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Speed of the Stars – While Italy Dreamed… Through Summers Of Haze

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«Muchos son llamados, pero pocos son elegidos. Hay un millón de bandas que comienzan cada año, pero solo mil llegan al nivel. De éstas solo 500 lo consiguen, y al final solo una banda se convierte en Top one» (STEVE KILBEY)

«Más importante que ganar dinero es no decir mentiras a la gente. Siempre me he mantenido fiel a mí mismo. Creo que si hubiera tenido mucho éxito, no habría seguido haciendo lo que quería. Habría sido el fin de mi creatividad. Somos defensores de la buena música» (STEVE KILBEY)

While Italy Dreamedde Speed of the Stars es un viaje íntimo y cósmico entre música, memoria y simbolismo. Sumergirse en este álbum es atravesar un crepúsculo eterno. Cada nota se convierte en paisaje y cada silencio en reflexión. Desde el primer acorde hasta el eco final conduce al oyente hacia horizontes imposibles. A saber, transforma la música en un ritual sensorial que invita a la introspección.

CUANDO LAS ESTRELLAS TOMAN VELOCIDAD

Steve Kilbey (vocalista, bajista, compositor) y Frank Kearns (guitarra principal) lideran esta travesía. Los acompañan Hugo Race (voz e instrumentación densa) y Barton Price (batería y percusión). A continuación, el álbum fue publicado en septiembre de 2025 por Easy Action. A partir de entonces, Kilbey (The Church) y Kearns (Cactus World News) que habían trabajado juntos desde finales de los noventa, encuentran ahora una voz renovada. Más experimental y dispuesta a disolver géneros y expectativas.

While Italy Dreamed… Through Summers of Haze no es solo un álbum: es un territorio donde la música se convierte en paisaje, memoria y ceremonia. Desde el principio, el título evoca un estado de sueño prolongado. En cierto modo, es como si todo el álbum fuese una crónica de un viaje interior entre luces difusas y estaciones emocionales. Además, el nombre Speed of the Stars no es casual: es un suspiro cósmico, un impulso constante hacia lo desconocido. Así, cada nota se convierte en nave y cada silencio en espacio abierto.

UN SONIDO HACIA LA INTROSPECCIÓN

El disco no proclama mensajes explícitos; por el contrario, ofrece un espacio para la contemplación y la introspección. En medio del ruido de la vida contemporánea, invita a la pausa, a la atención y a un acto de escucha profunda. Desde el punto de vista musical, fusiona ambient, psicodelia suave y rock progresivo etéreo, creando así un cúmulo sónico que fluye sin prisas y sin fórmulas. Asimismo, las pistas se despliegan como paisajes vivos: unos claros y definidos, otros difusos, como recuerdos que emergen entre la bruma.

En cuanto a la instrumentación, esta se revela como una orquesta íntima: bajo eléctrico, guitarras moduladas, sintetizadores envolventes, teclados modulados, percusión delicada y capas de resonancia. A su vez, la producción busca un equilibrio absoluto, donde cada elemento respira, dialoga y se funde con el conjunto. En definitiva, no hay sobresaltos gratuitos, sino un pulso constante que invita a detenerse.

STEVEN KILBEY, LA VOZ ENTRE LUZ Y SOMBRA

Kilbey convierte su voz en instrumento. Su timbre melancólico, grave y cálido acaricia al oyente. No impone melodías, sino que construye puentes emocionales. Cada frase es un verso dentro de un poema mayor. Su estilo pausado crea una sensación hipnótica, donde el silencio se vuelve parte esencial de la narración. Más allá de la técnica vocal, Kilbey aporta una visión lírica y filosófica. Su voz transmite experiencia, como un narrador que camina entre memoria y confesión. En este álbum, su interpretación se convierte en brújula emocional que guía a través de un mapa íntimo y expansivo.

FRANK KEARNS, ARQUITECTO DE PAISAJES SONOROS

Kearns no toca la guitarra; más bien, construye mundos. Su labor trasciende lo instrumental, pues es un verdadero creador de atmósferas. Con precisión técnica y sensibilidad poética, logra convertir cada acorde en una pincelada vibrante. Por medio de sus guitarras eléctricas y acústicas, moduladas con delays y reverberaciones profundas, consigue generar capas donde la melodía y el éter dialogan.

