¡NO TE PIERDAS!

ARTÍCULOS RELACIONADOS

Carlos Ares: «Quiero hacer sentir al espectador o al oyente lo que yo siento en este momento de mi vida» (2025)

Fotografías: Marina Benítez

Después de un año redondo, Carlos Ares, cantante, compositor y productor coruñés, se hizo con un hueco más que destacado en la industria con su primer álbum Peregrino (2024). Y, aunque lleva casi una década dentro de la industria, no fue hasta el año pasado que consiguió tejer su propio lenguaje como artista. Con este primer título logró llevarse el premio MIN a mejor disco pop del año, y esto no es casualidad ni suerte, es fruto de un esfuerzo titánico por encontrar la tecla entre lo experimental y lo más atemporal. 

Un año después, Carlos Ares casi no necesitaría presentación, pues ha sido reconocido por grandes medios nacionales como una de las voces y propuestas más destacadas de los últimos tiempos. Volvemos a encontrarnos con él, esta vez por La Boca del Lobo (2025), su segundo álbum de estudio, que nos conduce por los mismo terrenos pantanosos de su Galicia natal y que tiene como punto de partida el miedo a arriesgar todo por hacer lo que crees que te hace feliz.

En su gira por toda la península, podremos verle acompañado de su banda el 30 de mayo en el festival Tomavistas de Madrid, entre otras muchas fechas.

¿Cómo te encuentras y qué ha supuesto para ti todo este año girando con tu primer disco Peregrino? 

Ha sido, sin duda, un año muy intenso pero me ha dado tiempo a disfrutarlo mucho y a la vez, a querer conservarlo. He pensado en este segundo álbum como algo complementario al primero, precisamente porque quería darle más longevidad a este proyecto, a esta puesta en escena. La Boca del Lobo aun así funciona como un álbum independiente y tiene valor propio por sí solo, pero sí quería alargar esta película porque me estaba gustando mucho y porque he disfrutado muchísimo de Peregrino. Y me refiero tanto a la música, como a la dirección artística que he tomado.

Y, a nivel personal, ¿cómo te sientes presentando este segundo trabajo?

Súper feliz y con ganas de que la gente ya se sepa las canciones en los conciertos. Hasta ahora hemos sentido que ha sido un poco frío porque las hemos ido integrando en el repertorio durante todos estos bolos y las hemos ido tocando, pero la gente no se las sabía, claro. Tengo muchas ganas de que la gente se las sepa, por fin, y hagan igual que con las canciones del disco anterior, que se las apropiaron y las cantan todas y cada una de ellas. Creo que va a ser un momento muy especial. Siento que va a ser un concierto muy enérgico de principio a fin.

Habéis conseguido construir una banda y una puesta en escena muy potente y eso ayuda a que los directos tengan tanta fuerza. Siento que tenéis una identidad propia muy guay y lo digo yo pero además no paro de leerlo en otros medios también. ¿Vais a seguir tocando algunas canciones de Peregrino?

Muchas gracias. Sí, por supuesto, vamos a tocar mitad de Peregrino, mitad del álbum nuevo y es un concierto que se va a vivir más intenso que el anterior. Hemos escogido, de hecho, canciones que convierten el bolo en algo súper dinámico e interactivo y creo que va a ser un non-stop de momentos para cantar.

Siento que este primer álbum te ha llevado por sitios súper bonitos en tan solo un año. No quiero ser yo quien determine en cuánto tiempo se debe hacer un nuevo disco, pero un año no es mucho teniendo en cuenta que has estado de gira. No sé si, de algún modo, algunas canciones de La Boca del Lobo ya estaban medio hechas o todo ha surgido muy rápido y con mucha facilidad…

Ha sido todo posterior a Peregrino, pero claro, me ha resultado mucho más fácil porque lo complicado de llegar a Peregrino fue encontrar esa dirección artística y esa identidad. Pero una vez ya la tienes es fácil continuar por ahí. No me ha resultado demasiado difícil hacer las canciones de este repertorio porque tenía claro que quería continuar por la misma senda.

