Después de tres álbumes de pulcro pop psicológico, nos hemos arriesgado a generar un reto más complejo y diferente. Para ello hemos realizado sesiones musicales que hemos grabado en cinta y posteriormente recortado y ensamblado a fin de lograr una anarquía sonora más creativa pero compacta. Por tanto, no hay que esperar un álbum homogéneo en cuanto a estilo sino más bien una construcción diferencial que conlleva en cada tema un sinfín de cambios. 

Este criterio también afecta a las letras de las canciones, muy desordenadas e impulsivas como concepto global, pero que, aisladas como frases solitarias, se centran en la vida cotidiana de las personas, sus pensamientos y emociones, y en esos momentos que desatan las cosas pequeñas que suceden día tras día, o que aparecen cercanas a nuestro alrededor, sin que les demos importancia. Es como hacer un zoom y ver de cerca los detalles de las cosas, con su vida propia y significado.Son textos que en su totalidad reflejan esa anarquía mental que carcome desordenadamente nuestras cabezas pero que es necesaria como escape a esa globalidad que nos consume y adormece. Veamos a continuación los temas que configuran el álbum.

Arrancamos el disco con Song For Agnes que, junto la voz de la cantante francesa Maud Nadal, nos cuenta aspectos de la pintora minimalista y abstracta canadiense Agnes Martin. Gran parte de las letras están tomadas de una carta que la artista escribió a su marchante. Pero algunas líneas del track como, Nada más que cielos azules a partir de ahora, están tomadas de la maravillosa canción Blue Skies de Ella Fitzgerald.

Musicalmente el tema se inicia con un toque muy electrónico. Se trata de una canción bien compuesta, de marcado ritmo desigual, donde las voces y la batería juegan un papel dominante y personalizado. Líricamente es un compendio de frases sueltas, inconexas entre sí, pero que aisladamente encierran diversos mensajes reflexivos donde cada oyente puede sacar sus conclusiones: Frágil como la gente e inocente como las líneas / Entre las islas meciéndome al blanco. El más contundente es, sin duda, el que ya he comentado anteriormente: No habrá nada más que cielos azules a partir de ahora. Es una frase que mentalmente ofrece una alternativa al caos vivido, de que todo lo malo ha terminado y por fin amanece una realidad más reconfortante. Se acabaron esos dias grises, de encerramiento existencial. El azul surge como la esperanza hacia un cambio. Es el color de la profundidad y de la estabilidad, conceptos que, unidos entre sí, conllevan al poder de lo sagrado y de lo inmortal. Sin duda, el tema es una marcada referencia al confinamiento forzado ocasionado por la pandemia.

Human Touch es, para mí, uno de los mejores temas de 9, no solo musicalmente sino incluso con letras muy directas que dan que pensar: Necesito una conexión humana / Necesito un toque humano / He estado detrás de estas pantallas tanto tiempo / Te despiertas de un sobresalto con semen en tus jeans … Son frases que definen una situación obscura e introvertida y que clama, al mismo tiempo, el alzamiento de un reverso alternativo como contramedida al aislamiento sufrido por la losa pandémica que ha encerrado al mundo en la más profunda grisaciedad.

America’s Cup, es el tema más pegadizo y comercial del disco, cuyo ritmo elástico y discotequero, invita a recorrer las calles de una gran ciudad o a servir como fondo de un spot publicitario para eventos deportivos. Creado con cierta estética hortera de los 80, el video de la canción ha estado dirigido por Sam Kristofski, quien, desde hace años, es el principal colaborador de los proyectos videográficos de la banda.

Cabe saber que la America’s Cup es una regata marinera que se lleva a cabo desde mitad del siglo XIX pero que en el año 1988 se realizó por primera vez en Australia, concretamente en la ciudad portuaria de Freemantle. Asimismo, contiene cierta critica al envejecimiento del poder burgués y a la pérdida del espiritu original marinero como consecuencia de una modernidad mal digerida: Antes de la Copa América / Fueron marineros y adictos / Pescadores y bicicletas / Antes de la Copa América / Nunca escuché hablar de la metadona.

Llegamos a Take Me Avalon I’m Young, un tema que se inicia suave pero que va evolucionando hacia un ritmo más melodramático y comercial. Ya el título, por sí mismo, define el contenido de las letras: Aquellos eran los días en que era joven y ansiaba carne como un oso / Llévame, Avalon, porque todavía soy joven.

