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THE LINDA LINDAS – GROWING UP

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Son cuatro chicas menores de edad, Eloise Wong (bajo, guitarras, voz, 14 años), Bela Salazar (guitarras, voz, 17 años), Lucía la Garza (guitarras, voz, 15 años) y Mila de la Garza (batería, voz, 11 años). Lucía y Mila son hijas del ingeniero musical y productor Carlos de la Garza,  y el padre de Eloise es Martin Wong,  cofundador de Giant Robot (1994-2011), la influyente y pionera revista de cultura pop asiático- estadounidense. 

Originarias de Los Ángeles, California, The Linda Lindas se identifican como asiático-estadounidenses y latinas. Su estilo encaja dentro del teengaer punk intenso y más melódico con alguna referencia al pop. Ahora, son noticia porque este pasado 8 de abril (2022) publicaron su primer larga duración llamado Growing Up, título que se usa para designar el proceso que transforma a los niños en adultos.

El lanzamiento del album se ha realizado bajo los formatos CD, LP, descarga digital y streaming a través del sello Epitaph Records, que en sus filas lleva a The Offspring, NOFXWeezer, Bad Religion, Joe Strummer and The Mescaleros, Millencollin, Pennywise, Social Distorsion, Offspring, etc.  

Para conocer el origen de esta curiosa banda, cabe remontarse a 2018 cuando un representante musical ofreció al padre de Eloise, Martin Wong, si a su hija le gustaría tocar en el festival Girlschool LA junto a Kristin Kontrol y un grupo de niños sin experiencia. Tras decir que sí, Martin sugirió también que se unieran Lucía y Mila de la Garza, amigas de Eloise e hijas de su hermana Angelyn Wong y de su cuñado Carlos de la Garza. Las tres niñas ya cantaban, bailaban y actuaban juntas desde que eran pequeñas. Poco después, Wendy Lau (esposa de Martin), ofreció a los padres de la niña Bela Salazar y también amiga de las otras 3 niñas, que se uniera al grupo. Así nació The Linda Lindas.

A partir de este momento, empezaron los conciertos del cuarteto, siendo los más significativos los realizados en el Save Music in Chinatown, organizados por el padre de Eloise, MartinWong.

Posteriormente llegaron otros directos hasta que la banda eclosionó fuerte en el concierto celebrado en la Biblioteca Pública de Los Ángeles durante mayo 2021, donde su tema Racist Sexist Boy, se convirtió en un éxito viral como consecuencia de los insultos racistas que sufrió Mila de la Garza (la más pequeña del grupo) por parte de un compañero de clase.

El propio Viet Thanh Nguyen, premio Pulitzer de novela en 2016 y comentarista en el New York Times, se atrevió a decir que el exitoso tema «Racist, Sexist Boy era la canción que se necesitaba en aquel preciso momento».

Teniendo en cuenta las bajas edades que tiene el grupo, el estilo que hacen y lo bien que lo ejecutan, The Linda Lindas posee muy buenas críticas internacionales, así como excelentes elogios por parte de músicos consagrados como Hayley Williams (de Paramore), Flea (de Red Hot Chili Peppers), Questlove (de The Roots), Tom Morello (de Rage Against the Machine), Thurston Moore (de Sonic Youth) Kathleen Hanna (de Bikini Kill), entre otras celebridades de la escena musical adulta.

En líneas generales, podemos decir que se trata de una explosiva banda de chiquillas que toman el punk con marcado anclaje riot girrrl (movimiento feminista ligado a la escena rebelde alternativa), unestiloque llevan incrustado en su potente ADN junto la fogosidad de la rebelión encendida y sus dos efervescentes estandartes: la rabia juvenil y la espontaneidad.

Su excelente trabajo, tanto a nivel de sonido como de letras, encierra un mensaje sólido y muy directo, cuya transmisión queda plasmada en las explosivas canciones, la voz y coros, los enérgicos riffs, y los contundentes y marcados golpes de la batería. Todo ello junto y arrojado con grata sinceridad y ostentosa valentía, teniendo en cuenta el medio adulto donde se desenvuelven, todavía infestado de injusticias y patriarcados.

Letrísticamente las canciones, a excepción de algunas que hablan de la pasión por los gatos o las reminiscencias latinas, destilan frustración, incertidumbre, amor incomprendido y muchas dudas existenciales. Sin duda, lo que ellas buscan es denunciar a través de su música, las sinrazones que nos martillean y que bloquean todas las formas de cambio. Esa impotencia es tan abrumadora que genera un sentimiento de culpa que precisa explosionar con fuerza para evitar que nos quiebre como personas. La músicade estas adolescentes es justamente una respuesta a esa sensación y un camino que abre las puertas de la libertad.

El disco arranca con el magnífico tema ¡Oh!, que puede recordar a The Ramones y a Joan Jett. Voces, batería y guitarras nos conducen a un ritmo frenético con un estribillo y coros muy pop. La letra deja manifiesto ese claro sentimiento de frustración que a veces aparece cuando todo sale mal: «Cuando digo algo / Ojalá me hubiera callado (¡oh!) / Cuando trato de ayudar / Siempre arruino las cosas (¡oh!) / Los lugares que sienten bien / Nunca duran demasiado (¡oh!) / Y cuando pienso en cosas, siempre salen mal / ¿Qué puedo hacer / Nada cambia, todo es lo mismo».

