Creo que la creatividad y el sosiego deben ir de la mano. Si algo te perturba, es difícil crear. Más que nada, porque necesitas mantener la mente vacía y que todo fluya. Creo que es difícil conseguir eso cuando decides dedicarte a ser artista porque, aunque lo lleves en la sangre, hay que monetizarlo para poder seguir creando. Y conseguir vivir de la música, hoy en día, no es baladí.
En ese contexto, es curioso lo que el dinero nos hace hacer en la vida. Un día estás preparando un disco y al día siguiente tienes que aparcarlo para preparar algo específico y sacarlo antes. Por una subvención. Al final, hay que comer y pagar las facturas.
Pero para Luis Carrillo (Valencia, 5-02-1992) fue un reto en el que la imaginación y la creatividad tenían mucho que decir. Hacer un disco en directo y además que sea algo poco habitual dice mucho de su capacidad de creación, «desde mi oficina me dijeron que íbamos a intentar que nos dieran una ayuda para un disco desde la Generalitat Valenciana. Pero para que eso ocurriera, tenías que presentar un proyecto; y para que te lo den, tiene que ser algo jugosito, te la tienes que jugar bastante. Tenías que presentar un proyecto de diez canciones en directo, grabadas en diez estudios diferentes de la Comunidad Valenciana. Claro, yo tenía tanto volumen de trabajo -afortunadamente- y encima estaba enfrascado en mi siguiente trabajo, que además es algo totalmente distinto a esto, y le dije a mi mánager que no tenía material para hacer el disco; mi mánager enseguida me dijo que si no lo hacía tampoco pasaba nada, no se hace y ya está. Pero claro, era un proyecto tan bonito...«
«Yo siempre he querido hacer algo así, soy músico y siempre he querido hacer un disco en directo. Entonces dije, vamos a hacer lo que se suele hacer en los discos en directo, que es un batiburrillo con tus músicos y tal. Y como había que hacer cada una de las canciones en un estudio diferente, podía decidir qué formato y qué vestido darle a cada una de las canciones de manera independiente; es la gracia que fuese en diez estudios diferentes. Cogí 6 canciones del EP anterior, Claroscuro (Autoeditado, 2022), alguna nueva y también una versión en catalán de una artista que me gusta mucho que se llama Judith Neddermann. Y aunque yo estaba con la mitad de mi cabeza en esto y la otra mitad en el otro proyecto que todavía no ha salido, presentamos el proyecto y nos dieron la ayuda».

no tenía material para hacer el disco, pero era un proyecto tan bonito…
Esto y todo lo que viene a continuación me lo cuenta en su trabajo. En un local llamado La Casa De La Mar, en Alboraya (Valencia), donde actuará en directo a las 18h con un show de versiones de otros artistas más conocidos.
Nosotros quedamos a las 16h para poder charlar tranquilamente, aunque hoy viene un poco afónico, preocupación habitual de este oficio de predicadores. Pero Luis no tiene miedo, él es un trabajador incansable y sabe que estará a la altura. Yo lo veo tan seguro, que también se que lo hará impecablemente bien.
Sudor con recompensas
Sabéis que no todos los cantautores están dispuestos a sacrificarse cantando las canciones de otros artistas. Él lo hace como un trabajo convencional y en paralelo a su propio proyecto musical. Eso dice mucho de la persona, porque «a veces es un poco tedioso, pero…»
Sin embargo, y a pesar de algunos, el sacrificio suele dar sus frutos. Hasta el punto de que un grupo de talla internacional, con una larga carrera musical a sus espaldas y más que conocido en todo el mundo, acepte que lo telonees en tu ciudad. Actuaba, en el 2022, Simply Red en La Marina de Valencia con un aforo de 20.000 personas y «pues tío, también fue una cosa de mi mánager, y me lo dijeron bastante tiempo antes de que ocurriese. Llego un día a la oficina y me dicen emocionados: ‘tío, lo hemos conseguido, vas a telonear a Simply Red‘ [risas]. «Como me lo dijeron muy previamente, me empapé de toda su música, aunque obviamente sí que les conocía porque es un grupo super mítico y hasta ahora es lo más grande que he hecho en mi vida porque toqué ante muchas muchas miles de personas. Y a día de hoy, la mayoría de la gente que me para por la calle me dice: ‘tú eres el que tocó con Simply Red‘ [risas].

