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VILLAGERS – FEVER DREAMS

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Villagers nos presentan su último disco, Fever Dreams, como un acto de rebeldía. Se manifiestan, utilizando los 10 cortes de este disco, contra la caducidad de la música actual y la necesidad de inmediatez que nos ha generado internet, especialmente en los últimos años. A priori, este Fever Dreams puede parecer un disco denso y en ocasiones demasiado efímero, no obstante, en cuanto se le dedica atención completa, puede llegar a ser una experiencia maravillosa. Conor O’Brien, el hombre detrás de Villagers, afirma que intentó que el disco fuera una puerta de escape de la realidad para todo aquel que lo escuche, así como lo fue para él a la hora de hacerlo. 

La etiqueta disco de la pandemia puede venir a la mente, ya que refugiarse de la realidad es un tema recurrente en la mayoría de trabajos que se están publicando desde el año pasado. Sin embargo, O’Brien afirma buscaba esta temática mucho antes de que el Coronavirus ocupara las portadas de los periódicos. Curiosamente, el último día de grabación del mismo coincidió con el primer día de confinamiento en Irlanda. 

Una vez pasamos la simpática intro Something Bigger, el disco se abre con The First Day. El tema empieza como si de un remix lo-fi se tratara, puede llegar producir cierto rechazo, sobre todo conociendo los trabajos anteriores del grupo, sin embargo esta sensación no dura demasiado en el momento en el que el tema se abre a terrenos mucho más luminosos. El objetivo de este tema es precisamente ese, conseguir arrojar algo de luz y optimismo al primer día del resto de nuestras vidas. A destacar la brillantez de las melodías, los coros y sobre todo el uso de los instrumentos de viento, que serán muy protagonistas a lo largo de todo el disco. 

Song In Seven, el siguiente tema que encontramos, abre con una magnífica trompeta y rompe con un ritmo muy irregular para el oyente medio que junto con el tratamiento de la voz de O’Brien y la instrumentación consiguen desconcertar a la vez que crear un ambiente muy onírico. Es uno de los temas en los que más patente queda la influencia de grandes intérpretes de jazz, como Alice Coltrane, en los que se ha inspirado el irlandés. 

So Simpatico abre con una pequeña intro casi de spoken word antes de volver a entrar en un mundo onírico. El tema se trata de un canto al amor, ya sea a alguien o a uno mismo afirma O’Brien, sin mucha complejidad: «And ooh, so simpatico, you are the one for me». Sin embargo, cabe destacar de este tema su duración, 7 minutos, en los que se destaca una fantástica melodía de saxofón que acompaña a O’Brien cantando lo que es una frase recurrente en el disco: «The more I know, The more I care»

Si bien todos los temas de este disco desprenden cierta aura onírica, pocos temas dentro de este disco son más evocativos del mundo de los sueños como Momentarily. El ligero sintetizador junto con la voz del intérprete irlandés son más que suficientes para escapar de la realidad, cosa que se intensifica en el momento en el que el coro de mujeres – muy Leonard Cohen– hace acto de presencia. En este tema, O’Brien afirma que por mucho que pase a su alrededor, es capaz de abstraerse momentáneamente de la realidad pensando en la persona que quiere. 

Tras este tema, encontramos Circles In the Firing Line que perfectamente podría ser el mejor tema del disco. También largo en duración, O’Brien reflexiona sobre este mundo que roza lo distópico en el que vivimos. A nivel de letras, es la letra más compleja de las que encontramos en el disco, siendo más similar a las que podemos encontrar en otros trabajos del irlandés. A destacar fragmentos como: No comfort in this heart of mine, it’s been a while since that smile graced this face, o As we whisper in the gravy train, which only ever goes one way, a united state of demagogic logic awaits. El disco en la mayoría de su extensión tiene un tinte folk, pasada la mitad del tema va metamorfoseando lentamente e incluso podemos encontrar un fantástico solo de guitarra y cuando parece que el tema va a acabar cuando quedan 40 segundos, encontramos un fragmento punk que definitivamente cierra el tema. 

Otro de los temas con mayor influencia jazz sería Restless Endeavour. El tema cuenta con un piano muy clásico dentro del género al principio, que desaparece entre las capas que van apareciendo. La batería va ganando protagonismo según va pasando el tiempo al igual que la trompeta que en un primer lugar parece un susurro y se va ganando el su primer plano claramente merecido hacia el final de la canción. 

Full Faith In Providence empieza con esta frase recurrente mencionada antes:»The more I know, The more I care». Una balada sencilla a piano que va ganando elementos y ayudan a envolver la voz de O’Brien en un manto casi místico para desaparecer casi inmediatamente cuando alcanza su punto más álgido. 

Fever Dreams funciona de forma muy similar al inicio de The First Day, como una especie de mix mezclado en baja resolución, sin embargo es menos disonante que el primer tema del disco y ayuda a generar esa sensación de sueño febril que busca generarnos el irlandés con este tema. De nuevo encontramos la frase recurrente del disco, sin embargo en esta ocasión no es O’Brien quien pronuncia estas palabras, sino un grupo de muchas personas, creando una especie de poema sonoro que cierra el tema. 

El último tema de Fever Dreams es Deep In My Heart. Un tema que recuerda a jazz más similar a los que encontramos al principio del disco, en el que el piano es muy protagonista junto con la voz de O’Brien. Quizás no es el tema más destacable del disco, pero ayuda en parte a cerrar el círculo y a que nos sea más fácil volver al mundo exterior cuando este acaba. 

Si bien en muchas ocasiones es difícil, sobre todo en estos tiempos de inmediatez, dedicarle completamente nuestra atención a algo, es una práctica que no debería caer en desuso. ¿Cuándo fue la última vez que te sentaste a disfrutar de algo sin preocuparte de nada más? Esa es la pregunta que nos lanza O’Brien con este disco, y, sinceramente, es algo que, tras esta experiencia, quizás deberíamos hacer más a menudo. 

Escucha aquí Fever Dreams de Villagers

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Villagers nos presentan su último disco, Fever Dreams, como un acto de rebeldía. Se manifiestan, utilizando los 10 cortes de este disco, contra la caducidad de la música actual y la necesidad de inmediatez que nos ha generado internet, especialmente en los últimos años. A...VILLAGERS - FEVER DREAMS