A lo largo de pasajes contenidos y expansivos, Kearns consigue que cada intervención sea significativa, aportando coherencia y profundidad. En consecuencia, más que un guitarrista, se convierte en un arquitecto emocional, dibujando horizontes donde la música no solo se escucha, sino que también se vive. En última instancia, su sonido es brújula y mapa: un viaje continuo entre luz y sombra.

HUGO RACE & BARTON PRICE, COLABORADORES DE LUJO

Por su parte, Hugo Race aporta una dimensión vocal e instrumental única. Gracias a sus intervenciones densas y dramáticas, añade textura y emoción, reforzando así la naturaleza cinematográfica del disco. Mientras tanto, Barton Price, a través de una batería y una percusión contenida, contribuye al latido y a la estructura. Sus ritmos no buscan un protagonismo estruendoso; al contrario, se mueven con precisión y delicadeza. De esta manera, todos conforman una alianza creativa que termina por impregnar el álbum de una energía que oscila entre lo íntimo y lo cósmico.

EL CUADERNO MANUSCRITO DE KILBEY

Kilbey abre una ventana íntima al compartir fragmentos inéditos de su cuaderno personal. A través de ellos, nos entrega algunas notas sobre dos canciones del álbum, revelando así el proceso creativo y manual que habita detrás de While Italy Dreamed… Through Summers of Haze. En este sentido, estos escritos no son meras anotaciones: más bien son huellas del viaje interior que nutre y sostiene el álbum.

Por ejemplo, Mr. Bellini encarna esa mezcla entre lo transitorio y lo eterno. En ella, Kilbey capta un momento suspendido entre la calma y la ironía, un equilibrio que resume con precisión el corazón del disco: aceptar la fragilidad de la vida sin dramatismos y hallar belleza en la memoria, en lo cotidiano y en el instante compartido. «Tenía una casita extraña en el río… Él me preparó un té de menta y nos sentamos allí, viendo cómo se doblaban los juncos oxidados… Pensé que el mundo estaba lleno de coronas… Así es la vida, dijo el Sr. Bellini».

Otro fragmento del cuaderno secreto parece funcionar como un llamado a la quietud: no destruir ni alterar un lugar, ni un estado emocional, sino permitirle reposar y sanar. De algún modo, la ciudad que Kilbey menciona podría leerse como una metáfora de la mente, del corazón o incluso de un ayer compartido. Así, el texto invita a soltar el pasado y a confiar en un nuevo camino, como quien abre una ventana después de la tormenta.

Entre líneas, se entrelazan el amor romántico —«te amaré por siempre»— con ecos de fe, muerte y trascendencia. Sin embargo, el tono no se hunde en la tristeza, sino que asciende hacia una despedida luminosa, parecida a un amanecer tras una noche larga. «Todos los que conozco se preparan… No dejes que la ciudad se quiebre. Déjala dormir en paz (…) La mañana es bella. Se cubre de suaves nubes, y yo me pregunto si esto será felicidad (…) ¿Por qué te amaré por siempre? (…) ¿Dónde quedaron aquellos días?».

While Italy Dreamed… es un disco que reflexiona sobre el paso del tiempo, la memoria y la despedida. Versos como «no sabes que te amo» o «te amaré por siempre» transmiten ternura absoluta. Las flores junto al camino son reliquias emocionales que atraviesan el tiempo. La imagen de «los que conozco se preparan» sugiere que la vida es preparación constante. Una transición hacia un descanso final o para aceptar el cierre de un ciclo. «La mañana cubierta de nubes» es una esperanza teñida de incertidumbre. El disco es un canto al amor eterno en medio del cambio, a la memoria íntima y la aceptación del paso del tiempo.

DESMENUZANDO LAS CANCIONES

El disco se inicia con Line Check, un «chequeo de línea» entre lo consciente y lo oculto. Desde el primer momento, la letra sugiere un puente entre la memoria y la visión, preguntando qué líneas cruzamos sin darnos cuenta. Así, la canción simboliza el umbral: ese espacio donde la realidad se mezcla con el sueño.

