InicioDiscosRecordamos 'Harvest' de Neil Young en su 50 aniversario

Recordamos ‘Harvest’ de Neil Young en su 50 aniversario

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Dicen que el tiempo suele oxidar las cosas, las hace olvidar o simplemente las entierra para dar paso a lo nuevo. No siempre es cierto. Hay cosas que con el tiempo se mantienen brillantes, están continuamente presentes o simplemente se convierten en inmortales. La música, por ejemplo, permite ese juego sutil, protege de la corrosión y encima evita la extinción. Es el soplo que mantiene la inquebrantable ley de la existencia, desafiando todos los límites, incluidos aquellos que tratan de engullir las cosas en la ineludible secuencia de los tiempos. Es, lo que llaman, la magia del arte.

Cuando Neil Young decidió publicar Harvest el 1 de febrero de 1972, justo un día antes de la inauguración de los Juegos Olímpicos de Sapporo (Japón), nunca pudo llegar a imaginar que su disco viajaría en una capsula del tiempo hasta convertirse en una obra clásica dentro del universo del Rock. Como bien dice una de las canciones del mítico álbum: ¡Hombre viejo, dame cosas que nunca puedan perderse!

Harvest, es el cuarto álbum de estudio del legendario musico y compositor canadiense. El disco fue publicado a través del sello discográfico Reprise Records, originalmente formado en 1960 por Frank Sinatra y sus compinches del Rat PackDean Martin y Sammy Davis Jr. En el álbum participaron la Orquesta Sinfónica de Londres (A Man Needs a Maid y There’s a World), o Linda Ronstadt y James Taylor (Heart of Gold, Old Man, Harvest) además de David CrosbyGraham NashStephen Stills (Alabama, Words, Are you ready for the country?), los tres, junto a Young, miembros de la legendaria banda sureña CSNY.

Todo el sonido de la banda viene armado por Stray Gators, la banda de Young compuesta por Ben Keith (pedal steel guitar), Kenny Buttrey (batería), Tim Drummond (bajo) y Jack Nietzsche (piano y guitarra slide), además de colaborar los músicos externos John Harris (piano), Teddy Irwin (guitarra) y James McMahon (piano).

Harvest pronto se convirtió en una referencia generacional, que barrió todas las expectativas de la época, logrando asimismo alcanzar las mejores cotas internacionales: el primer de la lista estadounidense Billboard 200, y la primera posición en las listas de discos más vendidos en países como Reino Unido, Australia, Canadá, Países Bajos y Noruega. El sencillo que se extrajo del álbum, Heart of Gold, también alcanzó el primer puesto en la lista estadounidense Billboard Hot 100, y el segundo sencillo, Old Man, llegó al 31. Además, Harvest fue el disco mejor vendido de 1972 en los Estados Unidos.

El éxito de Harvest fue tan grande que sorprendió al propio Young quien, para evitar caer en la confortabilidad del estrellato, decidió alejarse del mismo tal como reconoció años después al publicar el triple álbum recopilatorio Decade: Harvest me puso de nuevo en medio de la carretera. Me obligó a viajar para no caer en el aburrimiento de los laureles.

A pesar de ello, Harvest fue “cosechando” éxitos y reconocimientos por todas partes. En 1998, los lectores de la revista Q lo votaron como el 64º mejor álbum de todos los tiempos, y en los años 1996, 2000 y 2005, los lectores de la revista Chart lo situaron en el segundo puesto. Pero ahí no acabaría todo. En 2003, la revista musical Rolling Stone lo emplazó en el puesto 78 de los 500 mejores álbumes de todos los tiempos y en 2007 fue nombrado como el mejor álbum canadiense de todos los tiempos, registro documentado en el libro de Bob MersereauThe Top 100 Canadian Albums. Todas las canciones de Harvest fueron escritas y compuestas por Neil Young.

Harvest no es, por tanto, un álbum como tantos otros, es decir, con un par de temas interesantes y el resto de relleno. Harvest, es uno de esos discos que se han cocinado a la vieja usanza, usando los grandes ingredientes del country rock. Sin duda, es un disco que invita a realizar un viaje existencial de 500 kilómetros por las amplias y frondosas carreteras de cualquier país.

