Neil Young dijo en febrero que necesitaba un descanso. Que no era el momento. Que escuchaba a su cuerpo. Canceló toda su gira europea de 2026 —incluidas las fechas con Elvis Costello como telonero— y desapareció de los escenarios. Cinco meses después, la noche del 22 de mayo, Neil Young subió sin previo aviso al escenario del Queen Elizabeth Theatre de Vancouver. Solo, con su guitarra acústica y su armónica. Tocó «Heart of Gold» de pie. Luego se sentó al piano para una versión de «After the Gold Rush» que, según los testimonios de quienes estaban allí, dejó la sala en silencio. Era su primera actuación en directo de 2026, y la primera desde el beneficio Painted Turtle el 25 de octubre del año pasado. Neil Young ha vuelto a los escenarios.
La ocasión era el concierto benéfico por el 90 cumpleaños del activista medioambiental canadiense David Suzuki, amigo personal de Young, celebrado en el Queen Elizabeth Theatre de Vancouver con invitados como Jane Fonda, Al Gore y Sarah McLachlan. Young no figuraba en el cartel. Sencillamente apareció.
Un disco en directo el 29 de mayo y un álbum de estudio en el horizonte
La reaparición no llega sola. El próximo 29 de mayo, Young publica As Time Explodes, álbum en directo grabado con The Chrome Hearts durante la gira mundial de 2025 que recorre clásicos como «Vampire Blues», «Like a Hurricane», «Ohio» y «Cortez The Killer». Es un documento de una gira que muchos consideraron una de sus mejores en décadas, y llega apenas una semana después de la reaparición en Vancouver.
Pero hay más. Young también tiene prácticamente terminado un nuevo álbum de estudio, Second Song, grabado con The Chrome Hearts en los legendarios estudios Shangri-La de Rick Rubin en Malibú. Ya lo contamos cuando confirmó que su indignación con la administración Trump era el motor creativo del disco: «La política de hoy me entristece y deprime. Tenemos al peor presidente en la historia de nuestro país». El álbum incluirá dos canciones de archivo inéditas que escribió en 1964 —sesenta y dos años después van a ver la luz— y «Big Crime», el single que publicó el pasado abril como dardo directo a Trump. Sin fecha de lanzamiento confirmada todavía.
Dos canciones en Vancouver, un directo el 29 de mayo, un álbum de estudio en camino. Para alguien que necesitaba un descanso, Young está extraordinariamente activo.
Setenta y nueve años y más de medio siglo diciéndole que no a lo fácil
Neil Young nació en Toronto en 1945 y comenzó su carrera a mediados de los sesenta con Buffalo Springfield, antes de iniciar una trayectoria en solitario que sigue activa seis décadas después. After the Gold Rush (1970) y Harvest (1972) lo establecieron como una de las grandes voces del rock norteamericano, y Tonight’s the Night (1975) —uno de los discos más oscuros y honestos de su generación— demostró que no estaba dispuesto a comercializar su dolor. La llamada «trilogía del ditch» de los setenta sigue siendo una referencia ineludible para entender el folk-rock y el country-rock de la época. Rust Never Sleeps (1979), grabado con Crazy Horse, anticipó el punk y el grunge antes de que ninguno de los dos tuviera nombre; no es casualidad que Kurt Cobain lo citara como padre espiritual en su nota de suicidio. Mirror Ball (1995), grabado con Pearl Jam, cerró ese círculo de influencia de forma explícita.
En los últimos años, Young ha encontrado en The Chrome Hearts una banda que le devuelve la energía de sus mejores momentos en directo, y ha convertido su rabia política en combustible creativo con una regularidad que muchos artistas de la mitad de su edad no pueden igualar. La reaparición en Vancouver no es solo el regreso de un anciano querido a los escenarios: es la señal de que Neil Young todavía tiene cosas urgentes que decir. Y que cuando las tenga listas, las va a decir.
Comparte tus opiniones en CrazyMinds, nuestras redes sociales (Instagram, Twitter, Bluesky o Telegram) o nuestro canal oficial de Whatsapp.