«lo complicado de llegar a ‘Peregrino’ fue encontrar esa dirección artística y esa identidad»

Hace un año que nos sentamos a hablar de tu primer disco y me decías que ya estabas pensando en el segundo. ¿No has sentido que ese pensamiento te frena para disfrutar de una manera más presente lo que estás viviendo en el momento?

Bueno, realmente yo llevaba disfrutando de mi primer disco mucho tiempo antes de que se publicara, prácticamente dos o tres años. Todo el proceso creativo es lo que se disfruta realmente desde el lado del artista y luego los conciertos. Para mí no hay nada malo en ese pensamiento. Ahora estoy presentando este viernes el álbum en Madrid y en el fondo ya estoy pensando en lo que va a venir. Tengo ganas de disfrutar ya del proceso creativo del siguiente. Por supuesto, también de tener una temporada larga para presentar todas estas canciones en concierto, y para pasar un rato genial con mis músicos y estar viviendo en primera persona esta fantasía de gira.

¿Cuánto tiempo realmente puedes dedicar íntegramente a un nuevo proyecto como este?

De composición, de trabajo, lo que son las canciones… si junto las etapas en las que trabajo, en total pueden ser tres meses y medio, más o menos. Eso con muchas interrupciones, con diferentes etapas, con meses en los que he necesitado un parón de trabajar… Realmente hubo tres semanas el verano pasado que estuve en Asturias perdido en un establo y ahí hice la mitad del álbum. Allí terminé Autóctono, Importante, Con solo un dedo y otra que finalmente no se va a publicar. Ya con eso tenía el corazón del álbum y lo saqué en esas tres semanas.

El resto de temas los hice de diciembre a enero de este año. Fue un periodo de tiempo muy breve y muy intenso, pero suficiente para dar con lo que necesitaba y con las canciones que quería hacer. Me dio tiempo incluso a descartar algunas que no me convencían del todo y quedarme con las que me parecían meritorias de estar en este segundo álbum.

Lo comentabas antes y es algo que ya se podía percibir, y es que, tanto en sonido como a nivel visual y estético a nivel banda habéis seguido una línea muy parecida. ¿Es La Boca del Lobo una segunda parte de Peregrino?

Sí, sí. Aunque prefiero no decir que es un Peregrino 2.0 porque, a pesar de que dentro de mi cabeza fuese una manera de prolongar la vida del proyecto, no tanto de Peregrino como tal, sino de la propuesta de la banda, para mí es un trabajo totalmente independiente al primero. No es una saga en la que necesites escuchar el primero para entender el segundo, sino que pueden funcionar perfectamente de manera separada y marcharte satisfecho, en mi opinión.

Todas las letras que haces nacen de un trabajo muy introspectivo y personal, ¿entrar en «la boca del lobo» es el miedo a convertirte en un artista muy explicito en tu trabajo? ¿Existe ese miedo a tener una exposición muy grande?

Sí, ese miedo a la exposición es el que da nombre al álbum. Siento que me estoy metiendo en la boca del lobo precisamente por eso, porque me estoy exponiendo y estoy condicionando mi vida mucho al tomar este camino. Convertirse en un personaje público o en alguien que conoce mucha gente… todo mi oficio tiene una serie de circunstancias. Yo estoy voluntariamente metiéndome en este lugar que parece un poco hostil y al que le tengo algo de miedo. Así que, sin duda, ese miedo está ahí.

Igualmente, me armo de valor a la hora de tratar ciertos temas, pero al mismo tiempo el hecho de hablarlos y el concepto general de estar haciendo un disco en el que hablo de estas cosas, me da un poco de miedo. Yo vivo en una dualidad constante con este tipo de contrastes, de estar súper seguro a la hora de hacer cosas, pero al mismo tiempo tengo miedo por tanta seguridad, ¿sabes? Miedo de pensar, «¿esto que siento es normal o es algo de lo que me debería estar preocupando?»