tío, lo hemos conseguido, vas a telonear a Simply Red
Pero eso fue el año pasado. Porque desde que hace 6 años, en el 2017, lanzó su primer EP La Casa Del Aire (Autoeditado, 2017), Luis Carrillo no ha parado de crear música. En formato largo hizo Raíces en 2019, también autoeditado. Y luego, en 2022, sacó el EP Claroscuro el cual le ha servido de apoyo para el atípico pastel que acaba de servir en la mesa, Puntos De Fuga (Autoeditado, 2023), dándole una vuelta de tuerca a sus propias canciones.
Aunque con el apoyo necesario todo es bonito, y nada puede salir mal; «a ver, es un disco que siempre he querido hacer. Todo músico que se precie, alguna vez en la vida o más de una vez, le gustaría hacer un disco en directo. Se que es un disco en directo muy poco al uso, pero ahí es donde reside la gracia y la originalidad. Que es que cada canción está en un estudio diferente, cada formato es distinto a la canción anterior y siguiente, y este fue el reto. Porque nosotros llegábamos a la hora en la que llegáramos, cuando nos fuésemos de ahí, todo tenía que quedar grabado. Llegábamos sin que hubiese nada y salíamos con una canción hecha. Unas veces a guitarra y voz, y otras con un mogollón de músicos; y con colaboraciones que incluso a veces no eran de la ciudad, añadiendo un extra de presión. Así que por ahora, es el disco de mis sueños».
Con todos esos quebraderos de cabeza, Luis decide añadir colaboraciones al disco para presentarlo a la Generalitat Valenciana. A más riesgo, mayor probabilidad de ganar. Y eso conllevaba las correspondientes pedidas de mano. ¿Aceptarán o me mandarán a freír espárragos? «Nosotros lo presentamos [risas] antes de saber que íbamos a poder hacerlo. Entonces, en alguna ocasión, parecía que estábamos armando una utopía musical. Y además dije, ya que algunas canciones están repetidas, vamos a buscar colaboraciones que me hagan ilusión. Porque ya he hecho unas cuantas, y en las colabos tiene que haber un germen de ilusión. Entonces empecé a tirarles la caña a amigas y amigos de dentro de la industria del oficio de músico, y todos me dijeron que sí a la primera. Recuerdo que la primera persona con la que hablé fue con Marta Andrés, con la que he hecho la canción ‘A Brazo Partido’. Además, se lo agradezco mucho, porque este trabajo también es un poquito abrumador y tormentoso; tampoco estaba en la mejor época para componer, y ella me ayudo a hacer esta canción».
«Después se lo pedí a Chica Sobresalto, para hacer el tema La Duda, que también es amiga mía desde hace un montón de años, mucho antes de que fuese a Operación Triunfo. Luego se lo comenté a Adriana Moragues, que es mi ex-compañera de piso en Madrid, mi productora del disco anterior -Claroscuro-, y con la que ya colaboré en 2016 cuando saqué mi primer disco. Entonces ya viene de lejos, vivíamos juntos, y hemos hecho juntos El Silencio. Y para acabar, quería decírselo a alguien de aquí de Valencia, y se lo dije a Santero Y Los Muchachos; es con los que más dudas tenía porque ya no era una persona sola, era un grupo, y es más complicado. Y también me imponía mucho porque es uno de mis grupos favoritos, musicalmente hablando, y he vivido con ellos unos conciertos preciosos y muy especiales [risas], tanto a nivel musical como social porque al ser todos de Valencia… Con ellos hice La Manzana, y además la grabamos en video y fue la hostia» [risas].
Con tanto frente abierto, el tiempo contaba en su contra. Ya se sabe como funcionan las cosas de palacio para los de afuera de palacio, que dentro de la amalgama del estrés, te lo ponen a full equip. «A mí me lo dijeron en julio de 2022. Yo me puse con ello en agosto y había que presentarlo todo en noviembre del mismo año. Pero todo acabado; o sea, los videos acabados, el disco físico… Teníamos que llevarlo todo al Ayuntamiento y enseñarlo con su portada, su diseño, su libreto, sus fotos… Masterizado, mezclado, etc. Todo en dos meses y como yo quería hacerlo, que es bien hecho y con cariño».

