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Nuevos Valores: DouleurDolor

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Disfrutar de la libertad de crear, colaborar y experimentar con diferentes estilos es una de las señas de identidad que tratan de marcar DouleurDolor. El dúo compuesto por el artista visual Gómez Selva (Murcia, 1994) y el productor y compositor Mahok (Lezama, Bizkaia, 1995), “dos chavales adictos a la música”, se mueve camaleónico por distintos sonidos contemporáneos con colaboraciones que generan escena local y un claro gusto hasta el momento por el formato single.

Llevamos desde chavales tocando en el garaje de algún colega y aprendiendo a tocar viendo vídeos de YouTube”, explica esta dupla artística que ha pasado por diferentes bandas vizcaínas antes de crear su propio proyecto musical. Mahok ha sido bajista de Mamagigi’s o The Warrens y Gómez Selva ha tocado la batería en una de las formaciones más estimulantes de los últimos años en la escena bilbaína, Los Chivatos de Ana Frank.

Sin embargo, a pesar de haber coincidido de forma puntual en alguna de estas bandas, nunca habían creado nada parecido al sonido que buscan consolidar en DouleurDolor. “A principios de 2019 contacté con Mahok para componer temas con sonidos nuevos, jugar con programas de producción y tener una primera toma de contacto para ver si nos entendíamos bien en estudio”, recuerda Gómez Selva, que también co-dirige los videoclips de las canciones Oraindik Ez, en la que participan J Martina, y Sé de un Lugar, su estreno a través del joven sello Yuukii Music.

Cuando empiezas a echar horas delante del ordenador es el momento en el que surgen las verdaderas personalidades”, comentan irónicos, aunque la “complicidad” existente entre ambos allanó las cosas para que fuera brotando el proyecto: “Cuando nos dimos cuenta ya estábamos dando forma a varias canciones y hablando de videoclips, conciertos y movidas”.

Su vínculo ya ha originado hasta 8 singles que no se casan con ningún estilo en concreto, pero que convergen en una línea entre lo que desde diferentes esferas se denomina música urbana y una electrónica glitch y sombría. Se publicaron todos ellos a lo largo de 2020, y ya piensan en los siguientes, acercándose poco a poco a esa decena de piezas que suele servir para completar un disco: “Nos fliparía sacar nuestro primer álbum en 2021, pero también hay colaboraciones pendientes, incluso una posible remezcla de algunos temas. Ya veremos…”.

Por el momento solo piensan en consolidar un proyecto que valoran como una “vía de escape“: “Es una mezcla entre reto personal e inquietud vital. Una forma de proyectar todas nuestras energías“. Además, dentro de los géneros musicales que les influencian (trap, r&b, dub…) buscan alejarse de lo que para ellos es “contenido monotemático“: “Drogas, heteromachos, dinero… y ese largo etcétera que no nos representa“.

En este camino de creación cada uno ha tenido sus propias influencias. A Mahok por ejemplo le ha influido mucho su bajo, un instrumento que lleva tocando desde muy pequeño: “Me encantan los graves propios de estilos como el dub o el trap“. Ambos, eso sí, han tenido múltiples referencias en su cabeza que les han marcado y que se pueden apreciar en los “mil detalles” de sus primeras composiciones. “Escuchamos música de todo tipo y aplicamos muchas cosas de nuestros referentes a nuestras canciones sin ponernos limites en lo creativo“, explican y suman que no han tenido reparos en jugar y experimentar con estructuras que “no deberían estar juntas” o sonidos alejados de lo “pop“. Asimismo, le dan mucha importancia al contenido lírico: “Tenemos una clara inquietud de reflexionar sobre los temas que creemos importantes en nuestra generación partiendo de nuestras experiencias personales”.

Entre sus primeras composiciones se encuentra Sé de un Lugar, una pieza con la que marcaron un cambio en su corto periplo al fichar por Yuukii: “Hemos decidido forjar una identidad más concreta, ponernos objetivos más grandes y mejorar nuestro sonido“. En la canción tratan de transmitir una “extraña” dualidad entre dolor y liberación. “Nos llevó bastante tiempo encontrar la suma de sonidos que nos llevasen a la sensación que buscábamos, algo esperanzador y energético a la par que melancólico, pero creo que lo conseguimos“.

Queremos que la gente que nos escucha sienta algo parecido a lo que hemos sentido nosotros al escribir y componer las canciones: la tensión y emoción de contar algo, de gritarlo, y de poder bailar y saltar a la vez que la letra te habla de un recuerdo doloroso“, añade el dúo, cuyo reto es generar en el camino un proyecto interdisciplinar en el que no solo la música es lo importante, “también la unión de distintos profesionales para ayudarse y crecer de forma colectiva“.

Esta idea de unión y pensar en un plano colaborativo y no individual, muy típica de géneros como el hip-hop, tuvo su muestra en el otro sencillo con el que cerraron el pasado año, Oraindik Ez. “Fue un proceso muy interesante. Se está forjando una amistad y una complicidad increíble entre todas las partes“, confiesan sobre su relación con la también emergente banda J Martina. “Queremos seguir colaborando con nuevos artistas, tanto musicales como visuales y continuar creciendo para salir por fin de la precariedad o, al menos, alejarnos un poco de ella“, concluyen.

DouleurDolor cierran la entrevista recomendando a J Martina y al “infravaloradoOrigami entre los proyectos emergentes más cercanos a su escena. También lo intentan con sus tres álbumes favoritos: White men are black men too, de Young Fathers; In Tongues, de Joji; y Good girl gone bad, de Rihanna.


A continuación, puedes escuchar una lista de diez temas recomendados por DouleurDolor, desde ARCA hasta Trapani, pasando por Sevdaliza o ANNA:

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