«Me estoy exponiendo y estoy condicionando mi vida mucho al tomar este camino»

¿Crees que merece la pena? En el primer tema del álbum dices «prefiero arriesgarlo todo y entrar en la boca del lobo». ¿Eres una persona muy segura que no teme arriesgar y dejarte llevar por lo que estás sintiendo en el momento? ¿Has tenido dudas de si era el camino correcto?

Sí, por supuesto me asaltan las dudas, todo el tiempo. De estar convencido de que esto es lo que tengo que hacer y, de repente, poner en duda si quiero seguir haciendo música. Vivo ahí constantemente. Algo seguro que tengo ganas de escribir ahora es avisar a mi gente de que yo probablemente en algún momento deje la música y me distancie, no sé si por un tiempo o de manera definitiva, pero tengo ganas de cambiar cosas en mi vida. No suelo tener miedo a cambiar mi modo de vida o mi persona, mi figura…

El ser original está en vivir. Así que sí, vivo un poco ahí en esa tierra intermedia entre, estoy súper seguro de que he escogido el camino correcto porque me va a hacer feliz; pero al mismo tiempo, sé que me puede hacer pasarlo mal y sufrir y pasar angustias. Sobre todo porque yo le doy mucho valor a la música y a hacerlo bien. Tengo muchas preocupaciones, pero también me da mucha satisfacción vivir de esto.

Supongo que hay una parte de seguridad en saber que tienes un plan B como productor, ¿verdad?

Sí, por supuesto. Eso me da mucha tranquilidad. Tengo la suerte de haberme formado y desarrollado como productor, y si lo que quiero hacer es seguir vinculado a la música en un futuro, confío en que siempre voy a tener trabajo… al menos dispondré de unas herramientas que me permitirán pelear por ese trabajo. Eso me deja bastante tranquilo.

Y en el imaginario audiovisual de La boca del Lobo, como comentábamos antes, hay una parte y una esencia que permanece de tu primer disco, pero con tintes más oscuros. Hay una imagen más onírica, incluso más tenebrosa. Hay un protagonista en este nuevo viaje que se dirige a algo mucho más oscuro…


Sí, tal cual lo has dicho. Lo onírico y oscuro, para mí, describen muy bien lo que debe sentirse al entrar en la boca del lobo. Lo que te puedes imaginar de ese lugar es algo frío y un poco peligroso. Es la sensación que yo he tenido, en general, al tomar este camino de decir, «no sé dónde estoy entrando…» y eso me impone bastante respeto. Pero aquí sigo, entrando.

El protagonista de este disco es el mismo, solo que quizás aquí estoy hablando más de la parte que me da miedo de mí mismo. Me estoy caricaturizando con esa máscara, que en realidad es mi cara, pero más bizarra. Lo que quiero conseguir es generar esa incomodidad visual. Si miras esa máscara en los videoclips no es muy agradable de mirar y, en general, los videos tienen esa sensación siniestra en ocasiones, con un componente de suspense. Lo que quiero hacer sentir al espectador o al oyente es lo que yo siento en este momento de mi vida. Ese miedo, esa duda sobre lo que va a ser de mí o sobre lo que me va a suceder en los próximos meses. Aquí no estoy narrando una historia, sino estoy queriendo transmitir una sensación.

En este nuevo viaje has querido contar con la voz de Begut. Ella es parte de tu maravillosa banda. ¿Cómo surge la idea de trabajar esta canción con ella? 

