Cinco años después de su último trabajo, Snail Mail —el proyecto de la cantautora estadounidense Lindsey Jordan— regresa con Ricochet, un álbum que promete ser el más introspectivo, sólido y emocionalmente complejo de su carrera. El disco, que verá la luz el 27 de marzo a través de Matador Records, llega acompañado de un primer adelanto irresistible: el single Dead End, una pieza de guitarras noventeras, melodías expansivas y una letra que captura la distancia emocional entre dos personas que alguna vez fueron inseparables.
Según la información publicada por NME, Ricochet se adentra en temas como el paso del tiempo, la mortalidad y la aceptación de que la vida sigue incluso cuando tu mundo interior se tambalea. La propia Jordan compuso primero las melodías y estructuras instrumentales, dejando las letras para un proceso posterior que se extendió durante un año completo, lo que le permitió construir un álbum más cohesionado y emocionalmente profundo. El disco también marca su primer lanzamiento desde la cirugía de pólipos vocales que afrontó antes de la gira de Valentine, un proceso que, según ha explicado, le devolvió la confianza y la comodidad en su voz.
Medios como Consequence han destacado que este nuevo trabajo supone un retorno con “una renovada sensación de claridad y control”, reforzando la idea de que Jordan se encuentra en un momento creativo especialmente lúcido. Por su parte, Under the Radar subraya que el álbum fue grabado junto al productor y bajista Aron Kobayashi Ritch en estudios de Carolina del Norte y Brooklyn, consolidando un sonido más pulido y expansivo que en sus trabajos anteriores.
Además del lanzamiento, Snail Mail ha anunciado una extensa gira norteamericana que comenzará el 10 de abril en Milwaukee y que pasará por ciudades como Chicago, Brooklyn, Los Ángeles o Seattle, además de una fecha especial en Londres el 26 de junio. Un regreso en toda regla para una artista que, a sus 26 años, ya es considerada una de las voces más influyentes del indie rock contemporáneo.
Una carrera breve pero decisiva: cómo Snail Mail se convirtió en una referencia del indie actual
La trayectoria de Lindsey Jordan bajo el nombre de Snail Mail es uno de los ascensos más llamativos del indie estadounidense de la última década. Con apenas 17 años publicó su EP Habit (2016), un trabajo que llamó la atención por su sorprendente madurez emocional y su habilidad para convertir la vulnerabilidad adolescente en canciones directas y memorables. Pero fue con su debut largo, Lush (2018), cuando Jordan irrumpió definitivamente en el panorama internacional. El álbum, aclamado por medios como Pitchfork y Rolling Stone, consolidó su estilo: guitarras cristalinas, melodías melancólicas y letras que diseccionan el amor joven con una honestidad desarmante. Lush situó a Jordan como una compositora generacional, capaz de capturar emociones complejas con una claridad poco habitual en artistas tan jóvenes.
En 2021 llegó Valentine, un salto adelante en todos los sentidos. Más ambicioso, más producido y más emocionalmente devastador, el disco recibió críticas sobresalientes, incluida una reseña de cinco estrellas en NME, que lo describió como un álbum donde cada canción es “una joya completamente realizada”. Sin embargo, el periodo posterior no fue sencillo: Jordan tuvo que someterse a una cirugía por pólipos vocales y enfrentarse a un proceso de recuperación que la obligó a replantear su relación con su voz y su cuerpo. Ese parón forzoso, sumado a una mudanza desde Nueva York a Carolina del Norte, marcó el inicio del proceso creativo de Ricochet, un álbum que refleja una nueva etapa vital, más consciente y más serena, pero también más profunda y existencial. Con tres discos ya en su haber, Snail Mail se ha consolidado como una de las artistas más importantes del indie rock contemporáneo, capaz de evolucionar sin perder la esencia que la convirtió en una figura imprescindible desde sus primeros pasos.
Comparte tus opiniones en CrazyMinds, nuestras redes sociales (Instagram, Twitter o Bluesky) o nuestro canal oficial de Whatsapp.

