Inicio Noticias ILLUMINATI HOTTIES – LET ME DO ONE MORE

ILLUMINATI HOTTIES – LET ME DO ONE MORE

El verano. La época esa en la que nos quedamos pegados al sofá de casa. En la que tenemos 37 grados a la sombra a las ocho de la tarde. En la que a las cuatro de la mañana uno está tirado como si fuera Patricio Estrella intentando conseguir que ninguna extremidad transpire y maximizar el contacto con la inexistente brisa exterior, con un notable fracaso. Nuestro mejor amigo en esa época del año es una rodaja de sandía en la nevera, si es que alguien no se la ha comido aún. Ni nuestros gatos tienen el más mínimo interés en tener ningún tipo de relación con nosotros. Ni bajar al parque apetece, con toda la solana. Ah, el verano. Sin embargo, también tenemos ese otro verano. El verano de los festivales, de los conciertos, del vaso fresquito de lo que narices sea eso pero que sabe como a alcohol, la época de la piscina con los amigos, las barbacoas, los polos de sabores, jugar a las cartas, hacer guerra de globos de agua, las risas, las vueltas a casa paseando por la playa…, vamos, el verano que imaginamos todos los años y jamás tenemos, porque realmente es una fantasía. Y en ese mundo precisamente, nace Illuminati Hotties, especialmente su último disco, Let me do one more. Por eso no entendemos muy bien por qué ha sido publicado en octubre. Su hubiera salido en julio, nuestras vacaciones habrían sido sensiblemente más felices. Mal timing ahí.

Illuminati Hotties es el proyecto de Sarah Tudzin, y nos presenta su tercer disco, después de su soberbio álbum de debut, Kiss Yr Frenemies (2018) y la cosa esa que sacó el año pasado, Free I. H.: This is not the one you’ve been waiting for (2020), un torbellino vertiginoso de canciones pop, punk, post-punk e indie con el que probablemente podríamos saltar por la ventana y caer al suelo sin apenas recibir daño alguno. Ahora, un año después, presenta Let me do one more, el que estábamos esperando, este sí, puesto que el disco del año pasado se presentaba como un cumplimiento de un compromiso contractual con un sello que no quería liberar a I.H., lo que explica la temática del álbum e incluso la portada. Así que Sarah se despachó a gusto con una batería de canciones espectaculares. En serio, es impresionante, escuchadlo.

Pero aquí estamos para hablar del presente, de 2021. Y este Let me do one more es mucho más coherente con el Kiss Yr Frenemies (2018). Es una continuación de esa obra maestra, y de hecho, debería haber sido el segundo disco de Illuminati Hotties, puesto que las canciones estaban escritas antes de la publicación de Free I. H.: This is not the one you’ve been waiting for – admito que he copiado el título y pegado de más arriba. Guarda un esquema muy similar al debut, con canciones frenéticas, que transmiten esa sensación que va mas allá de la felicidad, algo así como júbilo, dicha o algo que jamás hemos experimentado en nuestras vidas, pero que Sarah Tudzin nos hace vislumbrar, pasando por canciones de medio tiempo descarnadas y frágiles que evidencian una bipolaridad a la que alude en algunas de sus canciones. Himnos pop como la inicial Pool Hopping (si es que tenían que haberlo editado en julio, no en octubre) o la increíble MMMOOOAAAAYAYA (hemos contado varias veces todas las letras y nos hemos asegurado de que está perfectamente escrito) con sus estrofas afiladas y disonantes contrastando con los estribillos de pop redondos haciendo que pasen un montón de cosas en una canción de apenas tres minutos, tan interesante como perfecta. La canción que cualquier músico aficionado no sabíamos que nos hubiera gustado componer, porque jamás se nos habría ocurrido que se pudiera hacer.

Estos monumentos al indie pop aparecen mezclados con cortes más punk de pogo y cervezas volando como Joni: LA’s No.1 Health Goth y los medio tiempos que hacen ver que dentro de Sarah Tudzin hay un alma frágil, por mucho que la líe en agosto en la piscina de sus padres con sus colegas, como en Protector o Threatening Each Other Re: Capitalism, donde cita sus cambios de humor, tan bien representados en su música.

Un álbum tan emocional como divertido, muy similar a su primer trabajo y mucho más reposado, pero en la misma línea bipolar y polifacética que el segundo álbum (o tercero, como queráis). La voz de Tudzin nos recuerda al joven Black Francis, o Jack Black por aquel entonces, cuando se llevaba bien con Kim Deal y sacaron Come on Pilgrim (1987) de Pixies. Probablemente sea la persona que mejor grita desde Black, y parece evidente que les debe mucho a los chicos de Boston (bueno, ahora señores mayores). Sensaciones parecidas, aunque con un poso mucho más personal y emocional, lo que hace que queramos abrazar a Sarah, decirle que es la mejor persona del mundo, porque probablemente lo sea. Realmente, aunque estéis pasando un mal día, elegir Illuminati Hotties siempre, siempre, es buena idea, confirmado totalmente por este disco. No es un grupo para seguir, es un grupo que hay que celebrar. Hay un verano bonito ahí fuera, hay amigos, risas, piscinas, playas, hogueras. Está bien sentirse bien, pero también está bien estar triste. Aunque sólo sea para evadirnos de nuestros trabajos y nuestras vidas grises, hay que escuchar Illuminati Hotties. Debería prescribirlo la seguridad social.

Escucha el último trabajo de Illuminati Hotties

Salir de la versión móvil