Antes de Parachutes, antes de los estadios y los Grammy, hubo una banda grabando en un estudio de Londres con la ilusión intacta y nada que perder. Ese momento exacto, crudo, inédito y hasta ahora guardado en cintas físicas, es lo que sale ahora a subasta. Coldplay protagoniza uno de los lotes más llamativos de una colección de grabaciones tempranas que la casa Wax Poetics ha puesto a la venta esta semana, con pujas abiertas hasta el 19 de julio.
El grueso del archivo procede del productor británico Chris Allison, responsable de las sesiones de Blue Room en los Orinoco Studios de Londres, grabadas justo después de que la banda fichara por Parlophone. Entre las piezas más singulares hay una que ha acaparado titulares: una maqueta acústica que Chris Martin grabó como pitch para el tema principal de The World Is Not Enough (1999), la entrega de James Bond protagonizada por Pierce Brosnan. El encargo acabó en manos de Garbage, y la versión de Martin nunca llegó a publicarse ni a documentarse… hasta ahora.
«Esta es una ventana a la escritura, grabación, producción y promoción de música de artistas singularmente celebrados: piezas de historia musical que merecen estar en manos de los fans, no acumulando polvo en un trastero», ha declarado Allison sobre la colección.
Una maqueta de Bond que nunca vio la luz
Que Coldplay coqueteara con la saga 007 no es ninguna sorpresa para quien conozca la devoción del grupo por el espía británico. El propio Martin lo confirmó en 2021 en una entrevista con NME: «Llevamos intentando escribir uno durante 20 años, pero nunca los presentamos. Tenemos temas de Bond para unas cinco películas, pero no son muy buenos, la verdad».
Esta maqueta concreta, cantada por Martin con un acompañamiento acústico y catalogada por Wax Poetics como «escrita para, pero entendida como nunca presentada» al film de 1999, es la primera prueba física conocida de esos intentos. Se subasta como grabación única en formato casete, bajo la etiqueta de «inédita y nunca publicada». En el momento de escribir estas líneas, la puja más alta por esa cinta rondaba los 1.000 dólares.
El tema que finalmente sonó en los créditos fue el de Garbage, hoy un clásico dentro de la tradición de las canciones Bond. La versión de Martin, en cambio, sigue existiendo solo como objeto de coleccionista.
El archivo Chris Allison: dentro de las sesiones de Blue Room
Más allá de la anécdota Bond, lo que realmente documenta la colección es el laboratorio sonoro donde se fraguó Parachutes (2000), el álbum debut que llevaría a Coldplay a ganar el Grammy al mejor álbum alternativo. El lote incluye mezclas DAT originales, versiones alternativas nunca publicadas y una toma inédita de «We Never Change», además de un casete de nueve canciones con algunas de las grabaciones más tempranas conocidas de la banda, dos de las cuales no han visto la luz en ningún formato.
Entre las piezas destaca «High Speed», la única canción del álbum que no produjo Ken Nelson: Allison la produjo en solitario. El tema se estrenó primero en el EP Blue Room (el debut de Coldplay para Parlophone, publicado en octubre de 1999) antes de ser regrabado para Parachutes.
La colección más amplia, bajo el nombre Alt/Indie, Rock & Pop, no se limita a Coldplay: también incluye material vinculado a Beta Band, The Wedding Present y Red Hot Chili Peppers. Parte de lo recaudado se destinará a Restore the Music, una organización benéfica que financia instrumentos y equipamiento para centros escolares con pocos recursos.
De Orinoco Studios a los estadios: el camino de Coldplay
Cuesta imaginar, escuchando estas cintas primerizas, que ese cuarteto de universitarios londinenses acabaría convirtiéndose en una de las bandas de estadio más importantes del siglo. Parachutes se publicó en julio de 2000, alcanzó el número 51 en el Billboard 200 y terminó certificado doble platino en Estados Unidos. Desde entonces, Coldplay ha encadenado números uno, giras multitudinarias y una capacidad casi única para reinventarse álbum tras álbum sin perder su base de fans.
La banda, además, ha demostrado en los últimos años que su relación con los archivos y la memoria de sus primeros pasos no es solo cosa de terceros: en 2020, reeditó Parachutes por su 20º aniversario, y más recientemente ha cedido material personal para causas benéficas, como las fotografías íntimas de A Film For The Future donadas a la subasta solidaria de Tiny Changes. Esta nueva subasta, aunque impulsada por un tercero y no por la banda, se inscribe en esa misma tensión entre nostalgia y legado que atraviesa toda su trayectoria: la de un grupo que hoy planea grandes giras pero, al mismo tiempo, sigue dejando que se escuchen, por fin, los intentos de sus primeros días.
¿Te gustaría escuchar por fin la maqueta de Bond de Chris Martin? ¿Crees que este tipo de subastas ayudan a preservar la historia de la música o la convierten en simple mercancía de coleccionista? Cuéntanoslo en los comentarios o en nuestras redes sociales.
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