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Fryars comparte su hipnótico nuevo single «Moscow»

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Como adelanto de su nuevo álbum, God Melodies, Fryars comparte su hipnótico nuevo single, Moscow. Este nuevo tema es un grito por la comunidad mundial y cuenta con la voz de la esposa de Fryars, la cantante y compositora Rae Morris, quien actualmente está embarazada de su primer hijo. Su embarazo es el centro del vídeo (que también presenta a fans de todo el mundo, incluida Lily Allen, que hace un fugaz cameo), funcionando como símbolo para encontrar la paz en generaciones futuras.

Sobre la nueva canción, Fryars cuenta que “Moscow’ es una advertencia para los habitantes de la Tierra para que se unan o, de lo contrario, es probable que fuerzas alienígenas se apoderen de nosotros. Si este disco sobrevive a la invasión, los extraterrestres sin duda sonreirán y asentirán cuando lo escuchen. No necesariamente al ritmo, ya que es posible que comprendan el ritmo de manera diferente”.

El video fue creado con la ayuda de fans de todo el mundo después de hacer un llamamiento a través de las redes de Fryars. “Ellos escucharon la llamada y se pusieron manos a la obra. El vídeo muestra gente de todo el mundo tratando de difundir el mensaje de paz y unidad, con el fin de proteger la juventud del mañana”.

God Melodies, previsto para el 16 de julio a través de Fiction Records, supondrá el primer álbum de Fryars desde su aclamado debut en largo de 2014, Power. El nuevo álbum contará con los temas ya publicados: God Melodies, “Quail’s Egg No.1 In C Sharp Major” y “Orange Juice”.

God Melodies se grabó en el estudio casero de Fryars en Londres junto a su esposa Rae Morris y el frontman de The High Llamas (además de colaborador de los Beach Boys y Stereolab), Sean O’Hagan. Partiendo de influencias compositivas de artistas como Paul Simon o Randy Newman, Fryars lleva esa tradición a la actualidad a través de una producción Ultra HD que recuerda a las sensibilidades melódicas de Brockhampton o Dirty Projectors.

A través de los once mundos que cobran vida en el álbum en forma de canciones, Fryars se sumerge profundamente en la monotonía de la experiencia humana a través de unos hermosos e intrincados detalles. “La gente suele decir que la música es catártica, que la usamos para trabajar a través de nuestras tristezas. Pero también se puede utilizar como conservante de la alegría y las pequeñas cosas que nos pasa. La alegría traducida en música tiene un gran efecto. De eso trata realmente el disco”, cuenta Fryars.

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