En el imaginario británico, Avalon es una enigmática isla que se alza entre las brumas de los pantanos. Su notoriedad reside en estar considerado como uno de los chakras o vórtices energéticos más poderosos del planeta, donde nuestro ser físico, emocional, espiritual y social se unen como fuente eterna de energía. Según las leyendas celticas, el rey Arturo se abrió paso entre las brumas de los pantanos que rodeaban Avalon, a fin de llegar a la isla para descansar eternamente.

Con Pink Lunettes reencontramos el caos bailable y eléctrico. Son casi cinco minutos de viaje sonoro a través del rosa simbólico y que termina con una completa disolución sónica. Las letras son, asimismo, un desenfreno conceptual. Es como ver el mundo a través de unas gafas de cristales rosa donde todo parece bello y feliz, pero que al sacarlas uno se percata de que todo era un sueño o una farsa: Debería correr y esconderme / O morir en la división generacional / Todo se está volviendo salvaje/ Y caeremos en esa división generacional / Nací demasiado tarde / Para los días dorados de mi estado de niño.

Llegamos a Czech Locomotiv, titulado así haciendo honor al corredor checo de larga distancia Emil Zátopek, quien destacó por su fuerza y resistencia, así como por la firmeza de su ritmo, cualidades que le valieron el apelativo de la Locomotora Humana o la Locomotora Checa. El tema es, melódicamente hablando, curioso, original y sus textos hacen referencia a ciertas peculiaridades y vida del atleta, como, por ejemplo, su expresión mientras corría: Su cara está torcida, dolorida, o a sus personales hábitos para relajarse en los momentos de máxima tensión competitiva: Junta las yemas de los dedos y el pulgar. Zátopek es el autor de la famosa frase Si quieres correr, corre una milla; si quieres cambiar tu vida, corre un maratón. No es de extrañar pues que Pond le dedicara una canción.

Rambo es un track extraño, con cierto aire festivo y voces filtradas. El tema se estructura con una base de ritmo y fondos electrónicos, y la percusión repta como un compás marcado. El tema contiene algunas pausas y cambios de melodía. La letra denota un aire satírico contra esos artistas que se creen sobrehumanos, como Rambo o Batman, quienes, a través de lo inverosímil, pretenden hacernos creer falsedades para distraer nuestra atención sobre realidades más importantes y creíbles. El paso del tiempo nos enseña a ver esas mentiras que tratan de inyectarnos como píldoras para embellecer la malsana realidad que nos circunda: Si eres un poeta, entonces soy feliz como un fraude / Estoy feliz de ser básico / Ahora mismo es todo lo que puedo permitirme / Hasta que mi cabello se vuelva blanco.

Gold Cup / Plastic Solees un temazo con cierto aire melódico a lo James Bond. Es uno de mis favoritos. Tremendo, triste, que lentamente va cocinando la llegada de un final nostálgico, como el último film de 007: Sin tiempo para morir. Líricamente contiene frases muy buenas, repletas de metáforas y reflexiones que nos hacen ver que la vida no es una copa de oro de la cual bebemos la felicidad, sino más bien una realidad dura, ácida y amarga por la que caminamos con los pies cubiertos en zapatos con suela de plástico: Copa de oro, suela de plástico / Qué podredumbre tóxica y tragedia / Sólo son burbujas en tu fábrica / Mientras el olivo lame la estepa y los dedos del invierno se pliegan.

Y concluimos el álbum con Toast, un tema de difícil digestión anímica dado su mensaje endógeno. Es como ingerir una dura metáfora en los adentros ya que define el estado final de una persona que, tras haber visto el mundo de color de rosa, llega quemado (tostado) a su fin: Si el agua se seca / Como el rocío de la mañana / La vida será demasiado corta / Para estar lejos de ti / Todo lo que puedo dar ahora / es todo lo que tengo / Lo siento, pero es la verdad.

Concluyendo, 9 es un trabajo extraño y divertido que busca el reto de hacer cosas distintas y caóticamente mezcladas, dando como resultado una ensalada sonora punzante, explosiva y rítmicamente evolutiva. Es un álbum que demuestra que la banda puede atreverse con muchas cosas y diferentes a la vez en su afán de evitar los estancamientos y atreverse a bucear, sin miedos, por las profundidades de lo novedoso. Bajo su aparente disfraz de fiesta y diversión, se esconde un mensaje intensamente existencial que, a modo de puzle, debe ser encajado a fin de completar el desordenado concepto que trata de transmitir. Es decir, ese número 9 que en el fondo busca el equilibrio, la armonía y la inmortalidad una vez se superan los señuelos que la sociedad tratar de imponer con su falso brillo en nuestros egos y existencias.

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