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Gustavo Redondo – El Parque de la Victoria / Canción a Canción

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No estamos ante un recién llegado en esto de la música. De hecho, no debería ser un desconocido para muchos de los que aprecian la música como un mundo de constante búsqueda, de caminos por explorar, de canciones de largo recorrido y de delicadeza en la creación. Gustavo Redondo formó parte de Los Pedales, con los que publicó dos álbumes hace unos años. En solitario han visto la luz ya tres discos, cada uno de ellos diferente del anterior pero suponiendo un pasito más en esa búsqueda que nunca cesa.

Su trabajo largo más reciente es El Parque de la Victoria (2020), un álbum completamente autoeditado y gestionado por él mismo, en el que vuelve a los orígenes (a veces, regresar a la casilla de inicio también forma parte de la búsqueda), aceptando un personal ajuste de cuentas consigo mismo. A estas diez exquisitas canciones, se ha unido un doble single publicado hace apenas dos semanas: El Ídolo Individual / La Luna y su Insomnio. Dos canciones que dan una nueva vuelta de tuerca a su sonido, jugando con nuevas texturas y volviendo a mirar hacia delante, investigando caminos distintos a los ya explorados.

Gustavo Redondo es de esos artistas que dignifican el oficio, siendo casi un artesano de la creación musical. Constante, entregado, inconformista y, sobre todo, con una enorme capacidad de dar forma a pequeñas joyas de enorme calado emocional. Por todo lo que hay detrás de ese proceso creativo que tan bien conoce y por el enorme interés que nos despierta esta manera de trabajar tan honesta y sincera, pedimos a Gustavo que sea él mismo el que nos cuente todo acerca de sus últimos trabajos. A continuación, sus propias palabras son las que van a analizar El Parque de la Victoria y El Ídolo Individual / La Luna y su Insomnio.

Bienvenido a CrazyMinds. Lo primero, preséntate y preséntanos tu nuevo disco.

Mi nombre es Gustavo y mi vida gira en torno a la música desde que tengo uso de razón. Empecé con Los Pedales, banda que monté con mi hermano y con la que grabamos dos discos (el último producido por Paco Loco) y giramos a nivel nacional. Después de esa aventura, empecé a componer para publicidad, producir a otras bandas y aunque menos, tocar en directo con otros artistas. Con mi proyecto personal llevo desde 2016 y tres discos, uno de ellos instrumental. El Parque de la Victoria es mi último álbum.

¿Cuándo y cómo podremos escucharlo?

Ya está todo publicado y se puede escuchar en todas las plataformas digitales.

¿Dónde y con quién lo has grabado?

Desde que empecé con mi propio proyecto, estoy detrás de todos mis álbumes produciendo, grabando casi todos los instrumentos y mezclando en Retrológico, mi propio estudio de grabación. El Parque de la Victoria está grabado entre Madrid, Toledo y Pedro Bernardo (Ávila).

En mi último doble single grabé todos los instrumentos y se ha masterizado en Londres, pero en El Parque de la Victoria han colaborado músicos increíbles como Javi Skunk y Gabri Casanova (Anaut), Martín y Josué García (Speaklow, Aurora & The Betrayers) y Nat Simons y Helena Poza a los coros. Mario G. Alberni se encargó del mastering en su estudio de El Puerto de Santa María (Cádiz).

Si tuvieras que definir el LP, su significado, su sonido, sus influencias… ¿Cómo lo harías?

El Parque de la Victoria suena como una mezcla de Tiovivo y Casa del terror. Quería una vuelta a mis inicios, así que las influencias son muy clásicas. Por una parte las de siempre: The Beatles, el soul más clásico, The Band, Eels, Bowie, Ben Harper y por otra, artistas a los que he llegado más tarde, como Andrew Bird, Damien Jurado, Alexi Murdoch, Father John Misty, Bill Callahan, Iron & Wine

Venga, comparte con nosotros alguna gran anécdota graciosa, surrealista o incluso perdida del periodo de grabación

Es una regla que no está escrita, pero las anécdotas son sobre todo cuando te echas a la carretera y en los inicios. Ahora mismo y con la que está cayendo, lo más surrealista que puedo hacer es seguir grabando discos.

Ahora, normalmente, estarías a punto de empezar una gira, pero con la situación actual por la pandemia, ¿qué planes tienes para presentarlo en directo?

Si me llaman para ir a presentarlo y me cuadra el plan iré encantado, aunque me temo que no es el mejor momento. También he de decir que desde hace unos años y después de haberme visto en todas, si no hay unos mínimos, prefiero quedarme en casa.

Nos gustaría que nos contases todo sobre cada una de las canciones del disco: el significado, la inspiración, si hay alguna historia detrás, lo que sientes al tocarla en directo.