A continuación, llega Inglish, como si fuera un espejo roto. El título mismo sugiere un error o una mutación, recordándonos que las palabras nunca alcanzan del todo lo que sentimos. En este punto, las letras se mueven entre ironía y desconcierto, como un diálogo truncado que aún guarda belleza. Las imágenes aluden a conversaciones fragmentadas, a la necesidad de palabras que aún no existen. De este modo, lo que no se dice también habla, y lo que se deforma revela nuevas verdades.

Acto seguido, nos adentramos en Alluvial Groove. Cada nota es un sedimento de memoria depositado en la corriente del tiempo. En efecto, hay un momento en la canción que dice: «El río arrastra rostros que una vez conocí, disolviéndose en la bruma del verano». Este fragmento describe que el cauce de un río no solo arrastra agua, sino también recuerdos. Rostros que alguna vez fueron nítidos y ahora se disuelven en la bruma estival.

Posteriormente, Now U See It aborda el tema de las revelaciones breves, de esas epifanías que se escapan antes de fijarse. Es la metáfora de lo intangible, una plataforma entre lo visible y lo invisible. En otras palabras, la visión dura un segundo, pero su eco permanece para siempre.

El tono cambia con Prosecco On Ice, un título que evoca una celebración congelada en melancolía. La efervescencia del «prosecco» se convierte en símbolo de lo efímero, de momentos que brillan y se desvanecen. De manera similar, las burbujas emocionales suben rápidas, pero su memoria permanece en el hielo del corazón.

Finalmente, llega Mr Bellini, un retrato imaginario donde la letra mezcla respeto y misterio, como si se conversara con un fantasma ilustre. El personaje se convierte en un espejo de la existencia: un anfitrión humilde que ofrece refugio frente a la crudeza del mundo. El «té de menta» simboliza lo cotidiano. Los «juncos oxidados», el paso del tiempo. Sin embargo, esa imagen de «coronas y de reyes patas arriba» habla de la fragilidad del poder. De un mundo donde las jerarquías se tambalean y lo que creemos firme puede invertirse. En última instancia, es una reflexión sobre la incertidumbre y la fragilidad del orden, y sobre cómo incluso en ese caos se pueden hallar momentos de paz.

PROSEGUIMOS EL VIAJE DE «WHILE ITALY DREAMED…»

El tono se vuelve íntimo con An Imagined Child, inaugurando un viaje hacia la inocencia no vivida, hacia aquello que pudo ser y nunca llegó. Así, emerge la figura de un hijo inventado, una vida proyectada en el deseo. De este modo, la canción toca fibras profundas de pérdida y ternura. Porque, a veces, amamos con la misma intensidad aquello que nunca existió.

Seguidamente, la historia se traslada a Incident in Torino. Allí, Turín se transforma en escenario de un suceso incierto, quizá real, quizá soñado. En efecto, la canción actúa como un recuerdo urbano que se distorsiona con el paso del tiempo. La expresión «En Turín, las sombras hablaban más fuerte que las campanas» condensa esa sensación de misterio: un incidente que deja cicatriz. Así, el sonido de las campanas —símbolo de claridad— queda eclipsado por las sombras, sugiriendo que, en cada ciudad donde se sueña, persiste una herida que nunca termina de cerrarse.

A continuación, la música se adentra en Sheol, un territorio donde el sonido se convierte en vacío y contemplación. En este umbral, el término bíblico alude al lugar de los muertos, un espacio liminal entre la vida y lo desconocido. La oración «Sheol espera sin ira, solo silencio» encapsula la esencia del tema: un tránsito sereno, desprovisto de reproches, donde solo queda la quietud. No es un silencio frío, sino cargado de peso emocional, como una pausa consciente. Así, Sheol no es un final: es la sala de espera donde la eternidad respira.

Luego, Tragedy abre la herida emocional más profunda del álbum. La sentencia «La tragedia es el silencio que nunca habla» revela un dolor contenido, invisible para los demás, pero sentido con hondura. De este modo, la música se convierte en confesión y refugio. La letra evoca pérdidas íntimas, momentos guardados en secreto, como cicatrices que jamás se muestran. En definitiva, la verdadera tragedia es aquella que nunca encuentra palabras para ser narrada.

