Después de siete años sin disco nuevo, Mumford & Sons vuelve al cuadrilátero con Prizefighter, su sexto álbum de estudio que verá la luz el próximo 13 de febrero de 2026 a través de Island Records. El título no es casual: según el propio Marcus Mumford, este trabajo representa una etapa de madurez creativa, donde la banda se muestra “seria y juguetona, a veces golpeada, pero siempre esperanzada”. Producido por Aaron Dessner (sí, el mismo de The National y colaborador habitual de Taylor Swift), el álbum fue grabado en Long Pond Studios, Nueva York, y cuenta con un elenco de invitados que refuerzan su espíritu colaborativo.
Entre las colaboraciones destacan Chris Stapleton en el tema de apertura Here, Hozier en el ya estrenado Rubber Band Man, Gracie Abrams en Badlands y Gigi Perez en Icarus. El disco incluye 14 canciones que exploran desde el folk épico hasta el indie introspectivo, con títulos como The Banjo Song, Run Together o Shadow Of A Man. Este regreso llega tras Rushmere (2025), un álbum que marcó el fin de una larga pausa discográfica y que sirvió de antesala para la gira Railroad Revival Tour 2025, donde compartieron escenario con Noah Kahan, Maggie Rogers, Lucius y Trombone Shorty, entre otros.
Del folk al estadio: la evolución de Mumford & Sons
Formados en Londres en 2007, Mumford & Sons irrumpieron en la escena con Sigh No More (2009), un debut que revitalizó el folk-rock con himnos como Little Lion Man y The Cave. Su segundo álbum, Babel (2012), consolidó su éxito global y les valió el Grammy a Álbum del Año. Con Wilder Mind (2015), la banda abandonó el banjo y abrazó un sonido más eléctrico y alternativo, mientras que Delta (2018) exploró terrenos más atmosféricos y experimentales.
Tras la salida de Winston Marshall en 2021, el grupo se reconfiguró como trío y se mantuvo activo en giras y colaboraciones. En 2025 sorprendieron con Rushmere, un disco que recuperaba parte de su esencia acústica y que sirvió como puente hacia Prizefighter. A lo largo de su trayectoria, Mumford & Sons ha sabido reinventarse sin perder su identidad, transitando entre el folk de raíces y el pop de estadio, siempre con letras introspectivas y arreglos poderosos. Su legado incluye más de una decena de EPs, discos en vivo y colaboraciones con artistas como Baaba Maal, The Very Best, Beatenberg y Laura Marling, consolidando su lugar como una de las bandas británicas más influyentes del siglo XXI.