tuve dos meses para realizar el proyecto y presentarlo con todo acabado
Puntos de Fuga
Se le nota una persona cariñosa y familiar, siempre pendiente de que los demás estén bien, que estén a gusto. No todos se comportan así ante alguien a quien no conocen. Viaja mucho y eso puede que le haga más cercano a las personas, también le abrirá la mente. Y aunque es una persona comprometida, no le gustan mucho las imposiciones ni las ataduras, y de eso habla en su canción Raíces, grabada en Malamute Estudio de Xirivella. De «la libertad, de ir dónde quieras, irte con quien quieras y hacer un poco lo que te venga en gana. Obviamente, siempre, sin hacerle daño a nadie. Pero de la libertad, joder, bendita libertad» [risas].
Piensa en esa libertad al escoger cada estudio de grabación, pero teniendo presente que cada capítulo de este disco tiene un escenario diferente, con lo que eso conlleva. Eso le dio mucho juego a la imaginación, pero también traía un extra de complicación en el trabajo. Un extra que añadía la responsabilidad, o la puntería, a la hora de escoger canción, colaborador y estudio de grabación. «Claro, es que las canciones ya estaban hechas, no las hice pensando en alguien. Entonces en la elección, o en el intento de tirar la caña, tenía que ser muy certero. Tenía que pensar, que de verdad, esa canción estaba hecha para esa persona. Y en el caso de Chica Sobresalto, por la tesitura y el tono, pensé que le iría muy bien ‘La Duda’; y a ella le gustó la temática de la canción. Recuerdo que le pasé un par y me dijo que le gustó mucho La Duda. Y me dijo: ‘Además, yo estoy dudando mucho últimamente’ [risas].

las canciones ya estaban hechas, no las hice pensando en alguien
«La grabamos en Hanckins Studio de Benifaráig, y habla de esos mensajes y esos whatsapps, o esas llamadas, que no tienes que hacer a las 3 o 4 de la madrugada cuando has salido con tus colegas y ese par de cocacolas te han sentado mal y estás a punto de llegar a casa; estás acordándote de la persona que no te tienes que acordar, y en el portal en vez de sacar las llaves, sacas el móvil y dices: ‘Holi’… Y la has liado. Pero, ya lo has hecho. Ya te arrepentirás a la mañana siguiente, o no. Ahí está la duda.» [risas].
La duda siempre nos asalta en decisiones comprometidas, unas veces acertamos y otras no. Pero bendita duda, que nos acelera el corazón. En este disco, Puntos de Fuga, las decisiones fueron tomadas a conciencia. Aunque hubiera dudas, «a ver, te voy a ser sincero, ‘A Brazo Partido’ es la primera canción que se grabó para el disco. O sea, la grabé sin saber lo que iba a hacer. Llamé a mi amiga Marta Andrés para que me ayudara a acabar la canción, porque es mi mejor amiga en lo musical y podía tener esa confianza. Nos metimos en RPM Estudio de La Cañada (Valencia), y ella me echó la mano para acabar la canción».
«Es un tema que habla de esas relaciones tóxicas interpersonales, ya sean de amigos, de pareja, o incluso familiares en alguna ocasión; que están colocadas como nunca deberían estar, y con el tiempo te das cuenta de, joder, del tiempo que has perdido. De ese tipo de relaciones tóxicas de las cuales, cuando has salido, has aprendido que es lo que no tienes que hacer. Y aunque no es el caso entre Marta y yo, con ella compartiría este tipo de temas y los que hicieran falta».
‘A brazo partido’ es la primera canción que se grabó del disco
Estoy de acuerdo con el punto de vista de Luis, aunque a veces volvamos a caer. Es una singular condición humana el tropezar varias veces con la misma piedra. Y a veces somos conscientes e intentamos no hacerlo, aunque estemos deseando volver a tropezar. El leitmotiv de La Manzana es solo el pensamiento. Y digo solo, porque a veces infravaloramos lo que pensamos. Pero la mayoría de las veces atiende a nuestro verdadero ser.