Finalmente, Sublima clausura el viaje como un acto de elevación. En este cierre, la proposición «Sublimar es el arte de convertir sombra en luz» se erige como canto al renacer, a trascender el peso del dolor. Así, la música se transforma en liberación: un suspiro final que disuelve la tensión acumulada del disco. De este modo, el oyente queda suspendido entre emoción y contemplación, como quien despierta de un sueño para descubrir que ha tocado un cielo nuevo.

UN PUENTE ENTRE MÚSICA Y SIMBOLISMO

Estamos ante un viaje donde música, memoria y paisaje se funden en un mismo pulso. Desde Line Check hasta Sublima, Speed of the Stars propone un trayecto tanto físico como espiritual. Así, la obra se convierte en un gesto poético que convoca a la escucha profunda. Cada instante vivido fluye como un cauce invisible, llevando al oyente más allá de la percepción ordinaria. Cerrar este disco equivale a cruzar un umbral: no es un final, sino la apertura a otro espacio. Su música queda resonando como estrella en movimiento, como sueño que se rehace, como impulso eterno hacia lo inalcanzable.

En While Italy Dreamed…, Speed of the Stars logra presentar un éxodo emocional y simbólico que trasciende el formato de un simple álbum. De hecho, la obra no recurre al simbolismo italiano como mera cita decorativa, sino como un lenguaje vivo, capaz de narrar por sí mismo. La ciudad soñada, los veranos difuminados en la bruma, la espiritualidad heredada del arte y la arquitectura: todo se convierte en materia poética. Es la constante búsqueda de lo sublime, un latido profundo en la tradición cultural italiana.

Cada pista abre un pasaje distinto, desde la claridad iniciática de Line Check hasta la disolución trascendente de Sublima. Por ello, el oyente se ve inmerso en un recorrido donde la memoria personal se entrelaza con la memoria cultural. Imágenes de paisajes, lugares y amaneceres se funden con la nostalgia de un tiempo perdido, evocando ese ideal italiano de belleza melancólica que el simbolismo supo plasmar en pintura y literatura.

Así, la música fluye como cauce invisible, donde la experiencia sensorial se transforma en un gesto poético y ritual. Cerrar este disco es atravesar un umbral: no se abandona el viaje, se entra en otro estado de conciencia. Su eco permanece, resonando como una estrella errante, como un sueño que se rehace en la eternidad.

Al final, Speed of the Stars logra que el oyente no solo dialogue con sus propias emociones, sino también con una tradición estética más vasta. Conecta con esa Italia que encarna la tierra de lo soñado, de lo perdido y de lo eterno. Y es en ese cruce —entre lo íntimo y lo simbólico— donde la obra se eleva como un impulso perpetuo hacia las estrellas.

Carlos Flaqué Monllonch
Carlos Flaqué Monllonchhttps://crazyminds.es/author/carlos-flaque/
Periodista. Fotógrafo. Diseñador gráfico. Muchos años al pie del cañón. Ahora toca recuperar el pulso y volver a lo esencial. La música siempre ha sido el eje. No como ruido de fondo, sino como lenguaje, refugio y forma de entender el mundo. Está en todo lo que hago. Me interesa escribir sobre bandas que se salen del guion, que cuestionan lo establecido y abren grietas en lo convencional, ya sea desde el sonido, el concepto o la actitud. Propuestas que no buscan encajar, sino expandir. En Crazyminds, mi papel es claro: dar visibilidad a ese universo «underground» donde laten algunas de las ideas más honestas y estimulantes de la música actual. Hay mucho ahí fuera esperando ser descubierto. Así que vamos a ello. Porque sin transgresión no hay cambio. Y sin cambio, la música deja de tener sentido.
«Muchos son llamados, pero pocos son elegidos. Hay un millón de bandas que comienzan cada año, pero solo mil llegan al nivel. De éstas solo 500 lo consiguen, y al final solo una banda se convierte en Top one» (STEVE KILBEY) «Más importante que...Speed of the Stars – While Italy Dreamed… Through Summers Of Haze