Le sigue Growing Up, canción que nos habla de que crecer no es algo que podamos hacer a medida y cuando queremos, pero debemos hacerlo a su tiempo. Entonces es cuando «Hablaremos sobre esos problemas que compartimos / Sobre esas cosas que no son justas (…) Y entonces mostraremos lo que significa ser joven y crecer».

Y llegamos a la tercera pista del disco, Talking To Myself que, bajo un sonido muy pop, trata de indicarnos que por más que trates de hacer bien las cosas, siempre suceden cosas inevitables, cosas que están mal, y que a pesar de las malas decisiones que tomemos, la vida sigue funcionando. Es por ello que no debemos estresarnos a causa de nuestros errores, y que por ello no podemos seguir huyendo, ni permitir que nuestra cabeza de vueltas y caiga en un laberinto. No podemos perder nuestro tiempo en ello.

De repente estalla Fine, un grito de rebeldía ante la ceguera ajena: «Nos escuchas gritar, pero no oyes ni una palabra / Sabes que nos estamos muriendo / Pero dices que somos idiotas / Eso no está bien (…) Tu visión es borrosa».

Nino, es el quinto tema del album, recuerda a Blondie en sus tiempos más cañeros. Aqui entramos de pleno en un juego que en cierta manera encierra ironía. Nino no es una persona, sino un gato salvaje, un asesino de ratones y ratas, un caballero de día y un cazador de noche. Musicalmente hablando, el ritmo se impone como una correría entre felinos agudos y roedores escurridizos, una frenética lucha por sobrevivir en un mundo de cazadores y cazados.

Alcanzamos Why. La banda se plantea cuestiones como el amor idílico que muchas veces resulta ser lo contrario en la vida real. ¿Por qué? Ellas lo expresan así: «En mi cuaderno hay amor / Pero contra nosotros / Hay una pared que no desaparecerá / Tengo muchas ganas de que se caiga / Pero se niega a ceder…»

Seguidamente The Linda Lindas nos sorprenden introduciendo un tema muy diferente y rompedor, de aire latino y toque a lo bossa nova. Es el tema que titulan Cuántas Veces. La canción tiene cierto recuerdo a esos temas que las chicas de Bangles componían de vez en cuando. La letra no tiene desperdicio: «La inseguridad, el malestar / Y ellos siempre burlándose como soy / Cuántas veces tengo que decir / Que estoy harta de sentirme así / Que soy diferente / Y no como los demás / Pero no todo el mundo me va entender / Todavía tengo voz / Y todavía puedo hacer ruido».

Con Remember el mensaje cambia. Es como ese apetito de querer ver algo que deseamos pero que en realidad no es como lo imaginamos. A pesar de ello, nunca hay que perder la esperanza de desear, porque el tiempo puede cambiarlo todo: «Cuando miro hacia arriba, veo el cielo / Todo parece muy lejano y ancho / Solo es un montón de aire / ¿Por qué no puede ver? / Quizás fue solo por la calma antes de la tormenta / Tal vez mañana todo será más grande, mejor y más audaz».

Y por eso llega Magic, una alternativa a cualquier frustración y una posibilidad de convertir los deseos en realidad: «Si fuera invisible / Nadie me juzgaría (…) Si pudiera retroceder (…) Tal vez sería diferente / Pero entonces una parte de mí faltaría (…) ¿Qué pasaría si pudiera elevarme? / ¿Si pudiera volar por encima de todos mis problemas y errores? / Quizás el tiempo pasaría / Pero me sentiría demasiado lejos (…) Tal vez permanecer en la realidad sea mejor».

Y con Racist, Sexist Boy alcanzamos ese final de crecimiento de niño a adulto, un férreo proceso hardcore que expresa con rabia, descaro y desafío, el sexismo masculino elevado al cubo: «Dices cosas malas / Y cierras tu mente a las cosas que no te gustan / Te alejas de lo que no quieres ver (…) Eres un chico racista y sexista (…) Pero nosotras reconstruimos lo que tú destruyes». Todo un tema al más puro estilo de Amyl and the Sniffers o Bikini Kill (Rebel Girl).

Concluyendo, The Linda Lindas es una formación atípica dentro del mercado musical. Dada su corta edad, poseen esa energía y capacidad compositiva que es capaz de rivalizar con cualquier banda de adultos. Su fuerza, mensaje, descaro y contundencia, reflejan una rebelión sana, no trapicheada por el estrellato, el negocio y el confort del mainstream musical. Estamos pues ante una linda fusión de lindas niñas que, de forma muy madura, generan canciones muy equilibradas en su género, ofreciendo potencia, mensaje, sinceridad y mucha espontaneidad. Sin duda, representan el comienzo de algo que promete, de esa etapa infantil que, poco a poco, a base de lucha y creencia, se va abriendo paso así misma en un mundo adulto, hostil y lleno de contradicciones.

Escucha aquí Growing Up de The Linda Lindas

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Carlos Flaqué Monllonch
Carlos Flaqué Monllonch
Hablar de uno mismo no es tarea fácil, aunque muchas veces las circunstancias pidan hacerlo, como es el caso. Se pueden contar muchas cosas, pero quizás lo más importante es abrazar la vida con positividad. ¿Qué puedo contaros de mí? Este caso deciros que me encanta la música y mi profesión, la de periodismo (escribir) y la de comunicación gráfica (diseño gráfico y fotografía), herramientas que me permiten abrir muchas puertas, como conocer gente para intercambiar, transmitir cosas y generar proximidades. Las nuevas tecnologías permiten eso y más. Así que nada de excusas y manos a la obra…
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