Bendita conciencia, porque «todo el mundo tiende a hablar de la manera más romántica de la persona que le gusta o de aquella noche que… tal. Y nadie habla de la versión más tórrida, que es de cuando estás en un bar con la conciencia un poco alterada por ciertas sustancias, conoces a alguien que te gusta mucho y lo que te apetece es irte a su casa o a tu casa con esa persona. Pero sin llegar a materializarlo. Simplemente lo estás pensando. Son los asuntos de amor dispersos». [risas]
De aquí y de allá
Ese pensamiento le llevó hasta el grupo Santero y Los Muchachos para la colaboración de La Manzana, y eso era una petición más arriesgada para Luis por la proyección musical del grupo valenciano. Pero «afortunadamente me dijeron que sí a la primera. Y me dijeron: ‘macho nos encanta la canción, pero no tiene nada que ver con lo que hacemos’. También me dijeron algo que a mí me encanta, que es: ‘si quieres que te digamos que sí, hay que Santerizarla’. Y dije: ‘encantado’. Bueno, en mi humilde opinión, eso se puede considerar un flechazo. Que sí se llego a materializar.
Para saber un poco más de ese acto de travestismo, le propongo a Luis Carrillo, preguntar directamente a uno de los componentes de Santero Y Los Muchachos. Al guitarrista Soni Artal, coautor de la «santerización» de La Manzana.
Sin pegas por parte de Santero y Los Muchachos, es Soni Artal el encargado de responderme, con elogios, hacia Luis: «Es colega del panorama valenciano y nacional, nos llevamos muy bien con él desde un principio y es un tío al que consideramos muy currante; muy mucho, dentro de lo que es este sistema underground de ser cantautor. Que no es fácil y no es poco, el estar ahí siempre a punta de navaja. Entonces, él nos propone hacer la colaboración y le decimos que sí la vamos a hacer porque nos apetecía y porque consideramos que nos iba a venir bien a ambas partes».
«Después, él nos envió el tema pero era un estilo un poco más bossanova, con un corte más brasileño al ser tocado. Como había que adaptarlo a nuestro estilo, primero vino Miguel Ángel Escrivá (cantante de Santero y Los Muchachos) a mi casa y en mi estudio -Huerta Orleans Studio- le dimos un poco de forma para santerizarlo. Se me ocurrió meterle el dobro, el style guitar con slide, que siempre te lo lleva a otro campo. Y junto a la voces de Luis y Miguel Ángel que son muy peculiares, pues terminamos de hacer La Manzana de Carrillo y Los Muchachos [risas] grabando un videoclip en el mismo estudio de grabación, en Elefante Estudio de Valencia».

me dijeron: Macho nos encanta la canción, pero no tiene nada que ver con lo que hacemos
En realidad, realizar Puntos De Fuga, debe haber sido muy divertido, y entretenido. Aunque sabiendo todo el trabajo que hay detrás y la creatividad desarrollada en él, también pienso en esos momentos de estrés. Imagino el papel de los músicos contratados para cada faena, codo a codo con Luis para mudar de un estilo a otro cada canción. Y en más de una, el salto es como de un continente a otro. Muy brusco, y a la vez, precioso.
Me habla de El Grito: «otra de las canciones que pertenecen al EP anterior (Claroscuro), y si la escuchas en ese EP, es como un himno. Es como una chacarera argentina, pop. Y recuerdo que la grabamos con cuatro voces y estuvimos dos horas haciendo voces; para que pareciera eso un estadio. Y dije, en la versión de Puntos De Fuga, voy a hacer todo lo contrario. La voy a reducir a lo mínimo, y de estar en un estadio vamos a pasar a estar en pijama en mi habitación. Voy a pillar una acústica, yo cantando, casi sin coros, y le dije a Pau lo que tenía que hacer. Inmediatamente me dijo que sí, pero recuerdo que me dijo: ‘tío, ¿Enserio me vas a contratar para hacer solamente esto? Y le dije, sí, sí.»
Bajo mi punto de vista, y habiendo visto el video donde tocan esa canción para grabarla en directo desde The Rooms Studio de Xirivella, es un gran trabajo de baterista, al alcance de pocos. Es algo que no se puede apreciar solo con escuchar la canción. Hay que acogerse a, vale más una imagen que mil palabras. El autor, Luis Carrillo, también aprecia ese trabajo de Pau García-Serra; «es una escobilla con la caja y con la mano derecha está tocando unos cascabeles. A la vez, toca con el pie los platillos; y el poquito coro que hay lo hace él también. Y añade una especie de maderitas, y cáscaras de cosas, que se usan en Latinoamérica. Que no tengo ni idea de dónde las ha sacado, pero le dije que eso era lo que estaba buscando para ‘El Grito’. Entonces, aunque le pareció que era poca cosa lo que tenía que hacer, la mayoría de las ideas para el cambio fueron suyas. A veces, el arte de hacer lo justo, es más difícil que rellenar. Aunque es verdad que, cuando se lo dije, él se sorprendió que fuera a hacer tan poco.»