Como trabajo puede decirse que se desarrolla bajo las apacibles contexturas fusionadas del folk, el country, el rock y los arreglos orquestales de Jack Nietzsche, generando con todo ello una amalgama climática de sublime tibieza acústica. Así lo expresan temas inolvidables como The Needle and The Damage Done, Alabama, Heart Of Gold, ¿Are You Ready For The Country?, Old Man y Harvest.

Según una entrevista en Rolling Stone, Young quería que la portada del álbum se biodegradara después de abrir el envoltorio, pero la idea fue rechazada por la compañía discográfica basándose en los gastos y en la posible pérdida del producto debido a accidentes, imprevistos o paso del tiempo. 

En lo concerniente a su aspecto lírico, Harvest es un álbum de canciones que cuenta epigramas diversos que van desde los libelos generacionales y citas sentimentales, hasta los conceptos antibelicistas que estrujan el mundo, las drogas que esclavizan y matan a las personas o las manifestaciones que persisten contra las razas y pueblos diferentes. Por ejemplo, en el tema Harvest, segundo del álbum, sugiere la historia de un amor imposible entre un chico y una chica debido a la oposición de la madre, pero también de los embarazos adolescentes o del lesbianismo en la América más intransigente.

En el primer tema, Out on the Weekend, Young habla de los hombres que ha visto descender a los infiernos y morir a causa de su adicción a la heroína. En la canción Alabama censura los valores de la región de Alabama, conocida también como el Cinturón de la Biblia, denuncia el puritanismo, la homofobia, el fundamentalismo religioso y racial, como ingredientes principales de esa América ultraconservadora aun profunda en muchos Estados del país.

Con A Man Needs a Maid, Young nos enseña lo engañosa que puede ser la soledad cuando surge del dolor y de la pena, ambos capaces de convencer a los que la sufre de permanecer al margen del mundo como única forma de no volver a sufrir. En Words reflexiona sobre la esterilidad de su vida como músico de rock en comparación con la vida de aquellos seres humanos donde para el trabajo y el esfuerzo tienen un significado real y verdadero. Se pregunta con miedo si habría sido capaz de ser cualquier otra persona de no haber sido él mismo, cuando lo único a lo que se dedica es a cantar palabras vacías mientras los años continúan pasando de forma inclemente. Sin duda, todo ellos temas que estremecen las emociones y avivan la reflexión propia de un mundo que cada vez va más a la deriva y con las personas cada vez más insensibles y alejadas de sí mismas.

Harvest, en conclusión, es un disco que posee su propia historia. Además, se transmite de generación en generación, y se deposita en las entrañas de cualquier persona que adore la buena música. Después de 50 años de existencia, recordar esa amalgama de sonidos y palabras sigue erizando la piel, y una vez más se demuestra que la buena musica es ajena al tiempo, porque su espiritu siempre anida en la mente y corazón de los grandes melómanos. Harvest refleja como su propio título indica (en español significa cosecha), ese conjunto simbólico de frutos que recogemos tras sembrar buenas semillas en nuestras vidas y superar las inclemencias.

Como ha dicho Jesús Cabezas (Noko) de Metalcry, Neil Young es un artista con mayúsculas, con una cadena de discos a sus espaldas que da miedo, con colaboraciones impresionantes y con un abanico de sonidos tan dispares partiendo de una misma raíz, que sólo Dylan y Cash le siguen. Incluso Van Morrison o el mismo Boss sólo le hacen sombra. Neil Young nos muestra en cincuenta años sonidos desde el folk al country, desde el grunge al rockabilly, abrazando al mismo tiempo el gusto para la electrónica. Además, es incorruptible, nunca ha cedido a las presiones de la moda, de la industria o del colegueo. Siempre ha hecho, y a estas alturas aún más, lo que le ha dado literalmente la gana.

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Carlos Flaqué Monllonch
Carlos Flaqué Monllonch
Hablar de uno mismo no es tarea fácil, aunque muchas veces las circunstancias pidan hacerlo, como es el caso. Se pueden contar muchas cosas, pero quizás lo más importante es abrazar la vida con positividad. ¿Qué puedo contaros de mí? Este caso deciros que me encanta la música y mi profesión, la de periodismo (escribir) y la de comunicación gráfica (diseño gráfico y fotografía), herramientas que me permiten abrir muchas puertas, como conocer gente para intercambiar, transmitir cosas y generar proximidades. Las nuevas tecnologías permiten eso y más. Así que nada de excusas y manos a la obra…
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