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Salvatge Cor: «CRUÏLLA reivindica esa sensación de exilio cuando salimos de la isla para avanzar artísticamente» (2022)

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La poesía -sea épica, amorosa, surrealista…- siempre tendrá un aura mística a su alrededor, una alteza moral cargada de cierto olor divino. Es lo que consiguen los poetas con esos versos rítmicos en los que expresan sus sensaciones.

Solo digo, que en esta entrevista a Salvatge Cor hay un poeta, su líder. Su parte creativa, artísticamente hablando. Que el grupo mallorquín, para este tercer disco, necesitaba las dos incorporaciones con las que cuenta ahora mismo. Que aunque no son poetas, tienen carisma de sobra para serlo; y que aportan a este nuevo trabajo el cambio sonoro adecuado para actualizar el estilo de su discografía.

La formación balear, Salvatge Cor, habla sin tapujos de la falsedad con uno mismo en su tercer y nuevo disco, Cruïlla. Un trabajo en el que también dan un paso adelante en su amalgama sonora, dejando en segundo plano su característico estilo -pop-rock, post-punk- y abriéndose paso en la música urbana con su particular fusión de estilos.

Entrevisto a LLorenç Romera Pericàs, Marina Bril y Cristian Eichborn, actuales integrantes de Salvatge Cor. En Mallorca, ciudad natal de los tres, me reciben en su casa, en la cocina, a las 18:00h y con la cafetera en el fogón, preparada para pasar una cálida tarde hablando de Cruïlla. Yo, desde Valencia y a través de videollamada, puedo oler ese café que atraviesa la pantalla del ordenador y me invita a servirme una taza, vía online.

Un trío muy completo

En primer lugar, debes saber que Salvatge Cor salió de la cabeza de Llorenç Romera Pericàs, luego pasó por varias fases, a ser un cuarteto, quedando solo Llorenç de ese cuarteto y con dos LP’s en su haber; Hi Ha Gent Que Entra Dins La Teva ÀNIMA i Ja No En Sortirà Mai Més (DiscMedi, 2018) y Bruixes (DiscMedi, 2018) fueron sus inicios, marcados por el pop y el rock básicamente. Pero con la dos nuevas incorporaciones llegó el nuevo sonido y un estilo musical más fresco, en parte infundido por el bagaje musical de Cristian y Marina, aunque siempre con la visión artística de Pericàs. Una visión melancólica sobre el exilio en forma de colección de canciones, llamada Cruïlla.

Podríamos decir que Cristian Eichborn es uno de esos exiliados de los que habla Cruïlla, ya que tuvo que salir de la isla para avanzar profesionalmente. Mallorquín de nacimiento y afincado en Barcelona, productor de música urbana, conocía a Llorenç de antes de ser parte del grupo.

Cristian Eichborn: «Entras en Salvatge Cor con un rol, pero después te puedes involucrar todo lo que quieras»

«Yo, oficialmente, empecé como productor del grupo porque conocía a Llorenç de antes, pero desde el primer momento sentimos una conexión, que había posibilidades de encajar porque yo veía que lo que estaba produciendo era más urbano y quería dar un salto, y ser parte e influencia urbana de un proyecto, pero más personal. Porque sí, me gusta la música, pero siempre he hecho punk, post- rock, entre otras movidas y, cuando conocí Llorenç, vi que era muy ecléctico en sus gustos musicales, y nos lanzamos. Pero lo que más me gustó es que no fue un: venga te ficho, trabajamos y ya. No. No fue demasiado ortodoxo, que es lo que más me gusta. Hubo mucha prueba y error, otra formación entre medias mientras yo solo era el productor… hasta que al cabo de un año, más o menos, surgió este disco, Cruïlla.

Pero lo bonito de todo esto es que tú entras en Salvatge Cor con un rol y después, cuando formas parte del ‘core’ [del grupo] te puedes involucrar todo lo que quieras. Todas las ideas son escuchadas, podemos hablar de hacer las portadas, los videos, también de la parte de lo que es el negocio de la banda… Yo creo que, más que la parte creativa, que es lo que la gente ve, lo guapo son las conversaciones que hay en los descansitos entre canción y canción, que es cuando realmente construyes todo y por eso se hace especial. Por lo tanto, ahora que soy parte del grupo, mi función en los conciertos es tocar el bajo.»

