El Loop Tour de Ed Sheeran, una de las giras más grandes del año, atraviesa esta semana su momento más delicado desde que arrancó. El rapero Macklemore ha sido apartado de las fechas que le quedaban como telonero después de reclamar un “Free Palestine” sobre el escenario, y en las últimas horas varios de sus compañeros de cartel han decidido bajarse de la gira en solidaridad con él. Sheeran, que hasta ahora había evitado pronunciarse, se ha visto obligado a salir a dar explicaciones.
El origen: dos noches en el MetLife Stadium
Todo empezó los días 4 y 5 de septiembre, cuando Macklemore abrió para Sheeran en el MetLife Stadium de Nueva Jersey. En la primera noche pidió al público, de más de 80.000 personas, que no olvidara a la gente de Gaza y Cisjordania, y cerró su intervención interpretando “Hind’s Hall”, la canción que dedicó en 2024 a Hind Rajab, una niña palestina de seis años muerta por fuego israelí, mientras se proyectaban imágenes de la guerra en las pantallas. Al día siguiente repitió el gesto y se dirigió directamente al público judío del estadio para aclarar que su crítica a Israel no iba dirigida a ellos.
La presión y la salida de la gira
Tras esos dos conciertos, el Israeli American Council lanzó una petición pidiendo su expulsión de la gira, y Macklemore ha explicado que Robert Kraft, dueño del Gillette Stadium y de los New England Patriots, llamó a Sheeran para advertirle de que no le dejaría actuar en su recinto, y que después reunió a otros propietarios de estadios para plantear un ultimátum conjunto. Kraft no ha desmentido ni confirmado esa parte del relato, pero sí ha reconocido públicamente que fue él quien tomó la decisión sobre Gillette, alegando «a broader history of antisemitic rhetoric and imagery» («una amplia trayectoria de retórica e imaginería antisemita»). Poco después, Messina Touring Group, promotora estadounidense de la gira, confirmó que varios recintos se negaban a permitir el concierto si Macklemore seguía en el cartel, y que por eso no actuaría en las fechas restantes.
Sheeran salió entonces a explicarse en redes: dijo estar consternado por el conflicto entre Israel y Palestina y quiso dejar claro que la decisión no fue suya, sino de la promotora. «Macklemore coming off tour was the promoter’s decision, it was not mine» («la salida de Macklemore de la gira fue decisión de la promotora, no mía»), escribió, insistiendo en que prefiere mantenerse al margen de la política para no defraudar a su equipo ni al público que ya tiene entradas compradas.
El efecto dominó
La respuesta no se hizo esperar. Finneas, hermano y colaborador habitual de Billie Eilish, canceló sus fechas previstas con Sheeran en Sudamérica: «Artists must not be silenced when they speak up for the oppressed» («los artistas no deben ser silenciados cuando hablan en defensa de los oprimidos»), escribió en Instagram, añadiendo que apoya a Palestina y a su gente. Le siguieron el cantante Aaron Rowe y la banda irlandesa Beoga, que hasta entonces tocaba varios temas junto a Sheeran cada noche. Los daneses Lukas Graham también se bajaron, con un mensaje que apuntaba veladamente a Kraft: «Money doesn’t give you the right to own the conversation» («El dinero no te da derecho a monopolizar la conversación»).
La gira de Sheeran continúa, pero ya no es la misma: le faltan cuatro nombres del cartel original y le sobra una pregunta que no va a desaparecer con un comunicado. Ni Sheeran ni Messina Touring Group han explicado qué pasa si más artistas deciden seguir el mismo camino en las semanas que quedan de gira por Sudamérica, y esa es, probablemente, la parte de esta historia que todavía no se ha escrito.
¿Qué opinas de cómo ha gestionado Sheeran la situación, y de la decisión de sus teloneros de bajarse de la gira?
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