A veces, el arte de hacer lo justo es más difícil que rellenar
Lo que para unos es poco, para otros puede ser mucho. Pero encontrar a alguien que vea las cosas igual que tú, te da esa tranquilidad que se necesita para compartir opiniones libremente. Creo que la clave de la buena vibra que te contagia Puntos De Fuga, es la notable complicidad entre Luis y sus colaboradores. Yo llevo un rato hablando con él, y puedo asegurar que siempre ve el vaso casi lleno. Le sale natural.
También me confirma que El Silencio deja paso al tierno recuerdo de alguien que hace poco se ha ido, pero «con un enfoque optimista. Adriana y yo la enfocamos en el punto más dulce de cuando estás conociendo a alguien y pasáis todo el fin de semana juntos, tus colegas te están llamando diciéndote, tío hemos tenido un planazo y llevas dos fines de semana sin venir. Porque trabajas, y llega el fin de semana, estás empezando con alguien, y es a la persona que quieres ver y estar todo el finde en su casa; o en tu casa con ella, pidiendo comida a domicilio, viendo películas y haciendo lo que os apetezca, es ese momento dulce del principio de la relación. Y cuando se va esa persona porque se ha terminado el fin de semana, sientes esa ausencia a la que se refiere la canción. Y la grabamos en el estudio Little Canyon de L’eliana (Valencia)»
Es como el síndrome del «Apego Ansioso» pero con la seguridad de que vas a volver a ver a la otra persona pronto. Algo muy diferente al significado de La Corazonada, porque el miedo te quita esa seguridad. Él lo experimentó porque «yo estuve viviendo dos años en Lavapiés (Madrid), y justo cuando cayó todo lo del Covid me tuve que ir. Estuve allí viviendo dos años, con Adriana Moragues, y de eso habla ‘La Corazonada‘. De ese miedo irracional que hemos sentido todos muchas veces, a perder a alguien, por el simple hecho de estar lejos. Esta ansiedad, esta sensación que te boicotea, de decir: ‘joder, con lo bien que estoy con esta persona, con lo que la quiero y tal, y tengo que estar aquí por trabajo o por lo que sea; estoy lejos aunque está todo bien, pero me da miedo a perderla. La canción la grabamos de manera más acústica que la original, y la grabamos en El Palast Studio de Alboraya.»

siempre quise hacer una canción a piano y voz, y este disco era perfecto para meterla
El amor, el desamor, la ternura… Todo tiene sentido en el nuevo trabajo de Luis Carrillo, cuando se rodea de su gente para hacer este disco. Las canciones ya estaban escritas, sí, pero creo que en Puntos De Fuga llegan a todo su esplendor. Quizá por la complicidad con sus acompañantes, quizá por la creatividad usada o porque ha cumplido algo que siempre ha querido hacer. Como en la canción Septiembre: «Yo siempre he querido hacer una canción a piano y voz, y vi que este era el disco perfecto para meterla. Porque la canción habla de desamor. Pero del desamor más inmediato. Cuando se acaba de romper todo de la manera más trágica, del desamor más visceral y más trágico. Y la grabamos en Jam Studio de La Cañada (Valencia)»
Cuando todo se acaba y llega la soledad. Cuando la incertidumbre te lleva a la ansiedad, y afloran esas palabras para escribir una canción «con un toque oscuro pero con un tono optimista. Ya te digo que no me mola hablar en las canciones de nada verdaderamente pesimista. Aunque hable de desamor, o de una depresión… Me gusta enfocarlo dando un poquito de luz al final del túnel.»
Y en El Sendero, el último tema de Puntos De Fuga, es donde expresa esa sensación de ansiedad. La canción, grabada en El Árbol Estudio de Alacuás (Valencia) «la escribí a medias con Adriana. Cuando vivíamos juntos en Madrid, antes de venirme yo a Valencia y ella a Sevilla, nos salió esta canción. Yo quería hacer una canción más rockera y en Claroscuro está un poquito más arriba. Es más, creo que es la canción con la que voy a abrir los conciertos, porque es muy de: ‘venga va. Bienvenidos…’ Da buena vibra. Aunque la canción hable de la ansiedad, de ese momento en el que tu cabeza no es un buen sitio para vivir.» [risas].