Marina Bril: «Entré con una motivación profesional y poco a poco he ido sintiendo el proyecto más mio»

Algo parecido siente Marina Bril, artista no binarix nacidx en las baleares también. Oficialmente, ténicx de sonido del grupo; asegura que ser parte del core le involucra en todos los departamentos de la banda, que se ha sentido muy arropadx por parte Llorenç y Cristian, que se siente muy involucradx en el proyecto…

«Mi función en el grupo es más técnica, porque oficialmente soy técnicx de sonido de la banda. Entré en Salvatge Cor con una motivación profesional y poco a poco he ido sintiendo el proyecto más mío. Me he ido apropiando, poco a poco, de la idea y de unir lazos con Pericàs y Cristian, hasta que hemos acabado creando una sinergia creativa y técnica que hace que los papeles se diluyan y que todxs formemos parte de todo. Y, aunque es verdad que Llorenç actúa como cabeza creativa de la formación, tanto Cristian como yo le estamos dando mucho soporte«.

Una cabeza creativa, un líder, un jefe… Cualquier término sería adecuado para Llorenç Romera Pericàs, nativo de Mallorca, poeta por vocación, músico por devoción, líder bondadoso a ratos y alumno aplicado a jornada completa…

Foto: Marta Mas

«Empecé a publicar poemas cuando tenía 25 años, pero me di cuenta que todavía tenía mucho que aprender. Y con la música me ha pasado lo mismo»

«Sí, yo antes de Salvatge Cor, sí que me dedicaba a hacer poesía. Iba mucho de recitales, como… bueno, creo que ya lo puedo decir, como apadrinado de gente que me gustaba mucho. El poeta catalán Enric Casasses ha sido como un padrino para mí, de hecho estuvo en la presentación del primer disco. Empecé a publicar poemas cuando tenía 25 años, aunque ya hacía 10 años que me dedicaba a ello, pero me di cuenta que todavía tenía que aprender mucho. Y con la música me ha pasado lo mismo, con el primer disco de Salvatge Cor tenía unos 27 años y me faltaba, más que confianza, encontrar el lugar para hablar de lo que quería hablar. Porque aunque tú pienses que puedes decirlo, tienes que sentirlo. Y no ha sido hasta este último disco, Cruïlla, cuando lo he empezado a sentir. Pero aún me siento muy inexperto, muy expuesto. Aunque sé que eso no es malo, al revés, me parece positivo porque quiere decir que hay una inquietud por seguir trabajando. Esto lo hablo mucho con Marina y Cristian, también«.

Un músico que se inspira en la poesía o un poeta que usa la música para expresar sus sentimientos, un trovador del siglo XXI que se inspira en Bowie, que se deja influenciar por sus iguales, que se atreve con versos como…

CRUÏLLA

el teu fals culte underground/no es més que puta aparença/i et dones tanta rellevància

tan ple de ferralla/de temps i de metralla/ni amat ni amic/…

Estos versos, entre otros, pertenecen al último trabajo de Salvatge Cor, lejos del primero pero cercano a sus inquietudes, fiel a su forma de entender la vida y crudo como la misma realidad. Un trabajo plural repleto de referentes heroicos, de demonios y de ángeles, de voluntades ansiadas; también de influencias musicales, de pinceladas folclóricas de aquí y allá, fusionadas y entrelazadas…

Un reto ansiado en el que desembocan los diferentes caminos recorridos por cada uno de los componentes del grupo, en el que coinciden en este cruce sonoro llamado Cruïlla (en castellano, cruce de caminos). Una coincidencia buscada por Llorenç para dar ese paso adelante que buscaba para Salvatge Cor y que ha encontrado en su tercer trabajo de larga duración.

«Sen Senra es el artista que más se puede acercar a lo que es Cruïlla»

«Cruïlla nace de las raices del folk mediterráneo pero con un lenguaje que viene influenciado por música norteamericana, de grupos actuales que nos gustan, como puede ser Bon Iver, Frank Ocean o Kayne West entre otros. También de Sen Senra, porque es el artista que más se puede acercar a lo que es Cruïlla«.

El folk, un estilo musical con varios afluentes que este año está viviendo una época dorada de la mano de varios artistas o grupos, entre los que Llorens destaca a C. Tangana o Rosalía, entre otros, por su atrevimiento al fusionar el folk con música urbana actual.

Un atrevimiento peculiar al que se suma Cruïlla, un concepto que Pericàs entiende como «un revival del folk, que nos atrae, pero con un código diferente, actual. Es lo que hemos intentado con este disco«.

Foto: Marta Mas

«Todavía queremos saber lo que es el futuro, incluso después del coronavirus»

Pero para ellos, que cada componente de la formación viene de trabajar estilos diferentes, ha sido una tarea en la que los roles han sido meros porcentajes, números difuminados que no estaban presentes a la hora de darle forma a su nuevo trabajo. Y Cristian lo resalta como clave a la hora de aportar, «además, el porcentaje de influencia y experiencia en cada uno de los ámbitos es muy personal. A los dos nos gusta lo mismo, pero Llorenç conoce mucho más la música folk, y al revés, yo estoy mucho más puesto en la música urbana. Por eso, lo guapo es que tenemos un 80-20 y 20-80 de influencia, y ahí es cuando se une todo».

Llorenç Romera Pericàs: «Gata Cattana me flipó muchísimo cuando la descubrí»

Si la unión hace la fuerza, de esa fuerza nace este disco de diez cortes en el que aparecen referencias de artistas, algunos ya fallecidos, que cantan o escriben al exilio en todas sus formas; como es el caso de la rapera y poeta Gata Cattana, politóloga, feminista e idolatrada por su triste y pronto fallecimiento. Para Llorenç, que inserta unos versos de la poeta en la canción Engrunes [migas, grumos, en castellano], «Ana [verdadero nombre de Gata] me flipó muchísimo cuando la descubrí. Incluso cuando empezó, cuando hacía los Poetry Slam, que puede ser que estaba un poco más verde, como con miedo; yo no sabía que era rapera hasta que sacó Banzai, la conocía de la poesía. Pero después de su prematuro fallecimiento me sentí triste, tenía mucho talento».

Pero Engrunes es un sencillo muy significativo para Romera Pericàs y comparte la voz de Gata con el escritor Biel Mesquida porque «ese single lo dice todo, ¿no? Todavía queremos saber lo que es el futuro, hasta después del coronavirus. Y antes. Entonces, ¿hacia dónde vamos? Por eso, la canción nombra a Gabriel Celaya y a León Felipe. Y añadimos a Biel Mesquida porque tiene que ver con la época de cuando Gata se endereza. Y, a la vez, la música que suena cuando habla Gata es de una canción de Joan Ramon Bonet, Nova Cançó de S’amor Perdut. Entonces, estamos mirando hacia los años 60, o 50, y no ha cambiado todo tanto. Hemos avanzado muchísimo pero como especie la estamos cagando y yendo a la autodestrucción».

Cara A y Cara B

La canción que le da título al álbum, Cruïlla, marca un antes y un después en la línea sonora del disco; un detalle muy importante para Cristian Eichborn: «La paleta sonora del disco se refleja en la cara A y la cara B. Están la canciones producidas y compuestas para que eso sea así. De forma que hay sonoridades diferentes de la 1 a la 5, y de la 6 a la 10. También hay mucho meta-juego de letras, producción y retroalimentación. Y gracias a que los conceptos están muy claros por parte de Llorenç desde el principio, es muy fácil después para componer y tener ideas. Porque tienes ya una paleta de ideas, una paleta de sonidos, y después machear ideas con sonidos, y tal, y reflejarlo. Es un disco con muchísimas capas».

Que este disco sea una denuncia a gritos sobre la sensación de ahogamiento y el deseo de abrir mentes, artísticamente hablando, es culpa de los tres integrantes de Salvatge Cor. El poeta Llorenç Romera Pericàs lo describe en el título del disco, separando la palabra Cruïlla en dos sílabas, «queríamos remarcar eso, que lo dice el propio título del disco, Cru (crudo) e ïlla (isla). Porque, a veces, Mallorca también parece un exilio del resto del mundo. Aunque ahora, con la llegada de internet, empiezan a llegar cosas muy interesantes. Y está habiendo una apertura creativa en muchos artistas que tocan diferentes sectores, como el diseño, la moda. Aunque creo que en la música todavía seguimos anclados en el pop-rock».

Foto: Luis Vidal

«El espejo es una autocrítica constructiva y no destructiva»

Y Marina Bril también lo siente así, también reivindica esa sensación de ahogamiento en la isla «la idea es intentar romper esa sensación de tener que pedir permiso por el mero hecho de ser mallorquín, y eso nos duele».

«Un término que apareció bastante durante la creación del disco es la nueva mallorquinidad. Porque parece que si tú te identificas como mujer has de entrar en ciertos parámetros y si te identificas como hombre, en otros ya establecidos también. Entonces es como decir, no. Yo puedo hacer música de aquí, folk con influencia mediterránea y, si añado una influencia externa, no soy un hereje. Pero eso ya lo teníamos en cuenta antes de sacar el disco. Sabíamos que a mucha gente no le gustaría este afán de Salvatge Cor. Y nos habrán puesto mil descalificativos, modernos, vendidos. Y hay que decir que no es así, que lo que estamos haciendo es trabajar las cosas que nos gustan», puntualiza Eichborn.

Pero la piedra angular del disco, según Pericàs, es la canción Com Estimar Un Mirall, un espejo en el que mirarnos para poder avanzar socialmente «sí, socialmente estamos avanzando, pero cuesta. Cuesta bastante y según en que ámbitos. Porque la extrema derecha está empezando a coger poder y a intentar quitarnos libertades que tanto nos han costado conseguir». Aunque asegura que «el espejo es una autocrítica constructiva y no destructiva».

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