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CONWAY THE MACHINE – FROM KING TO A GOD

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2020 ha sido el año elegido por el sello discográfico Griselda para romper todas las barreras del rap underground y expandir su cuota de oyentes hasta límites que nadie esperaba. El trío de Búfalo ha crecido este año con los fichajes de Armani Caesar y Boldy James, y ha publicado alguno de los álbumes de rap más relevantes de 2020, como Pray For Paris (Westside Gunn) y el recién salido From King to a God (Conway The Machine).

A diferencia de otros colectivos más consolidados como TDE o Dreamville, con un perfil más discreto durante todo el año, Griselda ha continuado con su carácter prolífico y durante las próximas 4 semanas pretende someter a sus fans con un disco nuevo cada viernes: From King to a God (Conway The Machine), The Liz (Armani Caesar), Burden Of Proof (Benny The Butcher & Hit Boy) y Who Made the Sunsine (Westside Gunn).

Si Griselda funciona tan bien es gracias principalmente a los perfiles tan distintos que componen la familia y como se complementan entre ellos. Westside Gunn, con su voz nasal de un niño de 12 años, es un genio y aporta una brillante visión de los negocios, Benny The Butcher tiene los versos más contundentes y habilidosos y Conway The Machine, con la mitad de la cara deformada (parálisis Bell´s Palsy) después de que 3 disparos le atravesaran la cabeza, representa la perseverancia, la actitud y un incansable hambre por ser el mejor rapero vivo.

Haciendo honor a su apelativo es una máquina de crear y From King to a God es ya su 21 proyecto en tan sólo 5 años de carrera. El MC ya había dejado su impronta en 2020 con dos excelentes EPs colaborativos con la leyenda The Alchemist (LULU) y Big Ghost LTD (No One Mourns the Wicked) y afirmaba lo siguiente sobre su nuevo proyecto: “Siento que este álbum no sólo es uno de mis mejores álbumes, sino que también es el aperitivo perfecto para preparar a mis fans para mi debut en Shady Records, God Don’t Make Mistakes”. ¿Un aperitivo? Prepárense entonces para lo que viene en octubre…

El álbum contiene 14 canciones, siendo dos de ellas monólogos del fallecido DJ Shay, productor y mentor del sello discográfico. Como no podría ser de otra forma, el LP proporciona la visión más dura y cruda del estilo Griselda, de la mano del productor de la casa Daringer y el habitual Beat Butcha. En el tema Dough & Damani somos testigos de un sensacional duelo entre sencillas instrumentales con el piano como protagonista. La luminosa y hermosa base de The Alchemist (el productor más en forma de 2020) contrasta frente a la oscura y agobiante de Daringer, mientras Conway da una auténtica lección de adaptación y sorprende con grandes rimas: “I see their lists and I personally get ofended, ‘Cause every single verse is a verse of the year contender”.

El productor británico Beat Butcha toma el testigo en dos de las canciones más incisivas y contundentes del álbum: Front Lines y Spurs 3. La primera contiene los versos más comprometidos de la carrera de Conway. Brutalidad policial y racismo institucional son tratados aquí de una forma tan brillante como hacía Killer Mike en Walking in the Snow (RTJ4): “Cops killin’ black people on camera and don’t get charged, We ain’t takin’ no more, we ain’t just pressin’ record, Can’t watch you kill my brother, you gon’ have to kill us all”.

En Spurs 3, como es habitual, se reúne la familia Griselda al completo con Westside Gunn y Benny The Butcher. Sobre una psicótica y sucia instrumental Conway no baja el ritmo en ningún momento y hace muy complicado que brillen sus compañeros de sello, con enorme chulería y seguridad rapea: “Cop pulled me over in my imported Porsche, He said, “This car must be a hundred K”, I said, “You forty short”.

Algunos de los puntos culminantes de From King to a God ocurren cuando presente y pasado conectan, o lo que es lo mismo cuando lo hacen Búfalo y Nueva York. Es ya una evidencia que Griselda son los herederos más preparados de la edad de oro del rap neoyorkino de los 90 como: Wu-Tang Clan, Mobb Deep o Gang Starr. La siniestra canción Lemon coproducida por Daringer y Beat Butcha, cuenta con la presencia de la leyenda Method Man (Wu-Tang Clan). Sus complejas rimas multi-silábicas le permiten competir con el alto nivel de Conway: “In addition, if you miss an MC, sign this petition, Get a fraction of that faction, subtract it by my division, uh, I’m a boss, so that means I make decisions, Slash dealin’, I will kill an MC to make a livin”.

Juvenile Hell es una húmeda y peligrosa noche en el barrio Queensbridge. Un sensacional tema que parece sacado directamente de The Infamious (Mobb Deep, 1995), uno de los mejores álbumes de rap de todos los tiempos. Y con motivos, ya que tanto la producción como el estribillo asesino: “Reload, bitch, your brains all over the whip” están al cargo de Havoc, el único miembro superviviente del grupo. La canción cuenta también con los excelentes versos de Lloyd Banks (G-Unit) y Flee Lord, uno de los amigos más cercanos del fallecido Prodigy (Mobb Deep).

El álbum cierra con la delicada producción de, posiblemente, el mejor productor de la historia: DJ Premier, la mitad de Gang Starr. El rapero Conway, aprovecha esta atmósfera relajada para despedirse emotivamente de las leyendas Guru (Gang Starr) y Prodigy (Mobb Deep) y su mentor y amigo DJ Shay.

Pero lo que convierte a From King to a God en uno de los mejores álbumes de rap del año, es la capacidad de adaptación y versatilidad que muestra Conway durante todo el proyecto. El rapero de Búfalo no se ha quedado únicamente en su habitual zona de confort y afirmaba en una entrevista concedida para Complex: Quería mostrar que evolucioné como letrista, como artista y demostrar que no soy un simple especialista”.

Esto se aprecia claramente en canciones como Fear of God, con una típica instrumental de Hit-Boy cargada de graves, en Anza sorprende la producción del más comercial Murda Beatz y en Seen Everything but Jesus se aprecia la faceta más melódica de Conway junto con el siempre genial Freddie Gibbs. Desde luego, no son las mejores canciones del álbum, pero aportan variedad y cierta experimentación enriquecedora para el proyecto global.

From King to a God es sin duda el mejor lanzamiento de Griselda en lo que llevamos de año, y quizás uno de los mejores de todo el sello en su historia, junto con Flygod de Westside Gunn y Tana Talk 3 de Benny the Butcher. Un trabajo muy completo que muestras todas las virtudes que ya conocíamos de Conway The Machine, sus referentes en la historia del rap y una gran capacidad de adaptación a diferentes estilos más comerciales. Y recordemos, sólo es un aperitivo… volveremos en octubre.

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