Casi 4 de cada 10 canciones publicadas en todo el mundo el mes pasado pasaron por algún tipo de inteligencia artificial durante su producción. El dato sale de un nuevo estudio de SubmitHub, la plataforma que permite enviar música a listas de reproducción y medios, que ha analizado más de un millón de lanzamientos de julio con su propio detector, SH Labs. Y hay un segundo dato, todavía más incómodo, escondido en la letra pequeña: casi un tercio de los artistas señalados por la herramienta jura que no ha usado IA en absoluto.
El 23,2% totalmente sintético, el 15,3% «retocado» por manos humanas
El desglose del estudio separa dos categorías bien distintas. Por un lado, un 23,2% de los más de un millón de lanzamientos analizados en julio resultaron ser completamente generados por IA: prácticamente uno de cada cuatro. Por otro, un 15,3% adicional mostraba señales de audio generado por IA que después había sido «modificado o procesado» por una persona, es decir, canciones que arrancan en Suno o Udio pero terminan pasando por manos humanas antes de publicarse. Sumadas ambas categorías, la cifra roza el 40% de toda la música que llegó a plataformas el mes pasado.
SH Labs se presentó en junio y ya lo utilizan también Bandcamp y Traxsource para filtrar sus catálogos. Su fundador, Jason Grishkoff, ha defendido el sentido del proyecto sin rodeos: «Creo que el camino a seguir para la música con IA es la divulgación. La gente debe poder decidir por sí misma si quiere música generada por IA; nuestro trabajo es darle la información para decidirlo».
Cuando el detector señala y el artista lo niega
El dato que más preguntas abre no es el porcentaje global, sino lo que ocurre después de la detección. Según SubmitHub, un 31% de los artistas cuya música fue identificada como generada con IA a lo largo de este año asegura, al ser preguntados directamente, que no ha usado ninguna herramienta de este tipo. La cifra deja dos lecturas posibles y ninguna es tranquilizadora: o SH Labs está señalando erróneamente a un número considerable de músicos que no han tocado la IA, o hay una proporción real de artistas que prefiere no reconocerlo cuando se les pregunta. Probablemente, como suele pasar con este tipo de tecnología todavía en desarrollo, la respuesta esté en algún punto intermedio.
Sea como sea, el episodio resume bastante bien el momento en el que está la industria: hay herramientas de detección cada vez más extendidas, pero ni su fiabilidad está garantizada al cien por cien ni existe todavía un consenso sobre qué hacer con la información que arrojan. Mientras tanto, hay un incentivo real para negarlo: reconocer el uso de IA puede afectar a cómo perciben la música los oyentes, los sellos o las propias plataformas de streaming.
Una tendencia que las plataformas ya no pueden ignorar
El estudio de SubmitHub no aparece en el vacío. Encaja con una tendencia que Deezer lleva meses documentando con sus propios datos de subidas: del 44% de contenido totalmente generado por IA que registraba en abril, la plataforma francesa pasó a superar el 50% de sus subidas diarias en junio, con picos de casi 90.000 pistas sintéticas al día. La respuesta de la industria ha sido desigual. Spotify ha optado por etiquetar con su insignia «AI Persona» a los perfiles de artistas ficticios, mientras que TIDAL directamente ha dejado de pagar royalties a las canciones generadas al 100% por IA. En el terreno legal, la batalla sigue abierta: mientras Universal y Warner ya han firmado acuerdos de licencia con Suno y Udio, Sony Music mantiene una demanda contra Udio que ya roza los 4.500 millones de dólares en daños reclamados.
Lo que el estudio de SubmitHub añade a ese mapa es una fotografía más amplia que la de una sola plataforma: no es solo lo que sube a Deezer o a Spotify, sino lo que se está produciendo, en conjunto, en toda la industria musical mes a mes. Y la tendencia, cifra arriba o abajo según quién la mida, apunta siempre en la misma dirección: cada vez es más difícil encontrar un lanzamiento que no haya pasado, en algún punto de su proceso, por una herramienta de inteligencia artificial.
¿Te preocupa no poder distinguir qué música que escuchas ha pasado por IA, o crees que el debate se está exagerando? ¿Deberían las plataformas obligar a declarar el uso de IA en cada lanzamiento?

