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Sharon Van Etten – Sharon Van Etten & The Attachment Theory

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Todos los artistas tienen sus momentos de inspiración. Eso les permite crear obras maestras, discos que marcan una gran diferencia sobre los demás. Al mismo tiempo representan una efectiva evolución de su trabajo. Justamente es lo que ha ocurrido con el último álbum de Sharon Van Etten y su The Attachment Theory, un álbum excelente donde la voz y las dotes compositivas se cubren de gloria gracias a un trabajo de equipo bien conjuntado: Sharon Van Etten (voz, guitarra), Jorge Balbi (batería, máquinas), Devra Hoff (bajo, voz) y Teeny Lieberson (sintetizador, piano, guitarra, voz).

Una vez más, Sharon Van Etten nos deleita el espacio/tiempo a través de diez temas que nos hablan del amor y de la vida en sus diversos estados, un dilema eterno que navega siempre entre los vapores de nuestro ser y realidad cotidiana. «¿Quién quiere vivir para siempre?» se pregunta Sharon en Live Forever como referencia al binomio sobre mortalidad e inmortalidad.

No cabe duda de que Sharon Van Etten ha dado un nuevo giro a su argumentario compositivo. Se ha alejado de su sonido habitual y ha dado apertura a los miembros de su banda para que aportaran sus ideas sobre la gestación de los temas. El resultado es un disco soberbio, repleto de capas, matices y envoltorios de extrema belleza acústica y electrónica.

«Por primera vez en mi vida le pregunté a la banda si podíamos improvisar. Palabras que nunca habían salido de mi boca ¡Nunca! Pero me encantaron todos los sonidos que estábamos obteniendo. Tenía curiosidad por ver la consecuencia. En una hora escribimos dos canciones que terminaron convirtiéndose en ‘I Can’t Imagine’ y ‘Southern Life’» (Sharon Van Etten)

Estamos frente a un plástico donde todo circula y se desarrolla bajo la teoría del afecto y la cordialidad, eso que se llama apego («Attachment»).

Sin duda, el título del álbum ya manifiesta este especial vínculo. Es el eje central donde todos los elementos quedan emotiva y musicalmente cohesionados. Desde las ondeantes y progresivas cadencias de Live Forever, hasta los etéreos mantras electrónicos en Arferlife, pasando por los prodigios rítmicos de Idiot Box, la belleza glacial de Trouble, las sacudidas reverberantes de Indio o las circundantes atmósferas en Southern Life (What It Must Be Like). No hay desperdicios ni rellenos. Todas las piezas encajan en el puzzle maestro. El resto de pistas, Fading Beauty, I Can’t Imagine (Why You Feel This Way), Somethin’ Ain’t Right y I Want You Here, confieren el envoltorio dorado para un menú de cinco estrellas repleto de interrogantes y frases reflexivas.

«¿Cuánto se necesita para iniciar la regeneración?» (Live Forever). «Me preguntaré a mí mismo ser otra persona?» (Afterlife). «Ese tiempo que no podemos recuperar» (Idiot Box). «Todas las historias que no puedo contar son versiones diluidas de mi propio infierno» (Trouble). «No hay nada que no puedas decir o hacer» (Indio). «Los sentimientos cambian» (I Can’t Imagine (Why You Feel This Way). ¿Crees en la compasión por los enemigos? ¿Quién es el culpable cuando todo cae en decadencia? (Somethin’ Ain’t Right). «Me endurecieron los pensamientos (…) La vida sureña es una mentira» (Southern Life (What It Must Be Like). «Los sentimientos son vallas blancas» (Fading Beauty). «Te quiero aquí, al borde del océano y en la cima de la tierra» (I Want To Here).

Son proposiciones que de por sí descargan hondas meditaciones, suspensiones vitales que nos influyen a todos, cada cual a su manera. La mayoría de las veces son dilemas que somos incapaces de comprender o de responder, pero ocurren, están ahí, agazapados dentro de nuestra ebullición diaria a la espera de ser retomados. Las preguntas son múltiples y las respuestas mayoritariamente precisan voluntad y esfuerzo.