1. Tierra a la Vista

Compuesta al piano y con una secuencia de acordes con un concepto absolutamente pop y “preciosista”. Conviví con ella en una guerra interna durante meses, ya que había una parte que me encantaba y otra con la que no me sentía cómodo. Después de dar mil vueltas y madurarla durante meses, decidí cambiar la melodía y la letra y pasó de estar con un pie fuera del disco a ser la canción perfecta para abrir el álbum.

Entre mis momentos favoritos, se encuentran el solo de piano súper influenciado por George Martin derrochando barroquismo para The Beatles, la base rítmica (lo disfruté de manera increíble grabando el bajo) y sobre todo ¡el sonido de la caja de la batería! El culpable es Javi Skunk, que aparte de ser uno de mis baterías favoritos, es increíblemente bueno sacando el mejor partido a sus Ludwig de los 60’s.

2. El Cielo Invisible

En muchas ocasiones compongo las canciones sin escribir absolutamente nada y solo están en mi mente. Esta es el mejor
ejemplo. En el inicio de la grabación ni siquiera existía. Grabé una guía súper primigenia y mal cantada pero suficiente para tener la base y empezar a montar el tema.

Tenía claro que quería voces femeninas y que era la típica canción pop que siempre me viene bien para dar dinámica al disco cuando bajo el ritmo (muy común en mí). Está tremendamente influenciada por Ben Harper y el solo de guitarra que grabé está muy en la onda de Marc Ford pasado por el filtro de Hendrix. Gabri Casanova grabó un Wurlitzer marca de la casa y Nat Simons y Helena Poza unos coros súper sutiles pero claves.

3. Dualidad

La letra (una de mis favoritas y con bastante parodia), reside entre el drama, la ansiedad y la euforia; puro desquiciamiento. Tiene un juego que me gusta mucho y es de las más directas del álbum. A mí me suena muy Wilco.

En la parte instrumental se escuchan mini arreglos de saxo reamplificado por un amplificador de guitarra y sintetizadores Mini-Moog que se van contestando y juegan con el estéreo en la mezcla. Aparte de las voces, me encargué de grabar el bajo, guitarras, piano y órgano. Esta en directo y con una buena banda sería un trallazo.

4. Fila India

Aquí mi empeño por sonar a George Harrison producido por Phil Spector pero con sección de vientos absolutamente soul. Para mí tiene un poco de All Things Must Pass y otro poco de Aretha Franklin y Otis Redding.

Musicalmente me gusta mucho el rollo etéreo y volátil que conseguimos.

La batería de Javi Skunk es pura elegancia, el bajo que grabé se pasa la mitad de la canción tocando la misma nota durante las estrofas para dar énfasis en el puente. Parece que hay Wall Of Sound, pero es más minimalista de lo que parece: se sustenta por dos guitarras acústicas, un piano eléctrico y el aire más Harrison lo conseguí grabando un teclado con un sampler de guitarra de mellotron pasado por un órgano Leslie. La voz está doblada durante toda la canción.

Mención especial a la sección de vientos de Martin y Josué García, son media canción.

5. Hogares Eternos

La canción que más se sale de mi estilo. Buscando una explicación o un clavo al que agarrarme supongo que por algún lado tenía que salir haber escuchado con bastante asiduidad a Los Panchos y a Gardel hace más de una década.

La producción me dio algún quebradero de cabeza, ya que para que esta canción funcione tiene que mandar muchísimo el silencio y haber mucho espacio entre notas. Grabé unos arpegios con guitarra clásica y otros con acústica para que pillara equilibrio, y el aire más “Bonaerense” lo conseguí grabando una melódica y una armónica cromática.

El majestuoso y elegante solo de trompeta lo grabó Josué García ¡en diez minutos! A la segunda parte del solo le añadí una guitarra fronteriza estilo Ry Cooder que creo que le va de lujo.

6. El Parque de la Victoria

El eje del disco. El Parque de la Victoria no es más que el típico sitio que al principio despierta curiosidad y termina siendo una pesadilla. Curiosamente es la última canción que llegó y la que me gritó a voces que era momento de empezar a grabar. Aunque la música tenía 15 años, compuse la melodía y la letra en una tarde.

Arreglarla fue un reto porque quería que sonara como si estuviera en una intersección entre lo onírico y lo oscuro. Javi Skunk mantiene el pulso percutiendo la batería con unas mazas mientras Gabri Casanova grabó un piano que yo nunca hubiera sido capaz y que siempre me va a emocionar, además de un Vibráfono que da ese punto bastante mágico.

