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TRIÁNGULO DE AMOR BIZARRO – TRIÁNGULO DE AMOR BIZARRO

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Triángulo de Amor Bizarro es un grupo en todas las definiciones que podamos extraer de ello: una piña, una familia, una unión de amistad y fuerza entre sus miembros que despegara con su debut, el también homónimo Triángulo de Amor Bizarro (2007), allá por los comienzos de una crisis en España que hoy en día se ven tan lejos y a la vez tan cerca de nuestras vidas.

Han pasado 13 años y 4 discos que han visto cómo su estilo ha evolucionado sin perder nunca el rumbo. Ahora, en 2020, se cierra el círculo para ellos y para todos nosotros en realidad, que hacemos recopilatorio de nuestros recuerdos, algo como «aquella caja que te llevarías a una isla desierta» es precisamente lo que han llegado a conseguir con su último LP; recoger todas las facetas (que han sido bastantes) de una banda que ha estado siempre al pie del cañón del indie rock en España, definiéndose con sus mensajes políticos y sociales como un pop ruidista y sobretodo, consciente de la actualidad.

Siempre tan rebeldes como pegadizos, Ruptura es un inicio de disco que nos recuerda a sus comienzos, unas baterías industriales que nos abren la puerta al caos junto a los gritos distorsionados de Rodrigo que nos transmiten lo que todos alguna vez hemos querido chillar al mundo: «No, no quiero nada de ti». Romper para comenzar de nuevo es lo que todos buscamos alguna vez y quizá sea esa joie de vivre la que todos anhelamos y TAB lo saben. A esto se unen unos bien colocados samples de la canción Kerosene de Big Black para que el pistoletazo de salida a este gran disco ya nos meta totalmente en situación.

Con No Eres Tú, la cosa se tercia más psicodélica, con un ritmo exótico y unas guitarras post-punk que recuerdan a los Siouxise & The Banshees y crean la atmósfera perfecta para que Isabel Cea se explaye en sus mensajes, a veces tan poéticos, a veces tan directos que duelen pero siempre con una potencia melódica que casi parece acariciarnos. Vigilantes del Espejo recupera ese jangle pop que recuerda a la Movida de los 80s y a esa influencia de The Cure que estuvo tan presente en sus años de máximo esplendor. El trabajo de producción de las guitarras resalta por su brillantez durante todo el disco, consistente y dinámico.

Canción de la Fama vuelve a hacernos mover el pie al ritmo de guitarreos incesantes que recuerdan a los Spacemen 3 más punkarras, una rabia contenida que se expulsa a través de unas irónicas vocales llenas de fuerza «Tengo un sueño, solo puede, quedar uno». Una dura crítica a la industria y a la fama de la que TAB siempre han rehuido en busca de su hueco único y original. Llegamos a Fukushima, el tema más destacable del disco en el que se acercan a los Beach House y Slowdive más sintéticos, con unas soberbias vocales llenas de reverb y una producción dream pop —que por cierto corre a cargo de Carlos Hernández de Los Planetas— en la que los detalles y arreglos marcan una progresión hasta un esplendoroso final que nos llega hasta el fondo del alma. La utilización del noise en su forma más minimalista es lo que innova respecto al resto de trabajos de esta banda que demuestra madurar a través de duro trabajo y esfuerzo continuado.

Asmr Para Ti continúa con este repaso a sus facetas, esta vez la más shoegaze al estilo de My Bloody Valentine, con guitarras que lloran en capas de distorsión con unas emotivas líricas «Fuiste solo una marea / Una cicatriz en un segundo / Un premio olvidado en una revista desaparecida / Fuiste más importante para mi / Que toda la costa de Galicia». TAB cuida hasta el último detalle de su sonido para sonar más internacionales que nunca, con Acosadores recogiendo la fuerza feminista de Ariadna de Los Punsetes para desarrollar un himno total para el «nuevo mundo» a favor del empoderamiento femenino en contra de todo aquel que intente coartar la libertad de las mujeres, otro de los cortes más destacados del disco.

Y si después de toda esta intensidad emocional y sonora no te ha parecido suficiente, en su recta final tenemos la rebeldía conspiranoica de Calígula 2025, la post-punkera Folía de las Apariciones y la épica melancólica de Cura Mi Corazón que cierra el disco meciéndonos en una nube de distorsión hasta la explosión final al más puro estilo post-rock. Un disco que sobretodo impone un viaje sonoro de principio a fin, marcando lo mejor que han sacado hasta la fecha, el ejemplo de una banda en su plena madurez artística que es una apuesta segura para estar entre los mejores discos nacionales del año.