Primero de todo, muchas gracias por mencionarlo porque eres la primera que lo hace. Me hace mucha ilusión porque creo que, tanto ella como la gente que me acompaña, tienen una gran importancia y gran parte del mérito de la expansión de este proyecto. La colaboración con ella fue porque yo la admiro mucho y quería, en caso de que participaran otras voces para enriquecer el proyecto, que fueran las voces que van a estar siempre en el directo. Tenía claro que Bea iba a estar conmigo este año acompañándome y ojalá en el siguiente también y ojalá siempre… Tenía mucha ilusión por hacer estar colaboración con ella y simplemente nos juntamos y surgió.

Además debe ser más fácil y más bonito contar con que esa persona te acompaña a todos los directos y puede estar presente para dar voz a la colaboración siempre. A veces se meten colaboraciones que son difíciles de juntar en una gira…

Es una manera muy bonita de hacer referencia al equipo que te acompaña. En el concierto es un momento muy especial. Tengo ganas de que la gente lo conozca porque pienso que va a ser un claro highlight del show. Bea canta tan bien y se adueña de ese momento con mucho arte. Pienso que va a ser uno de los mejores momentos del directo.

Tu forma de hacer música es como algo atemporal pero a la vez muy experimental. Quieres que lo que creas se vuelva a escuchar en años y que no suene desfasado. ¿Es difícil para ti encontrar ese punto exacto?

Creo que lo experimental es más atemporal porque no está asociado a ninguna moda ni a ningún movimiento que sea más efímero. Yo experimentando es como consigo llegar a lugares que son más originales y que adoptan una personalidad más intensa, que se diferencian más. Creo que eso es un atributo necesario para cualquier cosa que vaya a durar en el tiempo, que se vaya a volver atemporal. Eso lo sabremos cuando me muera, supongo. Creo que van ligadas, no son antónimos, sino que van de la mano.

«experimentando es como consigo llegar a lugares que son más originales y que adoptan una personalidad más intensa, que se diferencian más»

El año pasado te pregunté si considerabas que era más fácil trabajar con tanta seguridad por ser tu primer álbum y me decías que no lo sabías porque no tenías un segundo. Rescato esa pregunta ahora que sí lo tienes, ¿sientes ahora algún tipo de presión por responder a un determinado sonido o sigues haciendo lo que quieres y lo que te ha funcionado hasta ahora sin miedo?

Considero que he sido muy libre en ambos proyectos y casi no me he preocupado demasiado por satisfacer al primer disco. Sí quería que hubiese un acorde entre el primero y el segundo y poco más, pero en realidad me he permitido ser versátil y hacer cosas nuevas también para este disco.

Y en este tiempo de trabajo y aprendizaje, ¿con qué te quedas?

Este segundo álbum lo he hecho también en base a los conciertos y a la banda. He compuesto pensando en la formación que llevo en directo porque había canciones del disco anterior que no las había pensado. No conocía cuál iba a ser la disposición de los músicos en el escenario y ahora, como es información muy valiosa y con la que cuento, los arreglos de las canciones de este segundo las he pensado y diseñado en base a los músicos que me iban a acompañar en esto. Creo que las canciones de este disco han sido más sencillas a la hora de prepararlas que las de Peregrino.

¿Qué va a cambiar entonces en estos directos?

En la puesta en escena, poca cosa. En cuanto al repertorio, muchas. Muchas canciones nuevas, arreglos nuevos, orden diferente… Nuevos detalles sorpresa a lo largo del concierto que no había el año pasado. Sigue siendo el mismo concierto en el que le damos prioridad a la música y a la interpretación de las canciones y no tanto a la parafernalia del escenario y demás. Llevamos una puesta en escena muy austera, muy clásica. Luces no llevamos, ni siquiera visuales… no soy muy fan. Quería darle la importancia que se merecen a las canciones y no tanto a los demás estímulos.

¡ÚNETE A NUESTRO CANAL DE WHATSAPP!

Todas las novedades de CrazyMinds de forma rápida e inmediata en tu móvil: noticias, festivales, discos, entrevistas, playlists... ¡No te lo pierdas!
¡APÚNTATE!