La escena del rock está de luto. Phil Campbell, guitarrista de Motörhead durante más de tres décadas y una de las figuras más queridas del heavy metal británico, ha fallecido a los 64 años tras complicaciones derivadas de una “operación mayor y compleja”, según confirmaron tanto Motörhead como su banda más reciente, Phil Campbell and the Bastard Sons. La noticia ha dejado una gran sensación de vacío a músicos, fans y compañeros de profesión, que han inundado las redes con mensajes de cariño y admiración hacia un artista cuya influencia se extendió mucho más allá de los escenarios.
Motörhead lo despidió con un mensaje que resume a la perfección su figura: “Era un guitarrista, escritor, intérprete y músico maravilloso, que tenía Motörhead en las venas. Siempre lideró con su don para la guitarra y con un gran sentido del humor, pero sobre todo, Phil lideró con el corazón”. En su comunicado, la banda pidió respeto para su familia y recordó que el mundo acaba de perder “un enorme rayo de luz”.
Campbell se unió a Motörhead en 1984, reclutado personalmente por Lemmy Kilmister tras la salida de Brian Robertson. Su debut llegó con Orgasmatron en 1986, y desde entonces se convirtió en una pieza esencial del sonido del grupo, aportando riffs musculosos y una presencia escénica que encajaba a la perfección con la energía salvaje de la banda. En total, participó en 16 discos de estudio y permaneció en Motörhead hasta su disolución tras la muerte de Lemmy en 2015. También formó parte de su entrada en el Rock and Roll Hall of Fame en 2020.
Tras el final de Motörhead, Campbell siguió adelante con Phil Campbell and the Bastard Sons, con quienes publicó tres álbumes y mantuvo una actividad constante hasta que problemas de salud obligaron a cancelar su gira de este año. Su familia lo describió como “un marido devoto, un padre maravilloso y un abuelo orgulloso y cariñoso, conocido como ‘Bampi’”, subrayando que su legado y los recuerdos que deja “vivirán para siempre”.
Uno de los homenajes más emotivos llegó de Mikkey Dee, batería de Motörhead desde 1992: “Era el tipo más divertido que he conocido y el mejor guitarrista de rock con el que he tocado. Su vibra y su sensibilidad para el rock eran excepcionales. Escribimos 12 discos juntos y nunca dejó de sorprenderme”. Dee cerró su mensaje con un deseo que resonará en el corazón de los fans: “Dile hola a Lemmy, Würzel, Filthy y Eddie. Seguro que ya estáis juntos de nuevo”.
La muerte de Phil Campbell no solo marca el final de una era para quienes crecieron con Motörhead, sino también para toda una generación que encontró en su guitarra una forma de entender el rock: directa, honesta, sin artificios. Su música seguirá sonando en cada escenario donde alguien busque la esencia más pura del género.
Phil Campbell: Riffs, carretera y una vida dedicada al rock
Nacido en 1961 en Pontypridd (Gales), Phil Campbell comenzó su carrera a finales de los 70 con la banda Persian Risk, donde ya mostraba un estilo potente y reconocible. Su salto definitivo llegó en 1984 al unirse a Motörhead, con quienes grabó discos esenciales como Orgasmatron, 1916, Bastards o Inferno. Su aportación fue clave para mantener la identidad del grupo durante más de 30 años, convirtiéndose en uno de los guitarristas más respetados del metal. Tras la muerte de Lemmy, Campbell inició una nueva etapa con Phil Campbell and the Bastard Sons, explorando un sonido más contemporáneo sin renunciar a su ADN rockero. Su carrera, marcada por la constancia y la pasión, deja un legado que seguirá inspirando a músicos de todo el mundo.