¿Quién se muestra capaz de dar salida a toda esa vorágine que día a día nos devora por dentro? ¿Acaso somos víctimas de una sociedad licuada basada en el cansancio? ¿Es la clemencia más vigorosa que la ira? ¿Cómo podemos seguir marchando por esta tierra consumida como si todo estuviera bien cuando en realidad todo parece tan mal? ¿Cómo definimos la veracidad en un mundo basado en la falsedad? ¿Crees en la compasión por los enemigos? ¿Quién es el culpable cuando todo se derrumba? ¿Qué es lo que más deseas para tus seres queridos?

Las preguntas, una tras otra, superan las respuestas. Sharon Van Etten y su banda tratan de plantearnos esos estados de reflexión profunda para que, de manera asertiva, vulnerable y equilibrada, rompamos los silencios y edifiquemos nuestras propias respuestas y sentidos.

«Las canciones a veces funcionan como espejos en el sentido de que reflejan partes de uno que normalmente no puede ver. Algunas canciones pueden incluso tener significados diferentes a medida que pasa el tiempo. Los significados cambian constantemente. Son como un ser orgánico» (Sharon Van Etten)

El disco ha sido producido por Marta Salogni, una ingeniera de grabación, productora y mezcladora italiana nominada al Grammy y ganadora del premio Mercury. Ha trabajado con Björk, Depeche Mode, Goldfrapp, David Byrne, Bon Iver, Lucrecia Dalt, Porridge Radio, Animal Collective, y muchos más. Además, ha sido galardonada como Productora del Año en diversos certámenes internacionales (2018, 2020, 2022 y 2024).

A nivel musical la banda envuelve a Sharon de forma brillante y fina. Es pura elegancia honorífica. Saben en todo momento qué hacer, dónde puntualizar cada nota de sonido, bien sea en los acordes y punteos de guitarra, o a través de las inmersiones electrónicas de los teclados. El bajo marca la rítmica de toda la arquitectura sónica, mientras la sutil batería acomete sus baquetas y escobillas al más alto punto de inflexión. Todo se conjura bajo un perfecto guión sincronizado. La trama arranca con Live Forever y progresa con las pistas siguientes hacia un desenlace sublime (I Want To Here).

Como voz, Van Etten surge dulce y voraz, con distintos registros que fluctúan entre las atmósferas que destila la instrumentación de la banda. Con ello, se alcanza una radiación de vocales sostenidas que, junto a cortes góticos, fragmentos aletargados y lamentos sobrehumanos, se expresa la intimidad que llevamos dentro, que nos relaciona con las personas y nos atrapa en el entorno. Somos entes duales, en constante duda y ambivalencia, situación que provoca sentimientos contrapuestos, que van y vienen, dejando tras de sí, una estela interminable de heridas y placeres.

A modo de cierre, sólo cabe apuntar que estamos ante un álbum que, a final de año, será un claro candidato a conquistar los máximos reconocimientos y galardones, ya que en él se fusionan la inspiración, la calidad y el buen trabajo de equipo, un triple resultado que siempre suele convertirse en la coronación de la excelencia, el premio justo que merece esta meritoria teoría del afecto y la cordialidad.

Carlos Flaqué Monllonch
Carlos Flaqué Monllonchhttps://crazyminds.es/author/carlos-flaque/
Periodista. Fotógrafo. Diseñador gráfico. Muchos años al pie del cañón. Ahora toca recuperar el pulso y volver a lo esencial. La música siempre ha sido el eje. No como ruido de fondo, sino como lenguaje, refugio y forma de entender el mundo. Está en todo lo que hago. Me interesa escribir sobre bandas que se salen del guion, que cuestionan lo establecido y abren grietas en lo convencional, ya sea desde el sonido, el concepto o la actitud. Propuestas que no buscan encajar, sino expandir. En Crazyminds, mi papel es claro: dar visibilidad a ese universo «underground» donde laten algunas de las ideas más honestas y estimulantes de la música actual. Hay mucho ahí fuera esperando ser descubierto. Así que vamos a ello. Porque sin transgresión no hay cambio. Y sin cambio, la música deja de tener sentido.
Todos los artistas tienen sus momentos de inspiración. Eso les permite crear obras maestras, discos que marcan una gran diferencia sobre los demás. Al mismo tiempo representan una efectiva evolución de su trabajo. Justamente es lo que ha ocurrido con el último álbum de...Sharon Van Etten - Sharon Van Etten & The Attachment Theory