Nat Simons y Helena Poza me ayudan con unos coros brutales en la parte clave de la letra para no clasificarla en ningún género. El resto lo trabajé personalmente a conciencia en mi estudio para que sonara a esa mezcla de Tiovivo y Casa del terror.

7. Gracias

Una de mis favoritas. A nivel musical es muy minimalista y aquí no hay colaboraciones de otros músicos. Tan solo tiene cuatro pistas y grabé todo lo que suena: la voz principal (grabada con un micro de los años 50’s como el que utilizaba Elvis), un coro, una Fender Stratocaster de 1979 y mi Fender Rhodes de 1974 (estos dos últimos pasados por un eco de cinta analógico). El concepto de la producción es muy Jeff Buckley.

8. Asertivo

Compuesta desde un perfil observador y pasado por el filtro de la comedia. Los arreglos de esta canción están al servicio del disco (más que de la canción), y representa el 50% naíf del álbum. Está influenciada por Eels y Bowie a partes iguales y hay mezclados varios sonidos de mellotron.

También representa un poco mi aversión a las ferias de provincia, en las que pagas cinco euros por pegar tiros a un paquete de chicles o dar puñetazos a una pelota en una máquina que te mide la fuerza. Un poco metáfora de la vida y los tiempos que corren.

9. Memoria

Una de mis premisas en este disco era conseguir una unidad estilística entre las diez canciones, pero aquí voy un poco al límite. En Memoria, repito uno de los recursos clave de este disco, que es repetir el arreglo al inicio, a mitad y para finalizar la canción. Para el riff principal utilicé mi órgano Hohner de los 60’s, y a nivel musical lo veo muy cerca de la música Techno de los 90’s. Me recuerda muchísimo a ese tipo de melodías que no me gustaban pero no podía parar de tararear. El peso de las guitarras es clave (tanto las acústicas como las eléctricas) y la parte C lo protagonizan unas guitarras con Wah-Wah y el sonido de un Wurlitzer bastante Soulero.

10. Los Misterios de Interior

Junto con Gracias, una de mis canciones favoritas del álbum. A todos los niveles, me parece una despedida poniéndote en tu sitio, concepto que me encanta. A nivel musical tiene prácticamente todas las cosas que me gusta escuchar en otras canciones y el concepto es absolutamente “Beatle”. El sonido principal lo grabó Gabri Casanova y es un Clavinet pasado por un Leslie, de ahí viene ese sonido tan psicodélico. Yo grabé bastantes instrumentos, pero con el bajo me lo pasé especialmente bien, ya que pedía a gritos una línea descaradamente influenciada por McCartney.

Está dividida en dos partes, en las que está la canción y una “Coda” final instrumental en el que añadí los coros de Nat y Helena, y la sublime sección de vientos de Martín y Josué García para dar ese aire de despedida.

El Ídolo Individual / La Luna y su Insomnio

Después de El Parque de la Victoria y su concepto absolutamente clásico, me apetecía de nuevo volver a experimentar. Me encerré de nuevo en el estudio y repetí el procedimiento de mis dos primeros discos, en los que grabé todos los instrumentos.

Además de los instrumentos clásicos de siempre, en estas canciones he jugado con cajas de ritmos, samples, sintetizadores, sonidos lo-fi y muchas armonías vocales, que hacen que el resultado de la producción sea totalmente distinto, acercándome más al sonido de los 90’s y mucho más influenciado por Beck y Moby que por otras bandas y artistas más clásicos.

Aunque la producción está muy cuidada, hay mucho sonido sintético y quería darle una capa final especialmente analógica. Por eso envié las canciones a Graeme Durham para que las masterizara en Exchange Mastering, su estudio de Londres. Graheme ha trabajado con artistas que están muy cerca de este estilo (como Moby o Groove Armada), por eso me pareció ideal que lo hiciera él. Masterizó la canciones en una grabadora Studer C37, que es uno de los aparatos más maravillosos que se han fabricado en la historia de la grabación, y el resultado final creo que se nota.

Finalmente, un deseo. ¿Qué esperas conseguir o que os traiga este nuevo LP? ¡Mucha suerte!

Mi proyecto parte de ser algo pequeño, y jamás he tenido tenido una obsesión desmedida por hacerme grande. Todo parte de mi estudio, con mis instrumentos antiguos y haciéndolo yo solo. Al fin y al cabo es lo más parecido a hacer artesanía en un taller.

No obstante, también es evidente que, aunque siempre parte del “amor al arte”, los músicos somos como cómicos y necesitamos que nos rían la gracias, así que siempre es una alegría si estas canciones llegan a más gente.

Escucha “El Parque de la Victoria” y “El Ídolo Individual / La Luna y su Insomnio de Gustavo Redondo a continuación:

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