Vince Staples publica hoy «Cotton», el tercer y último adelanto de Cry Baby, su primer álbum para Loma Vista, que llega este viernes 5 de junio. La canción, coproducida junto a Mike Hector y Oh Gosh Leotus, es una oda a la música como fuerza salvadora, aunque el título hace que esa lectura optimista no pueda separarse del peso de la historia.
El gancho central de «Cotton» compara la música con el algodón recogido: algo que te levanta cuando caes, pero que arrastra consigo toda la historia de la esclavitud y la opresión en Estados Unidos. No es un accidente. Staples construye canciones donde el optimismo y el trauma conviven sin resolverse, y «Cotton» es quizá la formulación más directa de eso que ha hecho hasta ahora.
El videoclip, codirigido de nuevo con Bradley J. Calder (el mismo equipo de «Blackberry Marmalade»), recupera la imagen de la bandera americana acribillada a balazos de aquel primer vídeo y la convierte en lienzo para un montaje de historia negra en Estados Unidos: persecución política y triunfo artístico en el mismo plano. La continuidad visual entre los tres singles no parece casual; es la construcción de un lenguaje propio.
Libre de Def Jam, libre de Netflix, libre de todo
Para entender por qué Cry Baby importa más que cualquier otro disco de Staples, hay que recordar de dónde viene. Dark Times (2024) fue, como su propio título sugería, un disco de despedida: el último para Def Jam, un sello con el que la relación había sido, como mínimo, tensa. Antes de eso, su álbum homónimo de 2021 ya apuntaba hacia un sonido más contenido y personal, pero con la sombra del contrato encima.
El paso por Netflix (la serie The Vince Staples Show, estrenada en 2024) añadió otra capa de exposición y, presumiblemente, otro conjunto de compromisos. Ahora todo eso ha quedado atrás. Cry Baby llega a Loma Vista, sello con tradición de dejar trabajar a sus artistas, y los tres singles publicados hasta ahora son los más coherentes y arriesgados de toda su carrera. «Cotton» lo confirma.
Una trilogía visual que ya tiene entidad propia
«Blackberry Marmalade», «White Flag» y ahora «Cotton» funcionan como una unidad. Los tres comparten productores (Hector y Oh Gosh Leotus aparecen en los créditos de los tres), el mismo co-director de vídeo y una iconografía americana que se repite y muta: la bandera, el suelo, el cuerpo. No son singles de un álbum; son capítulos de un argumento.
El jueves 5 de junio, noche antes del lanzamiento del disco, Staples tocará en un show de presentación con entradas agotadas en Los Ángeles. El concierto se podrá ver en directo en este enlace de YouTube.
Long Beach siempre al fondo
Vince Staples nació en Long Beach, California, en 1993 y llegó a la escena del rap de la mano de Odd Future antes de firmar con Def Jam. Su debut Summertime ’06 (2015) fue uno de los discos de rap más aclamados de aquella década: doble álbum, producción de No I.D. y un retrato sin filtros de la violencia y la precariedad en el sur de Los Ángeles. Big Fish Theory (2017) giró hacia la electrónica y confirmó que Staples no tenía intención de repetirse. FM! (2018), Vince Staples (2021) y Dark Times (2024) completaron una discografía sin un solo disco prescindible.
Lo que hace distinto a Cry Baby no es solo el cambio de sello ni la ausencia de compromisos externos. Es que Staples llega a este álbum habiendo construido, canción a canción y vídeo a vídeo, el marco exacto en el que quiere que se escuche. «Cotton» es la última pieza de ese marco.
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