Desde Andalucía llega La Enfermedad del Beso, una banda formada por Mariceli, Dulce, Javi, Jesús y Pats, que ha conseguido construir su propio universo a medio camino entre el pop-rock y la nostalgia de los 2000. Con guitarras, sintetizadores y saxofón como pilares de identidad, el grupo apuesta por canciones que miran al pasado con un enfoque fresco y enérgico. El proyecto nació tras una etapa previa como banda de versiones, una experiencia que les permitió crecer y consolidar una conexión musical que hoy sigue siendo la base del grupo. Sin embargo, llegó un momento en el que sintieron la necesidad de ir más allá. «Descubrimos que teníamos mucho más que ofrecer: historias propias, emociones que necesitaban ser contadas», explican. «Dejamos de querer ser ese puente para convertirnos en un vehículo de expresión».
Parte de la formación académica de algunos de sus miembros, como Jesús y Patri, se mezcla con una sensibilidad mucho más visceral y cotidiana. Su música nace precisamente de ahí: de la introspección, de las emociones y de la necesidad de entenderlas. «No podemos controlar lo que hacen los demás, pero sí cómo respondemos, siempre que entendamos el porqué de nuestras emociones», afirman.
Con esa filosofía han dado forma a su segundo EP COMO NUNCA HE QUERIDO, un trabajo en el que han querido reforzar todavía más su personalidad sonora. La incorporación de arreglos de viento y la presencia protagonista del saxofón marcan una evolución evidente en el sonido de la banda. Las influencias son tan variadas como naturales: desde el carácter emocional y energético de P!nk, hasta el imaginario pop-rock de Despistaos.
La composición de este nuevo trabajo coincidió además con el inicio de la gira de su primer EP, en una etapa intensa para el grupo. Un acontecimiento personal marcó profundamente a la banda durante el proceso creativo y terminó convirtiéndose en una fuente de inspiración clave para sus nuevas canciones. La grabación quedó en manos de su productor Jaime Beltrán, alguien con quien aseguran tener una conexión muy especial a nivel artístico: «Existe una conexión muy natural que nos permite trasladar con precisión lo que imaginamos al resultado final».
El resultado son canciones cargadas de energía y emoción, pensadas para acompañar distintos estados vitales. «Con estas canciones es imposible estar triste», comentan entre risas. «¿Enfadada? Quizás. ¿Nostálgica? Mucho. ¿Con ganas de afrontar el futuro? Siempre».
Precisamente, esa mezcla entre nostalgia, intensidad y vitalidad alcanza su máxima expresión en el directo. La Enfermedad del Beso promete conciertos explosivos, llenos de movimiento y cercanía con el público. Saltan, corren y convierten cada actuación en una experiencia compartida. Temas como “Pienso” o “Hotel en Castellón” buscan transmitir la sensación de estar viajando junto a ellas. «Siempre prometemos un contagio benigno de energía y emociones que nadie va a querer curar», aseguran.
Sobre el panorama musical actual, la banda tiene una visión realista. Consideran que el talento por sí solo ya no garantiza visibilidad y que las redes sociales se han convertido en una herramienta imprescindible, aunque también agotadora. «Vivimos en una cultura marcada por la inmediatez y la sobreestimulación», explican. «Las plataformas permiten llegar a más gente, pero también convierten la visibilidad en una lucha constante por la atención».
En cuanto al circuito de salas y festivales, reconocen las dificultades que implica crecer como proyecto independiente, especialmente fuera de sus ciudades y sin el respaldo de grandes estructuras. Aun así, mantienen intacta la ilusión y valoran profundamente a cada persona que decide dedicarles tiempo, ya sean veinte o doscientas.
Vivir exclusivamente de la música sigue siendo un objetivo lejano, aunque no imposible. «El éxito suele tardar alrededor de diez años», comenta Jesús, una frase que refleja la paciencia y determinación con la que afrontan el camino. Mientras tanto, La Enfermedad del Beso siguen creciendo paso a paso y ya miran hacia su próximo gran reto: la creación de un LP. Un formato con el que sienten que podrán reflejar plenamente la evolución artística y la madurez que han alcanzado como banda.
TEST NUEVOS VALORES — La Enfermedad del Beso
¿Alguna recomendación de banda o solista emergente de la que debamos tomar nota en vuestra escena o ciudad?
Somos una banda a medio camino ahora mismo entre Granada y Córdoba por temas de trabajo y estudio, así que os vamos a decir una de cada. De Granada destacamos a Rena Stack y de Córdoba a Fuente Nueva.
Para La Enfermedad del Beso, la música es…
Emoción en estado puro, el motor que impulsa nuestras vidas y la banda sonora de nuestra historia. Es, también, una amiga fiel que nos acompaña cada día.
¿Podríais decirnos vuestros tres discos favoritos?
Hit me hard and soft de Billie Eilish
El Bosque de Merino
Que adoren tus huesos de Niña Polaca
Canciones que han marcado a La Enfermedad del Beso:

